Neuquén, tierra de promisión

¿Qué vienen a buscar a Neuquén los nuevos pobladores? Se sienten atraídos por el desarrollo sostenido del petróleo, el gas, más y mejores puestos de trabajo y sueldos.

Por Gladys Seppi Fernández

Hace muchos años, y tantos que la memoria no los alcanza a recuperar totalmente, recitábamos en la escuela primaria un poema que nos henchía el pecho. Se llamaba ARGENTINA, TIERRA DE PROMISIÓN y pertenecía a un libro de igual nombre.

Algunos versos aún perduran:

“Vinieron de lejos.

Lejanas comarcas

de Italia, de Roma,

de España y Albania….

Todos son ahora

Linaje del Plata

para enormes hechos

que el destino aguarda”.

Fue en los tiempos de la GRAN ARGENTINA y, aunque éramos niños, entendíamos que tan bello y recitado poema se refería a nuestro país, que se hablaba del imán atractivo de su riqueza y fuerza, tantas como para atraer y albergar a los hombres del mundo que quisieran venir a poblarla y a amarla. Y así sucedía.

Fue en la época de la inmigración en que hombres esperanzados en la generosidad y riqueza de la gran Argentina venían a nuestras tierras pródigas “a hacerse la América”.

Y de verdad, en aquella lejana centuria se dieron historias de viajes de miles de inmigrantes. Nuestras propias familias conocen la historia de algún abuelo o bisabuelo inmigrante que cumplió sus sueños, aquí, en nuestra patria y la enriqueció, enriqueciéndose, a la vez, con la fuerza y el mérito de su trabajo.

Fueron tiempos maravillosos: la tierra devolviéndole frutos al trabajo labriego al mismo tiempo que se poblaba y crecía, transformándose en la gran Nación que llegamos a ser para el disfrute y desarrollo de varias generaciones que fueron agigantando sus sueños y cumpliéndolos aquí, en el lugar que amaban porque no solamente trabajaban, formaban un hogar y tenían sus hijos.

Argentina llegó a ser LA GRAN TIERRA PROMETIDA.

Sin embargo, todos sabemos cómo involucionó el que fuera nuestro admirado gran país hasta llegar al de hoy que sentimos empobrecido, debilitado, confundido y expulsor de las fuerzas de su juventud.

Sin embargo, en estos años, a casi un siglo de aquellas posibilidades y realizaciones, encontramos que dentro del país, hay un nuevo lugar que atrae a los hombres que desean trabajar, esta vez personas de nuestro propio territorio, transformando nuestras desesperanzas en optimismo.

El lugar que se yergue como promesa de un futuro mejor, es NEUQUÉN.

Provincia sureña fundada el 12 de septiembre de 1904, que el 15 de junio del año 1055 fue declarada capital de la provincia del mismo nombre y el 29 de noviembre se dictó su Constitución Provincial, tuvo y tiene un llamativo crecimiento a partir del año 1980, llegando a contar alrededor de 726.590 habitantes.

Ya en 1918 se descubren los primeros yacimientos de petróleo en Plaza Huincul y Cutralcó, descubrimiento que se fue multiplicando por otros cientos de yacimientos petrolíferos desparramados en su suelo.

Los censos últimos declaran cuánto ha crecido y promete seguir creciendo esta región sureña a la que se vuelcan trabajadores de todo el país buscando una vida mejor, mejores sueldos, prometedoras posibilidades de crecimiento.

Neuquén está destinado a ser la nueva tierra de promisión.

Veamos algunos datos:

Mientras otras provincias como Buenos Aires, Córdoba, San Luis, Santa Cruz y Corrientes crecen pero lo hacen irregularmente, Neuquén acusa una entrada permanente de nuevos vecinos. La población actual, según el último censo es de 726.590 habitantes, datos que proporciona la DIRECCIÓN NACIONAL DE POBLACIÓN.

Este flujo de obreros, profesionales, expertos en petróleo que llegan a estas tierras y muchos con sus familias, acerca la cifra de varones a unos 326000 hombres y unas 369 mil mujeres. Desde el año 1996 empezó a darse un notable crecimiento poblacional lo que ha permitido que también suceda con la tasa económica en un 41% más.

Entre 2001 y 2010 aumentó un 16.%, de manera que se calcula que creció en alrededor de 1400 personas por año lo que equivale a 40 habitantes por día.

¿Qué vienen a buscar a Neuquén los nuevos pobladores?

Se sienten atraídos por el desarrollo sostenido del petróleo, el gas, más y mejores puestos de trabajo y sueldos, como prestaciones de servicios.

Se supone que la tasa de la actividad económica de Neuquén creció un 41% y que, en tanto la Argentina llegó a los 40.117.096 habitantes, ha puesto en esta provincia unas 726.590 personas.

Lo cierto es esta provincia patagónica ha crecido gradual, paulatinamente y regularmente con un evidente aumento de esta migración, y ha construido a NEUQUÉN así en un poderoso foco de atracción, en una Meca que, esperamos, continúe ascendiendo al son de medidas oportunas, bien pensadas y estudiadas por las autoridades pertinentes.

Lo deseo como emigrada de Córdoba y gran admiradora de esta tierra donde residen cinco de mis seis hijos con sus familias.


Exit mobile version