Primer paso contra el dopaje y las apuestas ilegales en el turf

Legisladores dieron media sanción a la ley que busca regular las actividades hípicas en Río Negro. El año próximo impulsarán la unificación de criterios con otras provincias de la Patagonia.

05 dic 2018 - 00:00

Un control “antidoping” y el blanqueo de millonarias apuestas e instituciones que organizan jornadas hípicas forman parte de una nueva reglamentación que se aplicará en Río Negro.

El proyecto de ley tiene media sanción de la Legislatura, y sus impulsores pretenden unificar criterios con el resto de los estados patagónicos.

“Se juega mucho dinero, la idea es cuidar al animal, regularizar los clubes, que los jockeys y los caballos estén resguardados”, explicó a “Río Negro” el legislador Ariel Rivero (FpV), uno de los autores de la iniciativa.

La medida está inspirada en una investigación periodística de Ítalo Pisani, de “Río Negro”, denominada “El submundo de las carreras de caballos en la región”.

En esa publicación del 2015 se advirtió que el dopaje sin control es moneda corriente en la mayoría de los hipódromos de Neuquén y Río Negro, y que se le da al caballo todo tipo de anabólicos con el solo fin de verlo ganar.

Este encuadramiento deroga -además- la antigua Ley N° 95, impulsada por Elías Chucair en el transcurso del primer parlamento provincial y remplaza otras normas de la década del ‘80 que sólo hacían referencia a procedimientos de carácter impositivo, al parecer sin efectos prácticos.

Rivero aclaró que la intención “no es apretar a nadie”. En ese sentido, buscó llevar tranquilidad a los clubes, asegurando que “les daremos tiempo para se regularicen” pues “la obligación será que en cada jornada esté presente un veterinario” para que “no haya más animales muertos a consecuencia de medicamentos que le acelera el ritmo del corazón”.

A su entender, el turf “enrola a mucha gente que vive de esto, como los veterinarios, los peones, los cuidadores, y Argentina es el cuarto país exportador de caballos de carrera” por lo tanto “estamos frente a un negocio que no está regularizado y nadie aporta nada” desde el aspecto tributario.

El legislador admitió que ante el receso legislativo, el nuevo encuadramiento estará vigente recién el año que viene, y con la firme propuesta de unificar normas dentro del parlamento patagónico tomando en cuenta que los caballos se cruzan.

El reordenamiento implica que las jornadas deben ser organizadas en hipódromos o canchas cuadreras, pertenecientes a personas jurídicas cuyo objeto social contemple las actividades hípicas y que cuenten con la autorización de Lotería de Río Negro para Obras de Acción Social, que es la autoridad de aplicación.

Tributo
5%
La nueva normativa exigiría que los premios tributen una alícuota en el impuesto a los Ingresos Brutos.
Los requisitos que entrarían en vigencia
Antes de la autorización, los organizadores deberán registrarse ante el Estado presentando contrato social, estatuto y constancia que acredite las autoridades vigentes, expedida por la Dirección de Personas Jurídicas.
Se agregan en los requisitos constancia de CUIT y libre deuda emitido por la Agencia de Recaudación Tributaria, autorización municipal o de Comisiones de Fomento que habilite las instalaciones para los eventos, reglamento de carreras y registros habilitantes de jockeys, cuidadores, vendedores de apuestas y organizadores.
También deberán presentar certificado de cobertura de seguros, contar con servicio de ambulancia, póliza de seguro vigente de accidentes personales y responsabilidad civil para eventos de estas características.
Los números de la actividad
Cada jornada hípica en la región norte de la Patagonia arroja un movimiento de entre cuatro y seis millones de pesos, según estimaciones que maneja la Legislatura. Suelen intervenir un centenar de ejemplares por jornada hípica.
Se estima que los studes rionegrinos reúne a unos 500 caballos.

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