¿Qué le pasa al blue?

Hace ya algunas semanas que el dólar blue muestra estancamiento o retroceso. Las condiciones económicas del país, sin embargo, no han cambiado. ¿Por qué, entonces, baja?

Por Redacción

MERCADO CAMBIARIO

Es importante distinguir entre movimientos estacionales y la tendencia, y la presencia de ciertas decisiones políticas que pueden afectar la cotización del blue. A esto se suma la dificultad de que al ser un mercado en negro no hay datos certeros de volumen, transacciones, etc.

En primer lugar, en los meses de vacaciones puede darse una “reversión” del mercado. Es decir, quienes demandan dólares a lo largo del año los venden para ayudar a financiar los costos asociados a las vacaciones. Esto hace disminuir la demanda y aumentar la oferta; ambos efectos llevan a una caída de la cotización. Como se aprecia en el gráfico que acompaña al final de esta nota, en torno a los meses de verano se percibe una caída o desaceleración de la cotización del blue.

En segundo lugar, la AFIP ha aumentado la cifra autorizada para la compra de dólares por particulares. Esto hace que los pesos destinados a la adquisición de divisas al tipo de cambio oficial no se vuelquen al blue. A su vez, los dólares adquiridos en el mercado oficial pueden ser revendidos en el paralelo, generando nuevamente dos efectos que llevan a una caída en la cotización del blue. Si bien la relación no es totalmente transparente, se pueden percibir algunos efectos.

El blue comenzó a subir en abril/mayo del 2014 luego de una disminución en la compra de dólares oficiales. Ésta se incrementó en los meses siguientes, pero el dólar paralelo no cayó (aunque la suba se acelera con la disminución en el aumento de la autorización de dólares oficiales en agosto). En septiembre, la compra de dólares oficiales se incrementó casi un 50%, luego de lo cual el paralelo sí comenzó a perder valor, efecto que se revirtió cuando disminuyó la venta de dólares oficiales en noviembre.

Pero estos movimientos de corto plazo no deben hacernos perder la perspectiva del dólar blue. Desde el 2009 que muestra un acelerado aumento. Si bien son varios los factores de los que depende la cotización del dólar, la inflación es uno de los más importantes. Un simple ejemplo ilustra este efecto. Supongamos que se tiene la oportunidad de comprar un televisor plasma a 100 pesos o a 100 dólares en el exterior. Un tipo de cambio de equilibrio sería 1 peso = 1 dólar, de modo tal que es indistinto (ignorando flete, etc.) dónde se lo compra. Supongamos ahora que la inflación en la Argentina es del 10% y el precio del TV sube a 110 pesos. El nuevo tipo de cambio de equilibrio es 1,10 pesos = 1 dólar, nuevamente resulta indistinto dónde se lo adquiere. En ambos casos el costo en pesos es de 110, ya sea porque se compra el televisor o se obtienen 100 dólares con 110 pesos. Ahora la inflación en EE. UU. es del 5%, por lo que el precio del plasma aumentó a 105 dólares. Entonces el tipo de cambio de equilibrio es 1,0478 pesos = 1 dólar ($ 110 /105 u$s). A un precio de u$s 105 son necesarios $ 110 para comprar el televisor en el exterior; el mismo valor en pesos al que se puede adquirir domésticamente.

Es decir, es la inflación la que mueve al blue y no el movimiento de éste lo que genera inflación.

Significa que el tipo de cambio evoluciona al ritmo de la inflación en la Argentina, menos la inflación en dólares en el resto del mundo. En la Argentina comenzó a acelerarse en el 2007.

A menos que haya cambios de perspectivas sobre el futuro del país, un serio plan antiinflacionario que controle el gasto público, etc., bien podemos estar ante una nueva agachada estacional del blue.

NICOLÁS CACHANOSKY – Economía para Todos