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La elección de Bariloche atrae la atención de todo el arco político en Río Negro

Los 12 candidatos preparan la recta final de la campaña para el comicio del próximo domingo. Las expectativas, los sondeos y un final que no está cerrado.

El 3 de septiembre se pone en juego la conducción en la ciudad más poblada de Río Negro, la que le aporta un 30% de los ingresos a las arcas provinciales, la ciudad «vidriera» a nivel mundial y, al mismo tiempo, la más compleja en el tejido social, con profundas desigualdades. Por eso, la elección municipal de Bariloche no pasa inadvertida por el arco político y -aunque con matices o simulados desentendimientos- mucho menos por el partido oficialista Juntos Somos Río Negro.

Bariloche tiene un padrón de 108.092 electores y deberá desplegar una logística importante con 319 mesas distribuidas en todo el ejido municipal, garantizando el voto en la escuela más próxima al domicilio (por el padrón circuital), y la formación de 638 autoridades de mesa, que se inscribieron de manera voluntaria y que por estos días serán capacitadas por la Junta Electoral Municipal, que lleva adelante todo el proceso.

La boleta única ya está definida y el orden de aparición de las 12 listas fue sorteado el mes pasado, según establece el cronograma.

En primer orden irá Cambia Río Negro que lleva de candidato a Carlos Aristegui; segundo aparecerá el Frente de Izquierda con Armando Aligia; en tercer lugar Participación Vecinal que propone a Norberto Rodríguez y en cuarto lugar JSRN con Arabela Carreras. En el quinto orden aparecerá Seamos Futuro que lleva a Lihue Bariggi Amara; en la mitad de la boleta irá Incluyendo Bariloche que propone a Andrea Galaverna y séptimo el PUL que lleva a Walter Cortés.

En la segunda mitad de la papeleta aparecerá en el octavo lugar Nos Une Río Negro que encabeza Ramón Chiocconi, luego Sumamos por Bariloche con Pablo Chamatrópulos y décimo la UCR que lleva a Marcelo Ponce para la intendencia. Los dos últimos espacios tendrán a Unión Popular, que propone a Luis Suero, y finalmente en el puesto 12° Primero Río Negro con Facundo Blanco Villalba.


En medio de la discusión nacional


La elección local quedó en medio de una discusión nacional, entre el resultado sorpresivo de las PASO, a favor del candidato a presidente de la Libertad Avanza, que no tiene ningún referente de directa vinculación en la ciudad andina (aunque hubo tironeos por capitalizar esos votos) y lo que se viene en las elecciones generales de octubre. Pero muchos analistas y políticos creen que -como ha ocurrido años anteriores- no hay incidencia directa al momento de votar.

Esa premisa se fijó en la Carta Orgánica Municipal en 2007 cuando la hoy gobernadora y candidata a intendenta, Arabela Carreras, presidió la Convención Constituyente: votar por los intereses de la ciudad, sin coincidencia de fechas con las disputas provincial o nacional.

Con esa lógica cada candidato siguió su camino. Muchos, los más ligados a partidos nacionales o definiciones en esa órbita, esperaron a las PASO para activar su campaña. Carreras, al contrario, empezó mucho antes de los 60 días reglamentarios en el Código Electoral, aunque no en términos oficiales para no violar la normativa.

La gobernadora demostró en el último mes y medio que está abocada de lleno a su campaña electoral, aunque alterna con tareas propias de su función, con viajes a Viedma y otras ciudades. La última semana permaneció en Bariloche con una multiplicidad de actividades en la agenda, entre la gestión de gobernadora y la campaña. Esa situación le valió de críticas incluso dentro de su propio partido. Tiempo antes del inicio formal de la campaña, se quejó públicamente el diputado Luis Di Giácomo. En lo local, muy pocos candidatos focalizaron en esa situación.

La campaña de Carreras y su lista prácticamente la define la mandataria, ningún sector puede influir en sus reuniones o decisiones, y mucho menos el gobernador electo Alberto Weretilneck, distanciado en términos políticos y personales, al punto de no acercarse a Bariloche ni siquiera en la campaña nacional.
Por ahora, tampoco está previsto que en la última semana el senador llegue a la ciudad para compartir acto con la candidata y tampoco opina públicamente del proceso electoral de la cordillera. “Estamos totalmente ajenos”, señaló un referente cercano a Weretilneck.

La campaña estuvo personalizada en Carreras, su figura y sus gestiones desde la provincia para Bariloche. Recién en las últimas semanas acopló a su mensaje a su compañero de lista, Juan Pablo Ferrari, que encabeza el tramo de concejales y que tuvo, al momento de definir su posicionamiento, el respaldo de Weretilneck. También la acompañan a menudo otros integrantes de la lista, de diversos sectores, su colaborador directo Lorenzo Raggio y en la última semana el secretario General de la Gobernación, Mariano Ferrari, que también se instaló en la cordillera.

En el entorno de Carreras no dudan de su triunfo en septiembre. Tampoco lo hacen otros sectores del oficialismo, a pesar de estar alejados y ni siquiera trabajar en pos de la lista del partido.

Los sondeos que se conocieron en las últimas semanas les dan la razón- varían entre un 20 y un 27%, dependiendo el consultor y la contratación-, pero el margen es estrecho, no hay holgura en las cifras.
En la oposición, dependiendo el origen del sondeo, hay quienes suben o bajan en intención de voto, y algunos se esperanzan por pelear una remontada en el tramo final y apuestan a posicionarse en los debates televisivos que se vienen (esta noche en ABTV y el jueves en Canal 6). Por eso, no todo está dicho.


El Concejo Deliberante tendría una variada representación


En la conformación del Concejo Deliberante -por la fragmentación de votos que se avizora- se prevé que puedan llegar a tener representación entre cinco y seis fuerzas de las 12 listas en competencia.

Hoy el Deliberante tiene seis bloques, consecuencia del fraccionamiento del Frente de Todos este año. Los tres primeros años eran cinco bloques, tres de ellos unipersonales. Ninguno garantiza por sí solo una mayoría absoluta y el que tiene mayor representación, JSRN, cuenta con cinco bancas (entre ellas la presidencia del cuerpo), luego de haber obtenido en los comicios en ese tramo un 29%, menos que los sufragios cosechados por el entonces candidato a intendente Gustavo Gennuso, que ganó con el 33%.

El trabajo en el Deliberante fue complejo para el Ejecutivo desde el 2019 hasta ahora y no logró avanzar con muchos de sus proyectos, sobre todo aquellas que necesitaban de una mayoría especial de 8 votos.

En el futuro escenario del Deliberante, se estima que el esquema se repetirá porque ninguna fuerza tendría la mayoría que garantice sacar las ordenanzas que requieran de votación especial (con 8 votos) sin generar acuerdos. Tampoco está asegurada una mayoría simple.


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