Además del chocolate, Rapanui producirá frambuesas en un campo de Trevelin
La empresa plantó las primeras 20 hectáreas -aunque proyecta que sean 100- donde cosechará unas 300 toneladas de la fruta en dos años más. De esta forma, ya no tendrá que importar desde Chile.
La empresa chocolatera nacida en Bariloche, Rapanui, pone punto final a la importación de frambuesas para la elaboración de Franuí ya que podrá cosecharlas en su propio campo en Trevelin, al noroeste de Chubut.
Después de una búsqueda exhaustiva por varios rincones de la región, el año pasado la familia Fenoglio encontró un campo en Chubut con todas las condiciones de suelo y clima. Hizo una prueba piloto y comprobó que la fruta reunía todas las cualidades que necesitaban, es decir todas las condiciones organolépticas para fabricar el postre que consiste en frambuesas frescas congeladas bañadas en chocolate.
La empresa entonces compró el predio en Trevelin con la intención de armar una plantación de 100 hectáreas de frambuesas. «Hoy en Trevelin no hay plantaciones grandes de frambuesas, pero quien no arriesga no gana. En este momento, estamos plantando las primeras 20 hectáreas», resumió Aldo Fenoglio, CEO de Rapanui.
La primera cosecha en esas 20 hectáreas se espera dentro de dos años y se estima una cantidad cercana a las 300 toneladas.
«Como empresa ¿tenían alguna experiencia agrícola o frutícola?», preguntó este diario. «Sí y no. Hace muchos años que trabajamos con productores de frambuesa y fuimos aprendiendo con los años. Pero es la primera experiencia real que tenemos en plantaciones. Nos tenemos fe, nos gusta la adrenalina y correr un poco de riesgos«, respondió el joven empresario.
Contó que su familia tenía plantas de frambuesa en su casa. «Como buenos italianos -agregó- nos gustaba tener nuestras propias plantaciones, nuestras propias huertas. Así que podemos decir que algo de experiencia tenemos».
Chocolate en Bariloche, frambuesas en Trevelin: integración vertical
Fenoglio recalcó que, de esta forma, están haciendo «una integración vertical» (la estrategia empresarial para controlar varias etapas de la cadena de suministro, desde la materia prima hasta la distribución final): «Fabricamos nuestro propio chocolate y ahora estamos produciendo nuestras propias frambuesas. De esta forma, controlamos el costo y la calidad de la fruta«.
Aseguró que están probando una variedad de plantines de frambuesa de Estados Unidos que se produce en el sur y norte de Chile desde hace unos seis años, con muy buenos resultados. Se trata de la variedad Wakefield (no remontante o de una sola cosecha ya que produce fruta una vez al año).
«Vamos a ir probando otras variedades, pero apostamos con más ímpetu a esta de origen americano y neozelandés», confió, al tiempo que lamentó que Argentina produce muy poca cantidad de frambuesas. «El Bolsón -acotó- produce unas 350 toneladas y hay algo de producción en Mendoza y en el Valle de Río Negro, pero son producciones muy pequeñas«.
Actualmente, Rapanui emplea más de 2.000 toneladas de frambuesas al año, con una proyección de crecimiento a futuro. «Con la plantación aspiramos a abastecer gran parte de la producción local y también para la exportación. Por eso, arrancamos con 20 hectáreas este año, con la idea de crecer 20 por año y con el objetivo final de llegar a las 100 hectáreas», detalló.
Comentó que el costo estimado de la producción de frambuesas por hectárea ronda los 40.000 dólares. «Esta es una forma de no depender de divisas para importar, algo que siempre fue difícil en Argentina. Y de esta forma priorizamos la industria local», expresó.
Por qué frambuesas en Trevelin
«¿Nunca se pensó en avanzar en el proyecto en tierras en la cordillera de Río Negro?», se consultó. En un principio, reconoció, la búsqueda se orientó a la provincia, «pero las tierras son escasas para la cantidad de tierra productiva que se necesita«. Y el clima tampoco ayuda demasiado.
«En general, los lugares son más bajos, más pequeños y necesitás una cierta cantidad de horas de luz al día. Trevelin, en cambio, reunía las condiciones y fue el lugar más cercano que encontramos. En general, se busca un suelo franco arenoso con un buen drenaje de agua», puntualizó. Destacó tres condiciones fundamentales: «la frambuesa es muy susceptible a los encharcamientos. Por otro lado, se requiere un clima con heladas relativamente aceptables, controlables. Y cuanto más luminosidad haya, mejor es«.
Por el predio de la empresa pasa el río Percy, que atraviesa el Valle 16 de octubre, a orillas de Trevelin. «Vamos a hacer perforaciones para extraer agua. Estamos haciendo la plantación para cosecha mecanizada y nos orientamos al riego por goteo y aspersión«, detalló.
El proyecto de Trevelin implica la creación de entre 130 y 150 puestos de trabajo. Si bien la plantación demanda en un principio unos 25 trabajadores, el número aumentará al momento de la cosecha. Y más aún para el procesamiento. Sucede que más allá de la plantación, desde la empresa planean avanzar con la puesta en marcha de una planta de procesamiento en Trevelin para congelar la frambuesa y almacenarla. Se estima el inicio de su funcionamiento en tres años cuando ya se cuente con la primera cosecha.
La fabricación del Franuí seguirá llevándose a cabo en Bariloche aunque ahora, están iniciando este proceso también en Buenos Aires.
Sobre la instalación en el mercado del producto Franuí -que se comercializa desde 2013-, Fenoglio afirmó: «crece más que la marca Rapanui. Es cada vez mayor la participación de Franuí dentro de la empresa: calculo que estamos 50 a 50».
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