Nueve años para Equiza, que pronto saldría libre

Los jueces no consideraron creíble la "actitud pasiva" que dijo haber tenido Equiza en el crimen de Antonio Acosta. Lo condenaron a 9 años, pero se beneficiaría

ROCA (AR).- Los jueces de la Cámara Primera del Crimen no consideraron creíble la «actitud pasiva» que aseguró haber tenido Eduardo Equiza durante el crimen de Antonio Acosta, ocurrido en Lamarque el 27 de octubre de 2001, y ayer fue condenado a nueve años de prisión como autor de homicidio simple.

Sin embargo, y si los informes de la alcaidía de Roca sobre la conducta del condenado son favorables, recuperaría la libertad en poco tiempo, ya que en octubre cumplirá cuatro años de detención, y por el beneficio del 2×1 suma casi seis en prisión.

De esta manera llegaría a los dos tercios de la pena que le permitirían recuperar su libertad.

En el juicio también fueron juzgados Gustavo Berlanda y un joven que al momento del hecho era menor de edad, quienes fueron absueltos y ayer mismo recuperaron su libertad.

De los tres imputados, fue Equiza quien desde un primer momento apareció como el más comprometido, ya que aseguró que estuvo en el momento en que asesinaban a Antonio Acosta de 19 puñaladas.

Su propia madre entregó prendas manchadas con sangre, se le secuestró una cadenita de la víctima, y en el lugar del homicidio se encontraron huellas de pisadas de la víctima y suyas, éstas sobre sangre.

Durante la instrucción de la causa dijo que la madrugada del crimen se encontró en una plaza de Lamarque con Maximiliano Destruel, Ezequiel Destruel y Antonio Acosta. Tomaron vino y luego llegó Damián Dilge con quien fumaron «porros». Dijo que iban a la casa de Dilge cuando decidieron entrar al lugar abandonado donde había funcionado Alcatraz -a la postre el lugar del crimen- y que allí se quedó dormido.

Señaló que cuando despertó vio que Ezequiel Destruel lo tenía agarrado a Acosta, y que Maximiliano Destruel le clavó el cuchillo «como tres veces». Equiza dijo que se levantó y que Maximiliano Destruel le dijo «toma, tené esto o guarda esto» y él se metió la cadenita en el bolsillo. Como entraba luz en el lugar donde había caído Acosta, le dijeron que lo corra. Aseguró que en ese momento se manchó con sangre.

Al finalizar el debate, ratificó que ninguno de los otros dos imputados habían estado en el lugar.

El presidente del Tribunal, Carlos Gauna Kroeger, mencionó en la sentencia que «evidentemente el imputado debía remontar una pesada prueba de cargo. Para ello acudió socorridas argumentaciones respecto de 'estar ebrio', 'no saber qué pasó', mientras adjudicó a terceras personas -reales o ficticias, en su momento se verá- todo el peso de la acción, para convertirse él mismo en un inocente espectador. Salta a la vista entonces que está reconociendo lo que no puede negar».

El camarista consideró que se comportó como un «dócil instrumento de otros», que le dijeron que guarde la cadenita que tenía Acosta. «¿Esos otros no podían haberla conservado ellos mismos?», se preguntó Gauna Kroeger.

También se preguntó por qué fue sólo Equiza el que corrió el cuerpo de Acosta como él asegura, sin que los otros lo ayuden. «Y lo que es peor: luego de haber presenciado esa madrugada que un joven era acuchillado ante sus narices, sin aparente motivo, habría tenido una pasmosa tranquilidad para lavar su ropa y luego a la tarde, con la misma tranquilidad, irse a jugar al fútbol. Ni el más leve atisbo de preocupación por saber qué había pasado con Acosta, el que -según sus dichos- había sido agredido sin razón conocida. Todo esto resulta imposible de creer», refirió el camarista.

También se mencionó que ante el comisario Razzari, y a poco de su detención, dijo que pasó por el lugar y le llamó la atención unos ronquidos que emitía Acosta y trató de auxiliarlo, arrastrándolo hasta el lugar donde fue hallado.

Dijo que la cadenita la tomó en el lugar porque le gustó.

«Si esta versión dada espontáneamente fuera la verdad, no cabe duda que Equiza la habría sostenido en su indagatoria del 5 de enero de 2002, puesto que era un relato absolutamente exculpatorio», concluyó el magistrado en cuanto a la situación de este imputado.

El octubre se cumplirán cuatro años de la detención de Equiza. A partir del primer día del segundo año sin sentencia, se computa el tan polémico «2×1».

Notas asociadas: «Estamos conformes con la sentencia» La absolución de Berlanda y del menor y la polémica carta  

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