Prometedor resurgimiento de la construcción

Las pequeñas obras privadas y las refacciones registraron un rápido crecimiento.



La industria de la construcción parece resurgir de sus cenizas, empujada por una mayor actividad que es evidente en los countries, en los pueblos chicos y ciudades que viven de la agricultura y la ganadería y en las zonas turísticas. La devaluación redujo a la mitad el costo en dólares (US$ 330 a 350 el metro cuadrado).

Y de acuerdo con el índice Construya, elaborado por 15 firmas líderes, en lo que va de 2003 el repunte es del 40% si se lo compara con idéntico período de 2002. Pero todavía se encuentra un 45% por debajo de los magros niveles de 1998.

El Indice Construya, que mide las ventas de las principales empresas del sector de la construcción, subió en octubre último en un 2,2 por ciento en comparación con setiembre pasado.

El indicador reflejó en octubre un 89,2 por ciento estacionalizado y un 77,9 por ciento desestacionalizado, tomando como base 100 del mes de junio del 2002.

Este crecimiento en las ventas superó al de setiembre último en un 2,2 por ciento.

Las ventas de las empresas que se tienen en cuenta para elaborar el índice son Grupo Later-Cer/Cerámica Quilmes, FV, AcerBrag, Eternit-Durlock, Klaukol, Ferrum, El Milagro, Sherwin Williams, Cerro Negro, Acqua System, Loma Negra, Masisa, Aluar División Elaborados y Plavicon. Todas las firmas que forman parte de la elaboración de este índice son de producción nacional con inversiones en el país, según se indicó.

Si bien la obra pública viene subiendo desde niveles muy deprimidos, las pequeñas construcciones privadas y las refacciones, registran “un rápido crecimiento”, destacaron fuentes consultadas del sector.

“La construcción es la mejor alternativa de inversión familiar, ya que -como se ha podido verificar históricamente- luego de las crisis los bienes durables han demostrado ser por lejos la mejor opción de inversión”, aseguraron las empresas reunidas en Construya.

La venta de algunas firmas líderes de la construcción, como Loma Negra, Masisa y Eternit repuntaron desde junio un 16%, según el índice Construya, una medición privada que realizaron en presas del sector.

Según sus directivos, el motor de este tibio repunte es la refacción de viviendas: un renglón que las grandes constructoras suelen pasar por alto y que se está financiando con dólares “del colchón”.

La ecuación completa de quienes están mirando este sector es un dólar en baja, conjugado con que el costo de la construcción, medido en dólares, está en su piso histórico: un promedio de U$S 350 el metro cuadrado, que también puede bajar a U$S 250 si se trabaja con materiales baratos y trepa hasta U$S 450 en caso de utilizar mayoría de materiales importados.

Por supuesto, esos valores son caros para quien mide un proyecto contra su salario en pesos, ya que a fines del 2001 el costo de la construcción no superaba los 650 pesos por m2 y hoy ronda los $ 1.000 en promedio. Pero la perspectiva es diferente para quienes compraron dólares para protegerse de los efectos de la devaluación.

“Las ventas de materiales están reflejando una suba del 16% durante el tercer trimestre del año, contra números de junio. Traducido en nuevas obras, equivalen a 16.000 nuevos puestos de trabajo directos en la construcción, y otros 7.000 puestos indirectos”, señaló Ricardo Gattoni, director de Aceros Bragado.

“El impulso fundamental es la refacción de viviendas, ya que la gente está percibiendo que los precios están bajos”, medidos en

dólares agregó Graciela Laguzzi, directora de la productora de tejas Eternit.

Y agregó un dato: en el tercer trimestre, los permisos de edificación de los 42 principales municipios del país (incluida la Capital) arrojó un incremento de la superficie cubierta del 19,4%.

En realidad, los precios en pesos de los materiales de la construcción no sólo no bajaron sino que se incrementaron en buenos porcentajes, según los propios fabricantes, aunque ese aumento se combina con salarios congelados con respecto a diciembre, e incluso por debajo de los niveles de 1997-98.

De modo que si bien el aumento total en pesos fue significativo -no menos del 45%, según Gattoni-, para quien había guardado sus dólares significa una oportunidad.

Algunas obras de presupuesto más bajo comienzan a hacer ruido entre los contratistas chicos, y no tanto.

Entre los proveedores circulan casos concretos: un nuevo supermercado, una fábrica de cosméticos, algunos proyectos educativos privados y hasta la concreción de obras públicas en la provincia de Buenos Aires. “Hay un runrún, comienza a haber licitaciones de obras privadas, o la adjudicación de obras postergadas”, concluye Gattoni

Nota asociada: En Villa la Angostura se están construyendo mas casas que hoteles  

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