Pasó otra edición de la Vuelta con la pasión de siempre

El Gran Premio de Ciclismo Regional es el orgullo de Allen

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI – En estos tiempos de permanentes cambios donde la continuidad no es lo corriente y mucho menos cuando se trata de actividades deportivas, pensar en que por más de dos generaciones el Gran Premio Ciclista Regional aviva cada año la pasión que una comunidad siente por un deporte, suena a tema para un estudio más profundo, aunque no será éste el caso.

Pensar en que se llevan disputadas 55 pruebas anuales no es poca cosa. De ellas se extraerán momentos brillantes, carreras memorables, etapas electrizantes, problemas organizativos, económicos y dudas en la continuidad. Sin embargo, inexorablemente apareció alguien que empujó y trabajó para que la comunidad no pierda su tesoro deportivo más preciado.

Por estos días las figuras emergentes del grupo de incansables trabajadores son las del presidente Ismael Abdo y de Lindolfo Rocco, su mano derecha.

Ellos le han metido duro para que todo salga de la mejor forma y cada vez que termina una prueba suponen que es la última, pero a medida que transcurre el tiempo, el entusiasmo les vuelve a ganar y quitándole tiempo a sus actividades personales, ponen otra vez manos a la obra.

Por eso, en medio de felicitaciones de muchos integrantes de la comunidad que llegaron a la avenida Libertad para observar la llegada de la prueba y dar su apoyo presencial a los organizadores, Abdo aprovechó para contarle a «Río Negro» que «se trató de una prueba exigente pero, que pudimos organizar con éxito. Esto no ocurre solamente por nosotros sino porque hubo una gran respuesta del público a lo largo de todas las etapas. Esto nos obliga a pensar en la próxima edición».

A su turno, Rocco aprovechó para indicar «ojalá que el año que viene podamos tener un mayor apoyo empresarial y oficial. De todos modos quedamos satisfechos porque toda la comunidad nos dio una mano».

Allen vivió su fiesta, el ciclismo también. Por algo será que esa ciudad se autodenomina «Capital del ciclismo». Y tiene un fuerte argumento para sostenerlo: Su pasión.

Ya piensan en la próxima edición

Finalizada esta prueba número 55 del Gran Premio Ciclista Regional, los principales dirigentes de la Comisión Central Organizadora no dejaron pasar demasiado tiempo y no dudaron en pedir opiniones de quienes fueron los protagonistas principales de la competencia. Donato Prezioso, titular del equipo «Bianchi» mantuvo una informal, pero provechosa charla con Lindolfo Rocco, a quien aprovechó para reconocer los aciertos y señalarle algunos detalles a tener en cuenta más adelante. Una de ellas podría ser la fecha de disputa de la carrera que probablemente para el próximo año será prevista para octubre o noviembre, como ocurrió por años.

· Bandera: Enrique Sánchez fue el encargado de bajar la bandera de llegada en la etapa final de la competencia. Se trata de uno de los pocos dirigentes de la CCO de primera generación. Sánchez, trabajó duro en décadas anteriores cuando las etapas en algunos casos superaban los doscientos kilómetros y cuando a los caminos le sobraban piedras y les faltaba asfalto. Un buen homenaje para uno de los pioneros de esta histórica competencia.

· Medios: Además de «Río Negro», un par de radios allenses estuvieron durante las cuatro jornadas informando a la audiencia, acompañando la carrera y entusiasmando a las comunidades por donde pasaba la prueba. Las emisoras allenses de FM «Líder» y «Gabriela G» dispusieron de puestos fijos, móviles e incluso la primera de un avión para no perder detalle de la competencia. La medida de audiencia la tuvieron en la respuesta de la comunidad en cada paso de los corredores.

· Felicitaciones: La última etapa de la prueba debía ser ganada por Roberto Prezioso de acuerdo a la orden que partía desde el equipo Bianchi.

Sin embargo, a pocos kilómetros de la llegada un hecho accidental cambió los planes. El pedalista sufrió una caída que le causó la rotura de su bicicleta, un fuerte golpe en la rodilla y las ilusiones por el piso. Sin embargo, poco después de arribar, su padre, Donato se acercó para preguntarle si estaba bien y para felicitarlo por el gran esfuerzo realizado.


CIPOLLETTI - En estos tiempos de permanentes cambios donde la continuidad no es lo corriente y mucho menos cuando se trata de actividades deportivas, pensar en que por más de dos generaciones el Gran Premio Ciclista Regional aviva cada año la pasión que una comunidad siente por un deporte, suena a tema para un estudio más profundo, aunque no será éste el caso.

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