La Bersuit, sin Cordera,

“Nos quedamos congelados, paralizados, cuando (Cordera) nos comunicó que no seguía”, cuentan los integrantes de la banda antes de lanzar el disco “La revuelta”, producido por “Cachorro” López.

“Las bandas, al igual que los equipos de fútbol, son más importantes y trascendentales que sus jugadores, inclusive que sus cracks”. Juan Subirá es claro: La Bersuit decidió regresar a las bateas para dar forma a su décimo álbum pero el primero sin quien fuera su líder y voz cantante, Gustavo Cordera. En diálogo con Télam e insistiendo en la metáfora futbolera, Subirá continúa: “Nos quedamos con 10, expulsaron a uno y nos reacomodamos. Nosotros queríamos seguir jugando y sabíamos que el partido seguía”. Subirá asegura que la experiencia que rondó por la cabeza de todo el grupo fue “tomar el ejemplo de colectivos artísticos como los hay en el folclore, el tango o el jazz, donde el placer de hacer música está por encima de todo”. Pero nada es gratuito. La penúltima canción del disco es “Afónico” y está firmada por Subirá. La letra parece tener a Cordera como destinatario claro: “Adiós querido amigo/ ha culminado otra etapa/ de verdad que no me gusta cómo cayó la taba/ (…) la confianza tropezó/ entre árboles y plantas/ una tarde desgraciada en la rotonda Traición”. En esta etapa La Bersuit sigue con todos sus integrantes a excepción de Cordera, es decir, los guitarristas Oski Righi y Tito Verenzuela, el bajista Pepe Céspedes, el baterista Carlos Martín, el tecladista Juan Subirá y los ahora vocalistas full time Carlos “Cóndor” Sbarbatti y Daniel Suárez. A ellos se suman habituales invitados del combo como el percusionista Manuel Uriona, el guitarrista Martín Pomares y el multiinstrumentista Nano Campoliete, además del mánager Cristian Merchot. Luego de girar sin Cordera por España, Gran Bretaña, México y la Argentina, la banda decidió entrar a grabar un disco sin el “Pelado”, apoyado en el notable trabajo de voces de Suárez y Sbarbatti y en la multiplicidad de compositores que alberga el grupo. En “La revuelta” el conjunto mantiene su variedad estilística, aunque la canción más redonda parece haber ganado espacio gracias al trabajo de “Cachorro” López. Mensaje claro El arte de tapa de “La revuelta” es toda una muestra del estado de ánimo de la banda previo a la salida del disco ya que se puede ver a sus integrantes cubiertos de escarcha, como recién sacados de un freezer. “Estamos vivitos y coleando y muy contentos, descongelados. Siempre sacar un disco con canciones nuevas es algo motivador y más después de un tiempo de estar parados. Es como revivir, recordar, cantar, bailar y concebir. La idea de que nos descongelamos es la más clara, porque estuvimos congelados”, explica Dani Suárez. En este punto, el baterista Carlos Martín asegura que Cordera “en ningún momento anticipó que la etapa de La Bersuit estaba terminada. Nosotros nos quedamos congelados, paralizados, cuando nos comunicó que no seguía y fue un período bastante raro y traumático. Nos daba vuelta la incertidumbre. Gustavo nos dio una sorpresa total, porque la tenía bien planificada y acordada. Hasta un punto, grabar un disco solista y salir a tocarlo es parte de la convivencia que existía en el grupo y nos parecía bien, pero de repente para uno de nosotros la convivencia se acabó y quiso seguir solo”, abunda. Subirá agrega enseguida y en el mismo sentido: “Por ejemplo, yo plasmé un disco solista, pero previo anuncio a Gustavo y a la banda, porque yo sabía que eran canciones que no eran para La Bersuit porque eran muy densas y muy fuertes”. Al recordar el momento clave de esta historia de ruptura, Suárez indica: “Fuimos juntando material de todos, aparecieron los shows y una gira por Londres y España y lo llamamos a Gustavo, pero dijo que no, que quería seguir solo. Entonces nosotros decidimos continuar con La Bersuit”. “Ésa fue la parte menos traumática, porque teníamos claro que queríamos seguir y que Dani y el ‘Cóndor’ se iban a hacer cargo de las voces. Además, porque todos los demás queríamos seguir adelante. Gustavo fue el único que se quiso bajar”, aporta Carlitos. Tiempo: presente Sobre la situación actual del grupo, Suárez detalla: “Seguimos siendo una cooperativa en donde la voz y el voto de todos vale lo mismo que la de otro”. “Además, ya estamos grandes y aunque te agarres una calentura al otro día se te tiene que haber pasado. Obvio que en todos estos años hubo peleas y discusiones, pero todos sabemos que no tiene que durar mucho porque nos conocemos desde hace mucho y nos queremos”, precisa. Los tres subrayan el aporte de “Cachorro” López y Martín precisa: “Somos una banda que necesita de un productor que sea ajeno a la banda, que tome decisiones y arme un disco con hilo conductor pero que además haga lo que hizo ‘Cachorro’, que de 65 canciones dejó 12 y lo hizo fundamentando cada elección”. En el repertorio destaca la hermosa canción con aires rioplatenses “No te olvides”, cuya letra escribió el amigo de la banda Ariel Prat y que incluye la participación del bajista Céspedes vocalizando un par de estrofas por primera vez en la historia del combo. También la preciosa “Santa Cecilia”, en la que Vicentico acompaña a los vocalistas, y “Es sólo una parte”, en la que canta Andrés Calamaro, quien no se privó de meter un Hammond en “El motor” y un sintetizador en “La serpiente” “‘Cachorro’ le contó a Andrés que estaba produciendo nuestro disco y Andrés le dijo, con una humildad enorme: ‘Dejame ir a tocar los teclados, quiero estar en una banda’. Así que vino, cantó una canción y en otra metió un Hammond que cuando lo escuchamos creímos que habían vuelto Los Rodríguez… fue genial”, confiesa Subirá. (Télam)


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