“¿Qué aplauden cuando aplauden?”
A veces pienso en lo difícil que se hace vivir en un país de derecho como Argentina cuando no se respetan la Constitución ni los derechos, deberes y garantías que de ella provienen. Nada parece importarle a quien nos representa institucionalmente a nivel país: tiene un gabinete que pretende desviar toda causa de investigación que se le impute. Pareciera que para muchos argentinos la historia de nuestra república comenzó en el 2003. Es como que una gran parte de los argentinos sufre una especie de amnesia temporaria o está como anestesiada, por comodidad al mirar su bolsillo o por un egoísmo cruel a la hora de aplaudir los anuncios mentirosos de los gobiernos nacional y provincial. Nos hablan de la patria y son lo menos patriotas que he conocido en mi vida. ¡Y pensar que nos quejábamos de Sarmiento y Rosas! Lo lamentable de lo que está ocurriendo es que a la gente común le hacen creer que se trata de un grupo, de un diario, de un periodista, y lo cierto es que se trata de todos. Hoy van por un grupo, por un diario, por las pautas publicitarias de los medios de comunicación, por un periodista… y mañana van a ir por vos. El monopolio nunca es bueno, pero una cosa es el monopolio en manos de empresas privadas y otra muy distinta en manos del Estado. El gobierno se ha hecho eco de los derechos humanos y poco y nada le importa lo que pregona. Argentina, país de todos… todos los corruptos e ineptos que se benefician a costa del Estado. Orgullosos anuncian su política de planes sociales cuando deberían hablar de “rehenes” sociales o del “precio” de ser pobre en un país tan rico como el nuestro. Un “beneficio” social donde los más pobres son los que menos se benefician y los que más ganan son los que hacen de intermediarios. A veces se bromea con el “plan de vagos” o el “plan no trabajar”, pero no debemos olvidar que existen personas que realmente necesitan este beneficio (sobre todo mujeres solas con hijos) pero terminan de “rehenes” porque existen uno o varios intermediarios cuando la Anses está para ese tipo de tareas. Todo es producto del clientelismo de este gobierno, que no perdona a nadie. Algo muy cercano a nosotros son las provincias de Chaco y Salta. Allí existe el mayor grado de pobreza y podemos ver la miseria humana de un modo calamitoso. Pero en el camino de los famosos “planes sociales” muchos punteros y colaboradores partidarios se benefician a costa del hambre de los pobres. Ahora quieren modificar el himno nacional… no les alcanza con la reforma judicial y de la ley de Medios y con habernos dejado sin república. Al reformar el himno los corruptos pretenden quedar bien con los pueblos originarios. Pero ¿por qué no se ocupan de los chicos de la provincia de Salta? Les traigo un ejemplo: allí una médica del norte provincial relató que atendió a un niño desnutrido cuya madre le contó que hacía hervir una piedra y les decía a los chicos que estaba preparando comida hasta que se dormían. Allí la desnutrición, el dengue y la inseguridad siguen avanzando. Es la realidad del Norte, cuando los que gobiernan son cada día más millonarios y los pobres viven en la miseria total. Los pobres no son nada; son unos votos llevados en los camiones del dirigente de turno, después no existen. Duele pero es la verdad. Pregunto: ¿qué aplauden cuando aplauden? ¿Por qué no quedan bien con los pueblos originarios ayudando a los niños desnutridos de Chaco y Salta? Pareciera que no leen los diarios o se creen el cuentito “Argentina país para todos”. ¿Y Argentina para las generaciones futuras? ¿Cuándo? ¿O vamos a ser, además de egoístas, ignorantes? Total, ya no estaremos acá y les tocará a nuestros nietos… Roxana Gallego, DNI 25.402.139 – Viedma
Roxana Gallego, DNI 25.402.139 – Viedma
A veces pienso en lo difícil que se hace vivir en un país de derecho como Argentina cuando no se respetan la Constitución ni los derechos, deberes y garantías que de ella provienen. Nada parece importarle a quien nos representa institucionalmente a nivel país: tiene un gabinete que pretende desviar toda causa de investigación que se le impute. Pareciera que para muchos argentinos la historia de nuestra república comenzó en el 2003. Es como que una gran parte de los argentinos sufre una especie de amnesia temporaria o está como anestesiada, por comodidad al mirar su bolsillo o por un egoísmo cruel a la hora de aplaudir los anuncios mentirosos de los gobiernos nacional y provincial. Nos hablan de la patria y son lo menos patriotas que he conocido en mi vida. ¡Y pensar que nos quejábamos de Sarmiento y Rosas! Lo lamentable de lo que está ocurriendo es que a la gente común le hacen creer que se trata de un grupo, de un diario, de un periodista, y lo cierto es que se trata de todos. Hoy van por un grupo, por un diario, por las pautas publicitarias de los medios de comunicación, por un periodista... y mañana van a ir por vos. El monopolio nunca es bueno, pero una cosa es el monopolio en manos de empresas privadas y otra muy distinta en manos del Estado. El gobierno se ha hecho eco de los derechos humanos y poco y nada le importa lo que pregona. Argentina, país de todos... todos los corruptos e ineptos que se benefician a costa del Estado. Orgullosos anuncian su política de planes sociales cuando deberían hablar de “rehenes” sociales o del “precio” de ser pobre en un país tan rico como el nuestro. Un “beneficio” social donde los más pobres son los que menos se benefician y los que más ganan son los que hacen de intermediarios. A veces se bromea con el “plan de vagos” o el “plan no trabajar”, pero no debemos olvidar que existen personas que realmente necesitan este beneficio (sobre todo mujeres solas con hijos) pero terminan de “rehenes” porque existen uno o varios intermediarios cuando la Anses está para ese tipo de tareas. Todo es producto del clientelismo de este gobierno, que no perdona a nadie. Algo muy cercano a nosotros son las provincias de Chaco y Salta. Allí existe el mayor grado de pobreza y podemos ver la miseria humana de un modo calamitoso. Pero en el camino de los famosos “planes sociales” muchos punteros y colaboradores partidarios se benefician a costa del hambre de los pobres. Ahora quieren modificar el himno nacional... no les alcanza con la reforma judicial y de la ley de Medios y con habernos dejado sin república. Al reformar el himno los corruptos pretenden quedar bien con los pueblos originarios. Pero ¿por qué no se ocupan de los chicos de la provincia de Salta? Les traigo un ejemplo: allí una médica del norte provincial relató que atendió a un niño desnutrido cuya madre le contó que hacía hervir una piedra y les decía a los chicos que estaba preparando comida hasta que se dormían. Allí la desnutrición, el dengue y la inseguridad siguen avanzando. Es la realidad del Norte, cuando los que gobiernan son cada día más millonarios y los pobres viven en la miseria total. Los pobres no son nada; son unos votos llevados en los camiones del dirigente de turno, después no existen. Duele pero es la verdad. Pregunto: ¿qué aplauden cuando aplauden? ¿Por qué no quedan bien con los pueblos originarios ayudando a los niños desnutridos de Chaco y Salta? Pareciera que no leen los diarios o se creen el cuentito “Argentina país para todos”. ¿Y Argentina para las generaciones futuras? ¿Cuándo? ¿O vamos a ser, además de egoístas, ignorantes? Total, ya no estaremos acá y les tocará a nuestros nietos... Roxana Gallego, DNI 25.402.139 - Viedma
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