Las 3 quejas que desvelan a Neuquén: la radiografía en la Defensoría del Pueblo

Con más de 2.000 reclamos registrados durante 2025, el organismo destacó que los conflictos vecinales, el acceso al agua y la crisis de los alquileres lideraron las intervenciones en la capital

La Defensoría del Pueblo de Neuquén sostuvo el volumen de trabajo que traía en los últimos años.

El balance oficial, presentado por el titular del organismo, Gustavo Pereyra, confirmó que la institución superó la barrera de las 2.000 quejas formales. El funcionario explicó en declaraciones que emitió Canal 7 de Neuquén que «las temáticas no han variado demasiado» y que los temas que «se llevan el podio» son las disputas de convivencia y los problemas con los servicios públicos.

El informe detalló que el podio de los reclamos estuvo integrado por tres ejes críticos: conflictos entre vecinos, deficiencias en las prestaciones básicas y la problemática habitacional.

Pereyra afirmó que «el servicio que se presta en el abastecimiento de agua» fue el principal reclamo, seguido por los aumentos desmedidos en los alquileres. Los ciudadanos buscaron asesoría legal gratuita ante la imposibilidad de resolver estas disputas por cuenta propia.

En el área de servicios, el acceso al recurso hídrico se consolidó como la mayor preocupación.

Aunque el Estado provincial y municipal ejecutaron obras para mejorar la red, Pereyra reconoció que la ciudad «aún mantiene un cierto déficit» en algunos barrios. El defensor dijo que «se han procurado realizar las obras necesarias», pero subrayó que todavía existe un inconveniente persistente que afecta la calidad de vida de los neuquinos.


Mediación vecinal: El método para frenar la violencia


El área de mediación procesó el 20% de la demanda total de la Defensoría durante el último ciclo. Este dispositivo, que fue incorporado originalmente por la gestión de Ricardo Riva, demostró ser una herramienta vital para la paz social. Según Pereyra, «es un método que ha andado muy bien» y destacó que «más de la mitad» de los expedientes alcanzaron una resolución efectiva gracias a la voluntad de diálogo.

Los mediadores intervinieron en una amplia gama de disputas que incluyeron problemas de medianeras y ruidos molestos. Pereyra aclaró que «más que violencia entre vecinos» prefiere hablar de «conflicto entre vecinos», aunque admitió que ciertos casos fueron canalizados por el área judicial pertinente. El objetivo de la institución fue evitar que las discusiones diarias escalaran hacia agresiones físicas o denuncias penales evitables.

Además de los límites físicos, el equipo de mediación abordó las tensiones entre propietarios e inquilinos. En un mercado inmobiliario tensionado, los contratos se volvieron un terreno de disputa constante. Pereyra afirmó que «todos esos temas por suerte se trabajan» en la Defensoría, logrando que el personal administrativo brindara el soporte necesario para alcanzar acuerdos que evitaran el quiebre de la relación contractual.


Seguimiento ambiental y control de obras


La Defensoría no abandonó las luchas ambientales históricas que atraviesan a la ciudad de Neuquén. Pereyra destacó que se realizó un «seguimiento a través de la Secretaría de Ambiente de la Provincia» sobre casos emblemáticos como el de Comarsa. El control de los residuos industriales y la remediación de suelos continuaron como prioridades de gestión para proteger la salud de la población y el entorno natural.

En paralelo, el organismo fiscalizó el avance de grandes proyectos de infraestructura como el saneamiento del arroyo Durán. Estas obras, junto con la sistematización del brazo Todero, resultaron fundamentales para el drenaje urbano. Pereyra dijo que «nosotros les estamos haciendo un seguimiento» constante y puntualizó que la labor de fiscalización buscó garantizar que los proyectos de saneamiento cumplieran con las normativas vigentes.

Finalmente, el defensor puso la lupa sobre el fenómeno de las obras irregulares en una capital que construye a ritmo acelerado. La falta de permisos generó denuncias que afectaron la convivencia entre vecinos linderos. Pereyra cerró su balance afirmando que se «ha sostenido la labor de todo el personal» para dar respuesta a estas demandas, asegurando que la institución mantuvo el compromiso con los derechos de cada habitante de Neuquén.


La Defensoría del Pueblo de Neuquén sostuvo el volumen de trabajo que traía en los últimos años.

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