Sin antibióticos y de calidad premium: proyectan un polo exportador de truchas desde el río Limay

Concentrada en los embalses de Piedra del Águila y Alicurá, la acuicultura llegó a las 7.000 toneladas cosechadas el año pasado en Neuquén. Las empresas del sector, de fuerte perfil exportador, buscan expandir la producción.

Por Julián Henríquez

La producción se concentra en los embalses de Piedra del Águila y Alicurá. Foto: gentileza.

La producción se concentra en los embalses de Piedra del Águila y Alicurá. Foto: gentileza.

La producción de truchas en Neuquén se encuentra en ascenso. En 2025 la cosecha llegó a las 7.391 toneladas anuales, superando las 6.500 del año anterior, y para 2026 las proyecciones indican que quedará cerca de las 10.000.

La actividad, desarrollada casi íntegramente sobre la cuenca del Limay, podría recibir un nuevo impulso en el mediano plazo. Según adelantó el gobernador Rolando Figueroa días atrás, el Gobierno provincial pretende crear un polo productivo en Piedra del Águila.

Actualmente la provincia tiene 14 concesiones vigentes. Algunas de ellas están a cargo de empresas que también tienen explotaciones del lado rionegrino del cauce.

Los establecimientos están concentrados en los embalses de Piedra del Águila y Alicurá. Las escalas en las que producen son distintas, ya que en ambos lagos «tenemos productores grandes, medianos y chicos», explicó el director provincial de Producción Agraria, Lucio Illescas.

El funcionario destacó el carácter exportador del sector. Indicó que hoy buena parte de lo que se produce se destina al mercado externo. No obstante aclaró que el consumo interno sigue siendo representativo y recordó que fue la demanda local, apalancada por el turismo, la que empujo los primeros centros de engorde con objetivo comercial.

Illescas también se refirió al aporte de la Provincia en la cadena productiva a través de organismos como el Centro de Ecología Aplicada de Neuquén (CEAN) de Junín de los Andes. Allí se procesan ovas y se desarrollan técnicas productivas que luego son llevadas hasta los emprendimientos privados.

Las posibilidades de crecimiento y el «techo» de los embalses


Según explicó, la actividad dio un salto en los últimos cinco años, en especial luego de la sanción de la ley 3073 que estableció las reglas de juego para su funcionamiento.

Respecto a las posibilidades de expansión, indicó que la producción, aunque puede crecer, enfrenta una suerte de techo. El límite está en la cuestión ambiental y en la capacidad de carga de los embalses.

El año pasado se hizo un estudio sobre el lago de la represa de Piedra del Águila con el objetivo de expandir la concesión que tiene Idris Patagonia, el mayor productor de truchas de Neuquén.

Para el director, es necesario realizar nuevos informes y determinar cuánto espacio existe en ambos lagos, sobre todo considerando que las concesiones no están explotadas al 100%. Illescas recordó que la acuicultura no se puede producir en lagos naturales.

La cría se hace sin antibióticos ni antiparasitarios. Foto: gentileza.

Dijo que lo mismo se debería hacer en los otros embalses que se encuentran sobre el río Limay o el Neuquén, aunque aclaró que los lagos que se encuentran aguas abajo no serían tan receptivos para la trucha ya que presentan una temperatura mayor.

Illescas precisó que en Neuquén solo se producen truchas arcoíris (Oncorhynchus mykiss). Consultado por el cuidado ambiental, señaló que no hay problemas de convivencia con otras especies y recordó que, si bien existen casos de escape, se trata de la misma especie que habita silvestremente la región.

«Queremos dar un nuevo salto»


Lucas Maglio, country manager de Idris Patagonia, también ve posibilidades de crecimiento. Detalló que la empresa viene de alcanzar, contando las concesiones que tiene en ambas provincias, una cosecha de 8.900 toneladas de trucha fresca en 2025.

El objetivo para este año es superar las 10.000. «Hay margen para crecer y la demanda está muy fuerte también», dijo el ejecutivo.

Explicó que la firma está abocada a la exportación. Los principales compradores son de Estados Unidos, Canadá y Japón, países que «nos han dado muy buenas referencias».

Dijo que la trucha producida en el río Limay es considerada como «premium» en el extranjero. Al repasar las explicaciones de esta calificación, mencionó que la cría no tiene antibióticos ni antiparasitarios, lo que le otorga al producto un grado de diferenciación mayor. También juegan un papel importante las certificaciones sanitarias.

Maglio hizo énfasis en el crecimiento y la velocidad del desarrollo, teniendo en cuenta que el proyecto comenzó hace menos de 10 años, en 2018. El año pasado Idris logró una ampliación en su concesión del lado neuquino, una medida clave para acelerar la producción.

«Queremos escalar en los próximos años y dar un nuevo salto», precisó el empresario, quien señaló que una de las metas es llegar hasta las 15.000 toneladas en los próximos tres años.

En cuanto a la receptividad del lago, dijo que lo que se debe considerar es el pez vivo, “que, en concreto, es el que está nadando”. “Esto depende de la biomasa en el agua, no de las toneladas que se cosechan”, detalló.

La planta de faena, construida a unos 25 kilómetros de Piedra del Águila, también tiene planes de expansión. Recientemente inauguró una nueva cámara de frío y la intención es continuar ampliando las instalaciones, que hoy cubren 4.000 metros cuadrados.

«Hace poco agregamos una cámara de congelados que nos va a permitir mejorar el acopio del producto. Queremos crecer también en cuanto al número de gente. En la medida que la producción siga en aumento, necesitaremos más gente», sostuvo Maglio.

La exportación, una de las claves


El funcionario provincial dijo que de todo lo producido el año pasado, más 6.000 toneladas se destinaron a exportación. El dato explica la centralidad que tiene el mercado externo para el sector. «Es clave», lo resumió Illescas.

En este contexto habló de la necesidad de reducir costos y analizó que hacer envíos directos desde la región representaría un impulso para la actividad.

Maglio detalló que Idris ya concretó una prueba piloto desde el aeropuerto de Neuquén. Si bien hubo resultados positivos, consideró que aún se «tiene que trabajar» para bajar los costos aéreos.

Anticipó que la empresa se encuentra en negociaciones para transportar la carga de forma aérea desde la capital provincial hasta el aeropuerto de Ezeiza, trayecto que actualmente se cubre con camiones. Otra de las vías es Chile, por el cual «tenemos salida hacia Asia y los mercados del Pacífico», precisó.


La producción de truchas en Neuquén se encuentra en ascenso. En 2025 la cosecha llegó a las 7.391 toneladas anuales, superando las 6.500 del año anterior, y para 2026 las proyecciones indican que quedará cerca de las 10.000.

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