No se avecinan días para el reencuentro



El cura pudo ayudar a resolver la paz en Colombia después de 70 de una guerra civil que dejó más de 300 .000 muertos. Y acá seguimos atados a lo que pasó hace 50 años...”. Habla un hombre con responsabilidades del “peronismo racional”, un colectivo que no para de crecer desde el 13 de agosto y amenaza con una explosión demográfica después del 22 de octubre. El “cura” ha mandado a decir oficialmente desde el Vaticano que su viaje a la Argentina sigue siendo un albur y que nadie se deje llevar por voces apresuradas, aunque se trate del arzobispo de Buenos Aires o el presidente del Episcopado. La Iglesia de Pedro también se ha construido sobre la verticalidad.

El nuevo anuncio del papa de postergar sin fecha su primera visita al país ha perdido el efecto de otras veces. Es una cuestión de acostumbramiento: así como a nadie hoy conmueve que el papa sea un argentino, a nadie sorprende que el papa no quiera visitar la Argentina. Bergoglio completa desde Roma una curiosa paradoja: quien se esperaba fuera símbolo del reencuentro de los argentinos lo es de su división.

“Nada que decir sobre el tema. Él va a decidir cuándo venir. Y no quiere que se lo impongan”, dice una calificada fuente de la Casa Rosada. Allí la cuestión Bergoglio también es accesoria y sus demandas silenciosas por la unidad van formando parte de otra época. La proximidad de las elecciones acentúa el rasgo, pero está claro que “unir a los argentinos” es la menos promocionada de las consignas originales con las que se presentó Mauricio Macri.

El gobierno sí trabaja sobre una agenda de diálogo en la que probablemente encuentre más subordinación que empatía. Si algo se espera del poder en la Argentina es su capacidad ordenadora, una de las especialidades del peronismo, entrenado para mandar pero también para dejarse mandar. Así ocurrió con el matrimonio Kirchner y podría también ocurrir con Macri.

Con las primeras señales consistentes de recuperación económica, todos los sectores trabajan con la hipótesis de que la elección inaugurará un nuevo ciclo y el presidente podría iniciar el camino para la construcción de una nueva mayoría política, de largo aliento. ¿También de una nueva cultura política? “Nada dura más de diez años en este país. Eso también corre para Macri”, dice un senador del peronismo. También, racional.

El ministro Frigerio anticipó ayer que el gobierno convocará al diálogo a los gobernadores después de la elección del domingo 22 para tratar el conflicto por la restitución del fondo del conurbano bonaerense, hoy a la espera de un fallo de la Corte Suprema. La solución será política y gradual. Hasta aquí la fórmula del éxito macrista, pero nadie conoce su contenido. Sobre esta discusión se montan el proyecto de ley de responsabilidad fiscal, que pone techo al gasto y al empleo público en las provincias, ya consensuado pero que espera la aprobación en el Congreso; la prórroga del impuesto al cheque y junto a ella una reforma tributaria integral. La discusión de una nueva ley de Coparticipación es un desafío olímpico que lleva más de dos décadas de demora y nadie parece dispuesto a aceptar. En una entrevista con “Río Negro”, el senador Miguel Pichetto acaba de proponer en su lugar un “gran pacto fiscal federal”. La expresión de todos esos acuerdos debería surgir del Congreso, donde, cualquiera sea el resultado de octubre, el oficialismo seguirá siendo minoría.

La discusión por los recursos tendrá como sonido de fondo la actividad en Comodoro Py. Allí avanzan las causas por corrupción de la etapa kirchnerista. El espaldarazo que recibió el exministro De Vido en Diputados en julio se desfiguró con su imagen en el banquillo de acusados por la tragedia de Once. De Vido sigue recibiendo señales de aliento de sus compañeros peronistas. Pero la “racionalidad” es más fuerte. Dos fantasmas, José López y Amado Boudou, fueron llevados esta semana a juicio oral por enriquecimiento ilícito y malversación de fondos. Cristina Kirchner será indagada el 9 de noviembre por los hoteles del sur y el mismo juez elevará a juicio oral la causa en su contra por el direccionamiento de obra pública.

No se avecinan días para el reencuentro.


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