“Robos y mentiras”
Una y otra vez, casi hasta el hartazgo, los funcionarios K denuncian que, si la oposición gana la presidencia, realizará una fuerte devaluación de la moneda, como si esto ya no hubiera ocurrido durante su gobierno. Desde el inicio del kirchnerismo, en el 2003, hasta el día de hoy hubo una devaluación ¡del 337%!, cifra incluso superior a la de los 12 años previos a la asunción de Néstor Kirchner, pues desde 1991 hasta el 2003 tuvimos un 280% de pérdida del valor monetario. Es decir que en 12 años el kirchnerismo devaluó muchísimo más que en los 12 años anteriores, con el colapso económico del 2002 incluido. Increíble pero real. Este nivel de hipocresía aumenta si consideramos que el actual cambio oficial no refleja la realidad monetaria. Si tomamos al dólar bolsa ($ 13,80) como el nivel más adecuado para dar cuenta de ella, estaríamos en condiciones de asegurar que, durante su mandato, el kirchnerismo devaluó la moneda casi un 500%. Más doloroso aún es ver que, a pesar de ese 337% de devaluación del cambio oficial, el atraso cambiario sigue siendo muy considerable y ha despedazado las economías regionales y las exportaciones y anulado las posibilidades de crecimiento, preanunciando un camino muy complicado para el futuro gobernante. Mientras que por el efecto de un dólar más fuerte nuestros socios comerciales devalúan buscando un equilibrio monetario, la Argentina sostiene lo imposible. Ya estamos llegando al extremo de que, medido en dólares, es más barato vivir en Europa y Estados Unidos que en nuestro propio país. También observamos impotentes cómo Paraguay y Uruguay exportan más carne que nosotros y cómo Brasil y Perú venden más granos. La pérdida de mercados internacionales es una de las herencias más dolorosas del atraso cambiario y del exceso de regulaciones, con la indignación adicional que produce que las justifiquen como si fueran una virtud, una demostración de que “el Estado está presente en la economía”. Es que el enojo de los productores se entiende perfectamente, ya que una vez que se pierden mercados no es sencillo recuperarlos. La política cambiaria, junto con la falta de reservas del Banco Central, motivó el pernicioso invento del cepo al dólar en busca de dificultar la salida de divisas. Su efecto indeseado fue la parálisis del ingreso de las necesarias divisas, a pesar incluso del espectacular blanqueo para motivar la entrada de dólares. De este modo, hoy no podemos disponer libremente de nuestros ahorros. No podemos enviar dinero al exterior, no podemos viajar libremente ni podemos comprar legalmente otras monedas al cambio que el gobierno dice que valen, etcétera. La compra y venta de propiedades se transformó en una odisea y paralizó la construcción de inmuebles. No olvidemos que este rubro conlleva la mayor cantidad de mano de obra del país. Dañar a este sector es generar, prácticamente, un suicidio laboral y económico. Por lo tanto, cuando Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Daniel Scioli y demás funcionarios insisten en asustar a la población con los desastres que se pueden producir si, por ejemplo, Mauricio Macri gana la elección presidencial, es mejor tomar conciencia de que todas esas calamidades ya nos están sucediendo desde hace varios años. Sin embargo, lo peor del caso es que ya estamos tomando como algo natural el hecho de que nos roben y nos mientan al mismo tiempo. Joaquín Bertrán DNI 5.433.822 Neuquén
Joaquín Bertrán DNI 5.433.822 Neuquén