Obama aplaza deportaciones por dos años
Los republicanos tildaron la medida de electoralista.
AP
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer la entrada en vigor “inmediata” de una “acción diferida” por la que se suspenden las deportaciones por dos años renovables de jóvenes indocumentados que cumplan ciertos requisitos y que además podrán beneficiarse de un permiso de trabajo. Los alrededor de 800.000 jóvenes que según el Departamento de Seguridad Nacional podrán beneficiarse de esta medida “son estadounidenses en su corazón, en sus mentes, en todas las formas posibles salvo en una: sobre el papel”, justificó Obama. Evitar su deportación “es lo correcto”, reiteró en varias ocasiones, al igual que su argumento de que no tiene sentido perder a una juventud bien preparada y trabajadora como este sector a beneficiarse, el de los menores de 30 años que son buenos en los estudios o han servido en las fuerzas armadas del país. “Las leyes de inmigración de nuestro país (…) no están diseñadas para hacerse cumplir ciegamente sin tener en cuenta las circunstancias individuales de cada caso”, dijo por su parte la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, quien ayer dio personalmente detalles de la iniciativa. Se podrán beneficiar de ella los indocumentados menores de 30 años que cumplan varios requisitos que serán revisados “caso por caso”: tienen que haber ingresado en Estados Unidos siendo menores de 16 años y haber residido ininterrumpidamente en el país al menos durante cinco años hasta la fecha. Además, deben o estar en la escuela o contar con un certificado de estudios, o bien ser un veterano “que ha sido dado de alta con honores de los guardacostas o de las fuerzas armadas” del país. Finalmente, los postulantes no deben tener antecedentes penales ni “representar una amenaza para la seguridad nacional o pública”, de acuerdo con las especificaciones oficiales. Consciente de la importancia que la cuestión migratoria tiene en el cada vez más poderoso electorado hispano, que podría ser clave para su reelección en noviembre, Obama no perdió ayer ocasión de dejar claro que es una acción suya para “arreglar” una cuestión irresuelta. A la par, retó al Congreso dominado por la oposición republicana a aprobar de una vez la Dream Act, la propuesta de ley que proporcionaría una vía hacia la ciudadanía precisamente a este sector de jóvenes indocumentados, y a avanzar también en la estancada reforma migratoria “integral”. La oposición republicana saltó de inmediato a criticar la decisión de Obama, atacando más que la medida en sí, la forma en que lo ha hecho, “saltándose”, coincidieron varios de los políticos, el Congreso. (DPA)
AP
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