Ordenan a policía antimotines volver a patrullar

Después de dos días de ausencia, en los que se produjeron saqueos y desmanes, se ordenó que la policía antimotines retorne a las calles. El presidente Hosni Mubarak extendió una hora más el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez. Europa y Estados Unidos aumentaron las presiones para que el mandatario deje el cargo.




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Foto AP.-

Crisis en Egipto

Las autoridades egipcias ordenaron el domingo (30/01/11) a la policía antimotines volver a actuar en todo el país, tras dos días en que estuvo virtualmente ausente, en los cuales se produjeron numerosos saqueos mientras el ejército lidiaba con una rebelión popular, informó la televisión estatal.

El ministro saliente del Interior Habib el Adli ordenó el regreso de la policía a las calles en todo Egipto, indicó el domingo la televisión estatal.

Las fuerzas de policía, muy numerosas en Egipto, habían desaparecido de las calles el viernes, provocando escenas de caos, saqueos y las fugas en varias cárceles del país.

Un aviso en las pantallas de Nilo TV indicaba el domingo por la noche que se reanudaron “los patrullajes de la policía en las calles para que restablecer el orden y la seguridad”.

Según la agencia oficial Mena, patrullas de policías comenzaron a ser desplegadas desde el domingo por la noche en todo el país y coordinaban sus acciones con las fuerzas armadas.

Desde hacía dos días, cuando cae la noche, grupos de egipcios con palos, garrotes y armas de caza controlaban las calles de sus barrios, impidiendo circular a la gente que no conocían para disuadir a los saqueadores.

El presidente egipcio Hosni Mubarak pidió al primer ministro designado Ahmed Shafiq hacer del “restablecimiento de la calma su prioridad”, según la agencia oficial Mena.

Entre esas prioridades ordenó que el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez se amplíe en una hora y a partir del lunes será de las 15H00 locales a las 08H00, informó el domingo la televisión estatal.

El toque de queda, instaurado el viernes a raíz de las masivas protestas populares para exigir la dimisión de Mubarak, ha sido gradualmente ampliado, pero no es respetado por la población.

El anterior toque de queda era de 16H00 a 08H00.

Presiones occidentales

Frente a la magnitud de las manifestaciones estadounidenses y europeos incrementaron este fin de semana la presión sobre Hosni Mubarak, su más cercano aliado en el mundo árabe, sin pedir empero su partida inmediata por temor a un contagio en una región en plena ebullición.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton consideró el domingo que el presidente egipcio no había dado todavía pasos hacia la democratización de su país, y se pronunció por “una transición en orden”.

Con estas últimas palabras, Estados Unidos excluye implícitamente cualquier idea de que Hosni Mubarak se vuelva a presentar en la elección presidencial prevista para este otoño, como en efecto puede hacerlo.

En una declaracion común el sábado, que rompe con la no injerencia reivindicada por París desde hace varios días, Francia, Alemania y Gran Bretaña se alinearon con Estados Unidos para reclamar concesiones al gobierno egipcio, donde la población pide la caída del rais, en el poder desde hace cerca de 30 años.

“Llamamos al presidente Mubarak a evitar a toda costa el uso de la violencia contra civiles sin armas y a los manifestantes a ejercer su derecho pacíficamente”, afirmaron Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron, al pedir a su homólogo “emprender un proceso de cambio”.

Angela Merkel y David Cameron ya habían llamado el viernes por separado a que hubiese reformas en Egipto, lo que no había hecho Nicolas Sarkozy.

A nivel internacional, “Barack Obama se adelantó al llamar a una apertura política sin dejar a Mubarak y fue muy hábil”, consideró Denis Bauchard, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI).

La posición de los estadounidenses y europeos hasta ahora equivale a “un apoyo al régimen” de Mubarak, dice por su parte Didier Billion del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris).

“Estados Unidos está más a la ofensiva en busca de que el vapor de la olla a presión pueda salir”, añadió.

Después del discurso de El Cairo en 2009, el presidente estadounidense había suscitado enormes esperanzas en el mundo árabe.

Casi dos años más tarde, sin avances importantes en el conflicto israelo-palestino, es perceptible la decepción en Egipto y Jordania, ambos considerados los países “moderados” de la región.

“Egipto sigue siendo una pieza mayor en el ajedrez de Oriente Medio” y Occidente teme “un efecto dominó si Mubarak cae, con una protesta que podría amplificarse en el mundo”, añade Didier Billion.

Más allá del caso egipcio, para los occidentales y para varios países árabes se trata de evitar un contagio incontrolable tras la caída del tunecino Ben Alí.

En la región, Kuwait y Arabia Saudita mostraron explícitamente su apoyo al presidente egipcio. El emir de Kuwait, Sabah al Ahamd Al Sabah, afirmó que su país apoya “al gobierno y al pueblo de Egipto”, mientras que el rey saudita Abdala expresó su solidaridad a Hosni Mubarak.

“Francia se mantiene con amistad y respeto al lado de tunecinos y egipcios en este periodo absolutamente crucial no sólo para (Tunez y Egipto) sino para el mundo”, añadió el domingo Nicolas Sarkozy.

Lo que ocurrió en Túnez creó “un modelo genérico” que puede repercutir “en Africa, Asia, en todas las partes donde los poderes represivos dominan y parecen fatigados”, señaló Pascal Boniface, director del Iris.

“El tiempo no es favorable a las dictaduras”, resume bajo condición de anonimato un alto responsable francés, para quien también “puede haber contagio”.

“El continente africano vive un momento particular de su historia con 22 elecciones presidenciales y legislativas previstas para el año próximo”, subrayó.

AFP.-


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