El empobrecimiento económico y moral argentino
CFK es una exponente destacada de sus ideas y sus acciones se encaminan al cumplimiento cabal de lo que el populismo exige.
*por Gladys Seppi Fernández, Educadora y escritora.
El periodista y escritor David Oppenheimer, ya nos había advertido preguntando : “¿Qué conductas políticas y ciudadanas han igualado a la Argentina con los pueblos más atrasados del mundo? Cómo se abortaron procesos de auténtico desarrollo que nos permitirían gozar de un mucho más alto nivel de vida, de trabajos dignos, y un mayor grado de bienestar en salud, educación seguridad y economía?”.
Esa angustiosa pregunta formulada por un argentino ilustre que vive en el extranjero y ha escrito importantes libros en donde manifiesta su amorosa preocupación por nuestro país, ha encontrado una respuesta señalando al populismo, como culpable principal de nuestros males , es decir al régimen que gobierna hoy el país.
CFK es una exponente destacada de sus ideas y sus acciones se encaminan al cumplimiento cabal de lo que el populismo exige. Fondo y forma.
Veamos en qué consiste:
El populismo, según importantes autores, es lo contrario de la democracia, su fin es ganar la voluntad de grandes masas a las que atrae, más que por sus propuestas de crecimiento real y sustentable por sus dádivas y promesas de satisfacer a pleno las necesidades básicas humanas. Las primarias, las del estómago, las del descanso, las de dejar hacer y siempre aplaudir.
Genera una ciega adhesión y exige fidelidad extrema.
Tiene su fundamento en lo emocional, no en lo racional, y su permanencia depende de la capacidad del líder , en este caso nuestra vicepresidente, de echar constantemente leña al fuego, crear enemigos que enardezcan al pueblo, y así encender las pasiones más elementales del ser humano como la furia.
Utiliza los gestos desordenados, la pura y estudiada teatralidad que pueden levantar las alicaídas emociones populares.
Como vemos en CFK, se logran todos esos efectos a los que se suman otros recursos con los que ella ha comprado voluntades, enriqueciendo a quienes le son fieles.
Sus logros, patentes en quienes la han servido y la siguen, son posibles, además, porque a los apasionados seguidores no les interesa el orden del pensamiento, la claridad de las ideas pero sí el tono arrebatado, descontrolado, con que ella habla. ¡Y cuánto se arrebata en sus discursos la vicepresidenta del país!
Sin embargo, todavía queda mucha gente que observa, piensa, reflexiona y sufre por una Nación, que pudiendo ser poderosa, se ha empobrecido al extremo.
Los argumentos de defensa utilizados por CFK no resisten el más pobre análisis pero “ ¡qué bien lo dice!”, aplauden sus seguidores Su gestualidad exacerbada y acorde, eso sí a un pensamiento dirigido , justamente a apasionar, gana la batalla contra la interpretación inteligente.
El populismo, peligrosa enfermedad, se ha extendido en nuestro país y ha ganado adeptos incondicionales, respondiendo a su intención que no es incorporar a las masas a acciones que permitan su máximo desarrollo, sino el apoderamiento de ciegas voluntades, dispuestas a todo para contentar la histeria, la descompostura, la irracionalidad.
El actual gobierno, dando, sobreprotegiendo, anula, porque su finalidad es adormecer el sano criterio, el verdadero amor al país y al propio destino.
CFK es la representación de estas ideas delirantes y destructivas y si no creamos y difundimos las que construyen y encarrilan al progreso, seremos lo que vamos siendo: un país pobre con habitantes cada vez más pobres.
Pobreza material pero sobre todo mental, intelectual, nos referimos.
Muchos pensadores del mundo hablan sobre nuestro derrumbe, entre ellos y muy recientemente, la consagrada periodista española.
Pilar Rahola es quien habla desde España a los argentinos, luego de declarar su enorme admiración por “un país que tenía un destino importante entre las naciones que han logrado los más altos niveles de vida para sus ciudadanos y que en Argentina se van perdiendo, en manos de políticos cínicos e inescrupulosos”.
Pilar Rahola nos inquiere:
“¿Cómo puede ser que sea el mismo presidente quien falta el respeto al poder judicial, desbaratando el orden constitucional del país? Preocupa la actitud de tantos argentinos que parecen absorbidos por un ciego fanatismo y por los funcionarios desvergonzados y cínicos que lo acompañan”.
Esta inteligente mujer se atreve a pedir, a llamar a nuestra reflexión y a preguntarnos:
“Argentinos que defienden apasionadamente a CFK, ¿nunca se preguntan cómo se ha enriquecido tan desmesuradamente?
¿No piensan en la relación de los robos kirchneristas con el empobrecimiento de la Argentina, un país llamado a ser uno de los más importantes del mundo y que, habiendo podido dar a sus habitantes un buen nivel de vida, servicios, escuelas, alimentación y progreso acorde a sus recursos, hoy se encuentra en tal estado causado por la mala administración, los desperdicios y robos?
Sin embargo, dice Rahola, Argentina fue grande porque hubo y aún hay una importante intelectualidad que piensa y ama bien al país. Ellos deben actuar y sumar más voluntades, más argentinos que lo amen y aprendan a defender lo suyo.