“Nos queremos ir, pero…”
NEUQUÉN (AN).- A Victoria Esther Cano se le hincha una vena en la frente. Tanto, que impresiona. Habla con vehemencia, con una intensidad casi ancestral. A esta altura, la sensación es que ya no hay víctimas y victimarios en Confluencia. Todos son rehenes de una violencia que resulta inexplicable.
La mujer jura que se quiere ir y espera que la reubiquen. Dice que ya pasaron por su vivienda de Paimún y Boer “algunos asistentes sociales” y le han hecho saber que “pronto me encontrarán una casa fuera del barrio, para que me mude con la familia. Si no es así, vamos a terminar todos muertos”, insiste como una letanía.
En la Vecinal entienden lo mismo que en el seno de la familia Lozano, que hay un proyecto de reubicación. También dicen algo similar en la comisaría 19 del barrio.
Pero en el gobierno provincial dicen no saber nada al respecto. “No existe pedido de reubicación para ninguna familia de Neuquén. En Confluencia atendemos la situación particular de Verónica Osés, con un acompañante que la ayuda en la crianza de sus hijos”.
Verónica Osés vive en una casa de Paimún y Monte Hermoso, con algunos de sus 13 hijos. Ese terreno corresponde a la policía provincial y, por eso motivo, Encarnación Lozano pidió en el IPVU que le consigan una nueva casa.
Mañana, a las 11, la Red Comunitaria del barrio se reunirá para informar sobre la situación actual. Luciano Montecino insiste en que hay vecinos que quieren irse.
NEUQUÉN (AN).- A Victoria Esther Cano se le hincha una vena en la frente. Tanto, que impresiona. Habla con vehemencia, con una intensidad casi ancestral. A esta altura, la sensación es que ya no hay víctimas y victimarios en Confluencia. Todos son rehenes de una violencia que resulta inexplicable.
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