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El Telégrafo Mercantil

El primer periódico del Virreinato del Río de la Plata se puso en marcha a instancias de don Manuel Belgrano, Secretario Perpetuo del Consulado de Comercio de Buenos Aires desde junio de 1794.

Redacción

Por Armando Mario Márquez*

El día primero de abril de 1801 hacía su aparición en la ciudad de Buenos Aires, que por aquél entonces se erigía como la cabecera del Virreinato del Río de la Plata, el periódico “Telégrafo Mercantil”, medio periodístico que fuera fundado por el militar y periodista español Francisco Antonio Evaristo Cabello y Mesa, el que ya había incursionado en la puesta en marcha de publicaciones informativas de la misma naturaleza en otras capitales de la América del Sur.

El nombre completo impuesto al referido medio de difusión era “Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiográfico del Río de la Plata”, constituyendo el primer periódico de la región, cuya impresión se producía en la llamada Real Imprenta de los Niños Expósitos, en la ciudad del puerto, la que funcionaba en la conocida “Manzana de las Luces”, en cercanías del Cabildo, extendiéndose su presencia regular hasta el día 17 del mes de octubre de 1802 -cuando el virrey del Pino dispusiera su clausura-, completándose con ello una importante colección de 110 ejemplares, con suplementos y ediciones extraordinarias, recopilada en cinco tomos, uno por cada trimestre de su existencia, lo que puede consultarse, bajo muy estrictas medidas de seguridad -como debe ser dado su valor histórico e imposibilidad de reposición- en la sede de nuestra Biblioteca Nacional.

En sus comienzos llegaba a la mano de los vecinos porteños solamente los días miércoles y sábados en una primera versión de ocho páginas, para luego limitarse a una única edición semanal -la de los días domingo- con un formato de ocho páginas, para, ya en su tramo final, hacía su aparición semanal en dos ocasiones: la de los días viernes con una presentación de doce páginas y la otra de solamente cuatro páginas los días domingo, en todos los casos mechado con suplementos y números extraordinarios, como ya lo anticipara.

Se solventaba con los exiguos fondos recaudados de los anunciantes de la época.

Hay algo que aún no he mencionado, dato no menor, cual destacar que el periódico se puso en marcha a instancias de don Manuel Belgrano, a la sazón Secretario Perpetuo del Consulado de Comercio de Buenos Aires desde junio del año 1794, quien logró para ello la correspondiente anuencia del virrey Gabriel Miguel de Avilés y del Fierro.

Desde sus páginas nuestro prócer y otros destacados hombres públicos de la época expresaron y difundieron su pensamiento, a lo que también debe agregarse que Manuel Belgrano hizo uso de ese vehículo de comunicación para dar a conocer la prolífica labor desarrollada desde el Consulado porteño a su cargo. Fue ése el puntapié inicial del periodismo nacional en su larga y fructífera trayectoria.

* Miembro del Instituto Nacional Belgraniano. Miembro de número de la Junta de Estudios Históricos del Neuquén.


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