Perpetua para taxista por triple crimen en Viedma

Miguel Angel Servidio asesinó a su pareja a balazos mientras dormía. También mató a los chicos de la mujer, de cinco y siete años. Luego escapó a González Chávez, donde se logró su detención.

VIEDMA (AV).- A prisión perpetua fue condenado Miguel Angel Servidio acusado de matar a su pareja y los dos hijos de ella de siete y cinco años.

La Cámara del Crimen integrada por Eduardo Giménez, María del Carmen Vivas y Susana Milicich, le imputó al taxista el delito de “homicidio calificado por alevosía” en concurso real. Familiares de las víctimas no pudieron soportar la lectura de la sentencia que acentuó el dolor por las pérdidas. Al retirarse de Tribunales y entre sollozos, la hermana de la mujer asesinada señaló no estar conforme con la sentencia porque esperaban la reclusión perpetua.

Para los jueces, entre las 21 del 6 de julio del ‘99 y las 7 del día siguiente, y a raíz de desavenencias con su pareja Norma Beatriz Medina, Servidio mató a la mujer y sus dos hijos Iván y Sergio. Concluyeron en que se valió que estaban durmiendo para disparar con una carabina contra ellos utilizando una almohada para silenciar el ruido. Destacaron que en el caso de Iván Medina, de siete años, le quitó la vida asfixiándolo con una almohada al no lograr su propósito letal con el disparo.

En el fallo se destacó, en base a los testimonios recibidos, que Servidio celaba excesivamente a su mujer, que la había apartado de sus amistades, la controlaba y ante el temor de que lo dejara le había proferido graves amenazas.

Añadió que en este marco de relación convivencial “no es aventurado suponer que la proximidad de las vacaciones de invierno (había que llevar a los chicos a visitar a su padre a Buenos Aires), la carta de Insaurralde (ex-esposo de Norma), los celos que esta relación anterior generaban en Servidio, las ya sostenidos discusiones y su perfil depresivo, hayan desencadenado la conducta que hoy se le reprocha”.

Pruebas en contra

Los magistrados computaron además como elemento de cargo la clara intención del imputado de alejarse de Viedma, dificultando su futura localización ante el cambio sorpresivo de su rutina habitual y de su anuncio de un viaje de larga distancia a una supuesta localidad denominada “Plumas Verdes”, “cuando lo que realmente hizo fue dirigirse a González Cháves donde residía el comisario Brusadín, cuya función laboral y la amistad que los unía le podían significar una ayuda válida”.

Interpretaron los dichos de Servidio en el juicio como mendaces y tendientes solamente a mejorar su situación personal en el proceso. Sobre su alegada amnesia señalaron que “no sólo debería haberla probado sino que carece del más mínimo sustento de verosimilitud. No estamos ante un comportamiento absurdo o carente de motivación, por más que resienta nuestra lógica de hombre medio común que la entidad de las vivencias que entiendo como motivadoras (discusiones, celos) hayan producido tan aberrante acontecer”.

La Cámara descartó la imputación por homicidio “críminis causa” pero sostuvo la alevosía con que Servidio mató a las víctimas “toda vez que se aprovechó las menores posibilidades que aquellas tenían de defenderse, en razón de encontrarse dormidas. Se obró con la intención de hacerlo sobre seguro y sin riesgos para el agente”.


VIEDMA (AV).- A prisión perpetua fue condenado Miguel Angel Servidio acusado de matar a su pareja y los dos hijos de ella de siete y cinco años.

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