“Partido este cielo”

Redacción

Por Redacción

Partido este cielo, dividió a este mundo. Nos cuenta la historia que no fue por nada: fue la consecuencia según el fortunio. Por un lado esclavos; por el otro, señores dominando el mundo. Sigue aún hoy la malformación de estos linajes. División de clases surcada en el alma de un cielo partido y un montón de sangre perdida en el río. Unos que gozaron de tantos privilegios, otros que sufrieron por no llegar nunca a cubrir su paso tan triste y plagado de miedo. Hoy poco ha cambiado: dividido el mundo, contrastan entonces enormes mansiones con el rancho pobre armado en la noche copando una tierra que es de esos señores que siempre gozaron de tantos privilegios. Se rebela el hombre, arrebata un poco, mordisquea algo cerrando sus ojos y mirando al cielo. Esos privilegios de un linaje injusto, Estado violento, siempre dominante, división eterna entre las dos clases. Una ola inmensa se alza y reclama sanar esta farsa absurda y enferma que surcó la historia grabada en el alma separando al hombre en rico y pobre. Dividiendo el centro, ese faro interno que un día unido elevó hasta el cielo antes de partirse el sueño sagrado. Roberto Savasta, DNI 14.251.572 Bariloche

Roberto Savasta, DNI 14.251.572 Bariloche


Partido este cielo, dividió a este mundo. Nos cuenta la historia que no fue por nada: fue la consecuencia según el fortunio. Por un lado esclavos; por el otro, señores dominando el mundo. Sigue aún hoy la malformación de estos linajes. División de clases surcada en el alma de un cielo partido y un montón de sangre perdida en el río. Unos que gozaron de tantos privilegios, otros que sufrieron por no llegar nunca a cubrir su paso tan triste y plagado de miedo. Hoy poco ha cambiado: dividido el mundo, contrastan entonces enormes mansiones con el rancho pobre armado en la noche copando una tierra que es de esos señores que siempre gozaron de tantos privilegios. Se rebela el hombre, arrebata un poco, mordisquea algo cerrando sus ojos y mirando al cielo. Esos privilegios de un linaje injusto, Estado violento, siempre dominante, división eterna entre las dos clases. Una ola inmensa se alza y reclama sanar esta farsa absurda y enferma que surcó la historia grabada en el alma separando al hombre en rico y pobre. Dividiendo el centro, ese faro interno que un día unido elevó hasta el cielo antes de partirse el sueño sagrado. Roberto Savasta, DNI 14.251.572 Bariloche

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