Río Negro podría definir conflictos que afecten al consumidor
VIEDMA (AV)- Río Negro podría constituir en un futuro próximo tribunales arbitrales para dirimir conflictos relacionados con los derechos del consumidor y también aplicar el resarcimiento monetario a damnificados en la adquisición de bienes.
Al menos desde la Asociación de Defensa del Consumidor de Viedma (Decovi) se está evaluando esa posibilidad en firme impulsando modificaciones a la normativa vigente en ese sentido, que aún no lo permite.
El presidente de la entidad, Ezequiel Itzkov, explicó que los tribunales arbitrales tienen importante actividad en ciudades como Buenos Aires o Mar del Plata, constituyendo un sistema alternativo para resolver controversias en temas específicos teniendo sus resoluciones carácter de sentencia firme.
Estos tribunales están compuestos por mediadores, empresarios y consumidores, y en algunos casos como Mar del Plata o Mendoza, están vinculados al tema turístico.
Itzkov aclaró que este sistema «bien se podría ajustar a Río Negro » pero «habría que ver si es necesario modificar la Ley provincial Nº 2.817 o bien esperar las reformas de la Ley Nacional Nº 24.240 que están en estudio». También se mostró proclive a impulsar el resarcimiento pecuniario a usuarios que hayan sido perjudicados por la compra de un artículo o de un servicio. Al respecto, el titular de Decovi mencionó que el resarcimiento podría ser un porcentaje de las multas que en la actualidad cobra la Dirección de Comercio Interior de la provincia, que en la actualidad no llega a los denunciantes.
Estas posibilidades surgieron en el marco del lanzamiento de la Primer Escuela de Educación en Consumo, cuya capacitación inicial está a cargo de Carmen Varesse de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor de la Nación, y Rosa Asura del área de capacitación similar de Mendoza.
Las expertas destacaron, por su parte, que «si no se educa al consumidor de nada sirve continuar legislando al respecto, es decir para que se cumplan las leyes que ya están, que hay mejorar, no hay duda, es imprescindible la educación al consumidor».
Destacaron que el grupo heterogéneo que se está formando en Viedma como futuros capacitadores «no tiene estamentos sociales para quienes se interesen y se apasionen por el tema» agregando que «por supuesto que se requiere de una formación y es esto lo que hemos empezado a realizar pero ha habido tal cooperación, solidaridad entre el grupo que no se han notado esas deficiencias» tomando en cuenta que entre el grupo hay profesionales y desocupados.