Puente sobre Barrancas

Redacción

Por Redacción

Muy interesante la nota y foto del nuevo puente sobre el río Barrancas, entre las provincias de Neuquén y Mendoza, que ustedes publicaron tiempo atrás y que detecté por internet. Pero debo hacerles notar las siguientes observaciones, que me constan por haber sido mi padre, el ingeniero Carlos E. Olivera, quien construyera el primer puente a partir del año 1936. Yo regresé de unas vacaciones en marzo del 39 en la camioneta que se usaba en la obra tripulada por el jefe administrativo de la misma, Conrado Olivera, quien acababa de retirar los últimos elementos de allí. Debo agregar que la foto oculta el puente anterior, muy próximo al nuevo. Tal puente se hizo con una estructura de arcos de idéntica luz en sus tramos que el nuevo construido setenta años después. Queda en evidencia la despreocupación tremenda de las autoridades competentes por el mantenimiento de obras tan fundamentales para la vinculación de nuestras regiones y para la defensa del país. La estructura del puente viejo está perfecta, lo que se ha dejado perder son las protecciones, el pavimento, la vinculación precisa a la continuación del camino. Pueden también compararse las escasas posibilidades de comunicación radial o telefónica y caminera del lugar en aquella época con las actuales. Bienvenida la nueva construcción y deseémosle mejor suerte. Guillermo E. Olivera, DNI 5.106.190 geolivera@arnet.com.ar

Guillermo E. Olivera, DNI 5.106.190 geolivera@arnet.com.ar


Muy interesante la nota y foto del nuevo puente sobre el río Barrancas, entre las provincias de Neuquén y Mendoza, que ustedes publicaron tiempo atrás y que detecté por internet. Pero debo hacerles notar las siguientes observaciones, que me constan por haber sido mi padre, el ingeniero Carlos E. Olivera, quien construyera el primer puente a partir del año 1936. Yo regresé de unas vacaciones en marzo del 39 en la camioneta que se usaba en la obra tripulada por el jefe administrativo de la misma, Conrado Olivera, quien acababa de retirar los últimos elementos de allí. Debo agregar que la foto oculta el puente anterior, muy próximo al nuevo. Tal puente se hizo con una estructura de arcos de idéntica luz en sus tramos que el nuevo construido setenta años después. Queda en evidencia la despreocupación tremenda de las autoridades competentes por el mantenimiento de obras tan fundamentales para la vinculación de nuestras regiones y para la defensa del país. La estructura del puente viejo está perfecta, lo que se ha dejado perder son las protecciones, el pavimento, la vinculación precisa a la continuación del camino. Pueden también compararse las escasas posibilidades de comunicación radial o telefónica y caminera del lugar en aquella época con las actuales. Bienvenida la nueva construcción y deseémosle mejor suerte. Guillermo E. Olivera, DNI 5.106.190 geolivera@arnet.com.ar

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