Otra visita a los monstruos de Silent Hill

Por Redacción

Hoy llega a Neuquén y Bariloche la secuela de “Silent Hill”, basada en un popular videojuego del mismo nombre y en el que una joven dominada por misteriosas fuerzas visita un pueblo embrujado lleno de monstruos y desafíos que superar. En “Silent Hill: La revelación” 3D, Heather (Adelaide Clemens) queda atrapada en el mundo demoníaco de Silent Hill, un pueblo fantasma donde se confunden un fanático culto religioso y poderosas fuerzas del mal. La película fue dirigida por el británico Michael Bassett, autor del filme de aventuras “Solomon Kane” (2009), quien consideró que “esta película es muy distinta a cualquier otra de terror”, y citó a “Actividad paranormal 4” y “Sinister”. Las dos “tienen lugar en una casa, son buenas películas de terror y dan miedo, pero ‘Silent Hill’ despliega un gran lienzo: tiene un montón de efectos especiales, un montón de monstruos y ocurre en un mundo completamente desconocido”, afirmó. Secuela de “Silent Hill” (2006), la película está basada en un videojuego de culto editado por la japonesa Konami, donde se narra la búsqueda de una niña perdida en un universo paralelo lleno de monstruos. La primera parte cosechó críticas mixtas, sobre todo por la complejidad de su mundo de videojuego (se siente el pulso de los “niveles”), pero los críticos alabaron por consenso su arte y fotografía. El director Bassett dijo que “no tenía razones” para modificar la ya elogiada atmósfera de la primera parte, dirigida por el francés Christophe Gans. “Sólo puse mi propia sensibilidad a ese mundo, que posiblemente es ahora un poco más oscuro, más intenso, más macabro”. “La idea era que la película luciera visualmente igual de buena, si no mejor, que la primera, con estos nuevos elementos”, dijo, mencionando además el rodaje en 3D para “meter a la audiencia en este horripilante lugar”. Para el cineasta, que tiene otras dos películas de horror en su haber (“Deathwatch”, 2002; “Wilderness”, 2006), el mayor desafío fue “asegurar que una nueva audiencia la apreciara; y a la vez que la audiencia que ya tiene la franquicia no se aburriera porque conocía la historia”. Pero se distanció de la primera porque trató de no seguir la “noción de niveles”, dijo. “Igual que en un juego, sí hay la sensación de una escalada, de que las cosas se van poniendo más difíciles, pero eso es algo que ocurre en todas las historias, no sólo en los videojuegos. Así es como tiene que ser una película: para los personajes tener éxito se va haciendo más difícil”. (AFP).

Michael Basset crea un mundo macabro y en 3D en la secuela de “Silent Hill”.


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