Interlagos: La ignota constructora que quiere hacer gaseosas

Fue creada como uno de los tantos sellos en Buenos Aires. Está en manos de una conocida familia de sampedrinos, que impermeabilizan edificios y borran grafitis. Quiere comprar Embotelladora del Comahue.

18 jun 2018 - 00:00

Una ignota sociedad bonaerense se dice resuelta al salvataje de la concursada Embotelladora del Comahue, la empresa cipoleña de gaseosas que evadió durante una década el pago de impuestos a la Afip.

Se trata de Varberg SA. Se la atribuye a la familia Solmi, dueña de una de las pymes más viejas del país, fundada en San Pedro en 1889. Está inscripta como constructora, reformadora y reparadora de edificios residenciales, así como proveedora de servicios de limpieza. Pero los propios sampedrinos desconocen que tenga vida y local alguno.

Sin embargo, a los hermanos Víctor y Sergio Solmi sí se los conoce muy bien, así como a su legendaria compañía, Solmi S.A, que sobresale por trabajos de impermeabilización elástica, plastificación y borrado de grafitis. Estos empresarios no sólo se destacaron en el automovilismo deportivo. Llamaron la atención al país por sus desarrollos en proyectos de hidrógeno: la aplicación de motores que funcionan con agua en colectivos y hasta en un rompehielos construido en Noruega.

La sociedad Varberg SA -tal vez inspirada en un pueblo de Suecia- fue inscripta hace un mes en el registro para el salvataje de Embotelladora del Comahue, de Néstor “Kity” García, conocida por su línea de gaseosas Interlagos. Esta firma se encuentra en concurso de acreedores por deudas que superan los 310 millones de pesos, el 90% de las cuales corresponde a la Afip.

¿Por qué razón una constructora bonaerense desearía hacerse de una embotelladora en serios problemas financieros y con 130 empleados que padecen la angustia de sus salarios (en parte los ha ayudado el gobierno de Weretilneck con un subsidio que pagan todos los rionegrinos)? Se lo preguntamos a Víctor Solmi, cara visible del grupo, pero prefirió no hablar “hasta tanto termine el proceso judicial” (ver aparte).

¿Qué planes de impulso podría tener una insondable empresa, creada al parecer como un sello de tantos en el país?

Es que Varberg SA fue inscripta en 2014 por los hermanos Claudia y Fernando Berdichevsky, con el patrocinio legal de una tercera: Ivana.

Sellos en la mira

Los Berdichevsky han registrado cerca de un centenar de sociedades de todo rubro y laya ante la Inspección General de Justicia y en la Afip. Lo hicieron en sus oficinas de Belgrano 766, Piso 4 oficina 13, en un señorial edificio del barrio porteño de Monserrat. Estos sellos eran creados para venderlos y, en la mayoría de los casos, pasaron rápidamente a otras manos.

Pero algunas de las sociedades fundadas por Berdichevsky -luego de haberse transferido sus acciones a otras manos- estuvieron o están en la mira de la Justicia. Veamos:

• La exportadora Hirros SRL: estuvo involucrada en un proceso judicial por la salida del país de 479 kilos de cocaína ocultos en tubos metálicos con destino a Valencia, España.

• La firma Jeantes SA: El ex alcalde de Cancún, México, Gregorio Sánchez Martínez, fue acusado de lavado de dinero en la Argentina por adquirir -después de estar detenido- una estancia de 990 hectáreas a la vera del río Paraná, Entre Ríos, que luego arrendó a Jeantes.

• Balkbrug SA y Desup: fueron las sociedades que utilizó Sergio Spolski para editar el diario kirchnerista Tiempo Argentino y radio América, antes de venderlos al misterioso financista Mariano Martínez Rojas, según quedó denunciado en Procelac.

• Neac, Jurvey, Waimes, Kreefeld y Vinkem aparecen investigadas por fuga de dólares en medio del cepo cambiario instaurado por los K. Tales sociedades fueron autorizadas por el Estado para comprar productos en el exterior a un dólar que cotizaba en 9 pesos y que después podían reingresar al país para venderse en el mercado negro por hasta 15 pesos. Martínez Rojas también fue involucrado en esas operaciones y detenido. El viernes último fue trasladado desde Miami para declarar por la causa llamada “mafia de los contenedores”.

• La asesora legal Ivana Berdichevsky fue funcionaria K, designada en septiembre del 2013 como asesora jurídica de la Subsecretaría para la Reforma Institucional y el Fortalecimiento de la Democracia. Habría llegado de la mano de la Cámpora, de la cual era señalada como ferviente militante.

Allanados

Hay un dato llamativo. En los registros del Boletín Oficial nacional Varberg SA no figura a nombre de los Solmi.

En el Registro Notarial de Buenos Aires aparecen designados en la asamblea de julio de 2017 (la última publicada) Claudio Ceferino Coppola como presidente y Mario Agustín Aguilar como director suplente. Tres años antes, los hermanos Berdichevsky habían renunciado a la sociedad y asumían Gustavo Andonian y Mario Aguilar.

El 4 de abril de 2014 fue la fecha de creación de la firma por parte de Claudia y José Berdichevsky. Se fijó domicilio fiscal en Avenida de los Incas 5150, piso 3 de la Ciudad de Buenos Aires, pero allí hay una concesionaria de autos. Y como dirección alternativa Av. Córdoba 2860 piso 1, también de la Capital, donde sólo hay departamentos.

Aun cuando el nombre de Solmi no emerge, pueden hallarse hilos conductores entre Berdichevsky y Solmi. En los registros de proveedores del INTA aparece Verberg SA asociado a un mail que comparten unos y otros: hidrogenosolmi@gmail.com, que es el correo de la compañía Solmi SA, ubicada en dos modestas propiedades de calle Mitre al 2.200 de San Pedro.

Precisamente ese lugar fue allanado por orden del juez federal Carlos Villafuerte Ruzo en mayo del año pasado. Los policías buscaban pruebas vinculadas a deudas tributarias de las firmas Sitepra SA y Varberg SA.

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Solmi
El gravoso “caso Solmi”
Los empresarios sampedrinos se hicieron conocidos en nuestra región a partir del denominado “Caso Solmi”, que en particular los allenses recuerdan desde hace más de 20 años.
Se trata de la demanda millonaria que entablaron Víctor y Sergio Solmi a la Municipalidad de Allen por incumplir los pagos de dos máquinas viales que les habían vendido en 1994.
Los equipos fueron embargados y comprados por los mismos Solmi en un remate judicial.
Pero el municipio no tuvo alternativa que afrontar una deuda que fue transformándose en una bola de nieve por el capital, intereses y honorarios profesionales involucrados, para colmo al compás de la evolución del dólar, que obligó a la comuna a suscribir un convenio de pago en 2007. Para ello, el municipio debió endeudarse con bonos Bogar clase dos, series 1 y 2, cuyas cuotas se terminarán de pagar en 2024. En definitiva, por dos máquinas que recuperaron sus dueños por 9.000 dólares en subasta, la Municipalidad acordó pagar 107.000 dólares (equivalente hoy a casi 3.000.000 pesos).
Legendaria en el abismo

Embotelladora del Comahue SA fue fundada en 1964. Es una de las industrias cipoleñas más antiguas. Produce gaseosas y sodas. Tiene registrada la patente Interlagos. Emplea a 130 personas. Su dueño es Néstor Arturo García (81).

En diciembre de 2016, la Justicia declaró a la empresa en convocatoria de acreedores. En abril de 2018, abrió el proceso de “salvataje” y puso como fundamentos la importancia económico-social de la firma en la ciudad y la necesidad de mantener los puestos de trabajo y la actividad industrial. En mayo de este año, Varberg SA anunció su interés en comprar la planta. El juez civil Alejandro Cabral y Vedia abrió el trámite para la designación de un evaluador y propuso al comité de acreedores de la embotelladora una excepción al marco jurídico para continuar con las negociaciones.

Hace una semana se autorizó al síndico que valorice la empresa. Tiene 30 días para ello. Víctor Solmi volvió a manifestar esta semana su acuerdo para el salvataje. Tiene 20 días para definir, tras la valoración, el depósito judicial del valor equivalente al 25% de esos activos y lograr un acuerdo con acreedores.

La deuda de Embotelladora asciende a 300 millones de pesos con el fisco, y 40 millones con el resto de los acreedores entre los que se incluyen los trabajadores.

Sin comentarios
“Río Negro” se comunicó con Víctor Solmi el 22 de mayo. Dijo no querer hablar del tema hasta que se defina la intervención judicial de la empresa. Le anticipamos este informe pero se disculpó amablemente y cortó.
El 13 de junio este diario habló con la esposa de Sergio Solmi (foto), quien tomó nota del requerimiento de entrevista y teléfono y quedó en comunicarse. Nada ocurrió.
ANÁLISIS
Apostando a la licuación de pasivos
Embotelladora Comahue tiene pasivos con la AFIP que alcanzan los 300 millones pesos, pero si accede a la moratoria de la Ley 27.260 (Blanqueo) esa cifra cae a 200 millones. Con esta ley se le permite ingresar en un plan de pagos de hasta 90 cuotas con un anticipo del 10% del capital e intereses algo mayor al 1% mensual.
Así, en términos reales, el nuevo dueño podría licuar la deuda en un 80% teniendo en cuenta los niveles de inflación que registra el país. Es decir que de los pasivos iniciales de 300 millones de pesos pagaría tan sólo cerca de 50 millones, a valores de hoy. Todo un negocio financiero.
“Un muy mal cliente”
Las hermanas Claudia e Ivana Berdichevsky atendieron a “Río Negro” con el “manos libre”, mientras manejaban.
P- Ustedes crearon Varberg, que busca adquirir Embotelladora Comahue. ¿Están vinculados a Solmi, los empresarios interesados?
R- Más que ese trámite (de creación) nosotros no hicimos.
P- ¿Tienen que ver con la firma?
R- No, para nada, Hacemos trámites en Inspección General de Justicia y la Afip. Y no somos abogados de la empresa.
P- ¿Recuerdan a Solmi? ¿le transfirieron sus acciones?
R- La verdad no... pero recuerdo a Solmi como un muy mal cliente. No nos acordamos de la empresa; ¿la puede deletrear? (Deletreamos Varberg). No me acuerdo a quién se la vendí... hace tiempo.

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