Rastrean llamadas previas a la fuga de presos

Los investigadores buscan datos sobre la planificación de la fuga. Ya no tienen dudas de que hubo una gravísima negligencia. Pero quieren saber si existió algo más: complicidad.



NEUQUEN (AN)- La justicia está investigando las últimas llamadas telefónicas que se efectuaron desde y hacia la Unidad de Detención 11. Quieren saber si de allí surge una pista sobre la planificación de la fuga de cuatro internos, ocurrida el pasado 25.

“Ya no hay dudas sobre la gravísima negligencia del personal”, dijo ayer a este diario una fuente con acceso a la causa. “Ahora tratamos de averiguar si hubo complicidad. Es decir, si alguien miró para otro lado a cambio de algo”, agregó.

Las sospechas están centradas sobre un oficial y dos suboficiales, encargados de la custodia del pabellón 1, de donde escaparon Omar Sastre (22), José Rodolfo Ríos (29), Raúl Millot y Guillermo Castillo (34). Todos tienen condenas por robos con armas. Hasta ahora el único recapturado es Castillo.

Los tres policías más comprometidos fueron puestos en disponibilidad ayer por el jefe de la fuerza, Juan Carlos Lezcano. Es una medida preventiva, habitual en estos casos, mientras continúa la investigación. Hasta ahora la justicia no los citó a declarar.

También ayer quedó despejado uno de los interrogantes: el horario de la fuga. Según se supo, una de las cámaras que monitorea los movimientos dentro del penal captó a las 14.16 a uno de los internos parado junto a una puerta que da a una escalera, a través de la cual puede accederse al muro perimetral. “La puerta estaba sin llave, algo que no es habitual”, dijo una fuente.

Gracias al video se sabe que ese fue el momento de la fuga. Hasta ayer nadie se animaba a confirmar el horario, porque al parecer el recuento de presos de las 8 de la mañana no hizo.

Para los investigadores, el personaje clave es Omar Sastre. Es la tercera vez que se fuga en 13 meses, y la segunda que lo hace de la Unidad 11.

“Sastre sobresale del promedio del delincuente neuquino. Es muy inteligente y maneja dinero”, indicaron. Además sabía que su situación iba a complicarse en los próximos días cuando lo trasladaran a San Juan, donde la justicia lo acusa de integrar una poderosa banda que asaltó un banco.

“La Policía de Neuquén quería sacárselo de encima cuanto antes porque es muy conflictivo”, agregaron las fuentes. “Por eso no entendemos cómo no lo cuidaban mejor”.

Sastre debía ocupar el pabellón 3 (que algunos llaman despectivamente “el basurero nuclear” por lo peligroso) pero estaba en el 1, destinado a los presos de confianza. Hay dos versiones sobre el motivo: una, que había tenido una pelea con otros reclusos; la otra fue que agruparon a los reclusos con motivo de las visitas navideñas.

Las sospechas de complicidad se basan en varios puntos. Por ejemplo, que los prófugos cortaron los barrotes del pabellón 1 en un rincón hacia el que “mira” una cámara que no graba imágenes. ¿Alguien les pasó ese dato clave?

Otro detalle es que al momento de la evasión había un solo guardia en la muralla -lo habitual es que haya dos- y parado justo en el extremo opuesto al que eligieron los internos para escapar.

Como parte de la investigación, se solicitaron todos los llamados telefónicos efectuados desde y hacia la cárcel, tanto desde los aparatos al alcance del personal como del teléfono público que utilizan los presos.

De acuerdo con los datos que se manejan, el conductor de un Gol blanco esperaba a los presos en inmediaciones de la prisión.


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