Respeto ante la inmensidad
En el sur chileno, esta casa se acomoda a lo que dicte la naturaleza, para vivirla en familia y confortablemente.
FOTOS: DANIEL BRUHIN La arquitecta mexicana Vuilleumier se vanagloria de la vivienda familiar que pudo concretar para la pareja Karin Figueroa y Pablo Ascencio, ambos vinculados al negocio del turismo aventura, en Puerto Natales, en la región de Magallanes, en Chile. La idea es la manifestación de los elementos con la naturaleza, afirma la profesional: atraer las texturas de los materiales del contexto patagónico era la consigna. “La casa se llama OutSideIn, de afuera hacia adentro”, continúa. El techo fue diseñado para dejar pasar los fuertes vientos que predominan del noroeste (velocidades que superan los 100 km por hora). Los métodos y materiales de construcción fueron pensados y elegidos según las necesidades presupuestarias del cliente y la situación geográfica donde se construyó la vivienda. Una arquitectura no debe luchar contra las fuerzas naturales, sino utilizarlas, insiste Vuilleumier. Jamás hay que competir con el paisaje; al contrario, aliarse para que naturaleza y arquitectura se luzcan y convivan en armonía. Materiales funcionales y simples fueron elegidos a la hora de construir. Vigas de madera en forma de V sostienen un techo inclinado, fachada de metal corrugado, hormigón, muro Tromble, vidrios, piedra y una pared interior de ladrillo con aplicaciones de materiales locales conforman la estructura de esta casa de 150 m2. A la espera de las primeras nevadas, los dueños de casa se quejan de no tener más tiempo para disfrutar de su hogar. FuentES: El Mercurio y ferndavuilleurmier.cOM
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FOTOS: DANIEL BRUHIN La arquitecta mexicana Vuilleumier se vanagloria de la vivienda familiar que pudo concretar para la pareja Karin Figueroa y Pablo Ascencio, ambos vinculados al negocio del turismo aventura, en Puerto Natales, en la región de Magallanes, en Chile. La idea es la manifestación de los elementos con la naturaleza, afirma la profesional: atraer las texturas de los materiales del contexto patagónico era la consigna. “La casa se llama OutSideIn, de afuera hacia adentro”, continúa. El techo fue diseñado para dejar pasar los fuertes vientos que predominan del noroeste (velocidades que superan los 100 km por hora). Los métodos y materiales de construcción fueron pensados y elegidos según las necesidades presupuestarias del cliente y la situación geográfica donde se construyó la vivienda. Una arquitectura no debe luchar contra las fuerzas naturales, sino utilizarlas, insiste Vuilleumier. Jamás hay que competir con el paisaje; al contrario, aliarse para que naturaleza y arquitectura se luzcan y convivan en armonía. Materiales funcionales y simples fueron elegidos a la hora de construir. Vigas de madera en forma de V sostienen un techo inclinado, fachada de metal corrugado, hormigón, muro Tromble, vidrios, piedra y una pared interior de ladrillo con aplicaciones de materiales locales conforman la estructura de esta casa de 150 m2. A la espera de las primeras nevadas, los dueños de casa se quejan de no tener más tiempo para disfrutar de su hogar. FuentES: El Mercurio y ferndavuilleurmier.cOM
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