Por el cierre del paso Samoré caen 30% las ventas en Osorno
En Chile la demanda argentina de electrodomésticos se hacía notar. Los precios son el gran atractivo.
Alejandro Carnevale
Desde que se cerró el paso fronterizo Cardenal Samoré, el día de la erupción del volcán Puyehue-cordón Caulle, las ventas en los grandes comercios del sur de Chile cayeron en niveles del 30%. No es sólo que se vendieron menos televisores o notebooks porque una parte de ese comercio corresponde a servicios, como el que prestan los mecánicos, que del otro lado de la cordillera son más baratos que aquí, especialmente cuando el auto es importado. Los datos oficiales que maneja el gobernador de la provincia de Osorno, Rodrigo Kauak O’Ryan, hablan de una disminución drástica de visitas turísticas a la región chilena de Los Lagos y de una caída del 30% en las ventas en los mall de la zona. El paso Cardenal Samoré es estratégico y no sólo porque es el segundo en volumen de intercambio luego de Los Libertadores, a la altura de Mendoza, sino porque por sus características permanece abierto la mayor cantidad de días del año. La vinculación se cerró cuando entró el erupción el volcán, el 4 de junio pasado. El complejo fronterizo chileno fue incluso evacuado (una misión oficial de la provincia de Osorno volvía a su ciudad desde Bariloche en ese mismo momento y se refugió en la aduana) debido al material piroclástico que lanzó la montaña. Cuando el peligro cesó y se reparó un desmoronamiento que había cerrado el camino, Argentina habilitó el paso pero sólo para el tránsito de vehículos livianos en virtud de las cenizas que se habían acumulado en el paso y en Villa La Angostura, cuyo centro comercial se consolidó en torno de la ruta. Las autoridades chilenas sospecharon que detrás de esta decisión se escondía la intención de cerrar para siempre el tránsito de camiones por ese paso (un reclamo del gobierno de la provincia de Neuquén) y bloqueó las barreras de su frontera en ese punto para todo tipo de vehículos. Para Chile es vital que por Samoré pasen los camiones que desde Santiago abastecen Punta Arenas, en el extremo austral del país, a través de las rutas de la Patagonia argentina. La integración que había alcanzado las regiones de ambos países a la altura del paso Samoré quedó hecha añicos. No hubo autoridad que lo confirmara, pero fuentes de ambos países contaron que desde el 4 de junio hasta ahora lo único que se permitió que pasara por la frontera fue un cadáver. Villa La Angostura y Bariloche habían alcanzado tal nivel de integración con la zona de Osorno y Puerto Montt que era muy común que un argentino llevara su auto a reparar a Chile y que los domingos familias enteras del otro lado de los Andes cruzaran la frontera para almorzar en nuestro país. Entre la frontera y Osorno hay sólo 100 kilómetros, y entre Villa La Angostura y al límite, 35. Como se ve, un viaje entre una ciudad y otra de países diferentes puede durar un par de horas y, con el entorno de la Selva Valdiviana, se transforma en un paseo. El gobierno provincial de Osorno decidió, en virtud de la situación, frenar una inversión de 1.500.000 dólares que estaba aprobada para el paso Samoré. El verano pasado, por esta vinculación pasó un 6,3% más de vehículos que en 2010. Y hubo una semana de febrero que fue el paso con mayor tránsito entre Argentina y Chile, superando incluso a Los Libertadores, según los datos oficiales. El Sernatur, organismo de turismo chileno, estima que los turistas extranjeros destinan un promedio de 60 dólares por día a compras, por fuera del alojamiento, la comida, el combustible.
MARTÍN BELVIS martinbelvis@rionegro.com.ar
Alejandro Carnevale
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora