Bañadero móvil: una opción innovadora contra sarna ovina en Río Negro
Fue producto de una colaboración entre el INTA, INTI y el Centro de Educación Técnica N°2 de Bariloche. El invento funciona como barrera preventiva.
Un bañadero móvil que busca controlar la propagación de sarna ovina en distintas localidades de Rio Negro se puso en funcionamiento logrando muy buenos resultados entre los productores de pequeña y mediana escala en la región. La innovación fue desarrollada tras la reaparición de brotes de sarna ovina que volvió a poner en alerta a los productores de Río Negro.
Según detalla Rodolfo Herrera (miembro del Grupo de salud animal del INTA Bariloche) la enfermedad es altamente contagiosa, afecta la calidad del vellón, la condición corporal y el bienestar de los animales, generando pérdidas económicas significativas. Aunque existen tratamientos inyectables, en los últimos años comenzaron a evidenciarse fallas en su efectividad, lo que obligó a muchos establecimientos a retomar el baño de inmersión como herramienta clave para el control sanitario. Pero no todos cuentan con la infraestructura necesaria. Frente a este escenario, la articulación entre instituciones volvió a ofrecer una respuesta concreta: la creación de un bañadero móvil diseñado para operar en campo y trasladarse con facilidad.
La iniciativa surgió en INTA Bariloche y tomó forma gracias al trabajo conjunto con el Centro de Educación Técnica (CET) Nº 2 de San Carlos de Bariloche. Para los estudiantes de último año, el desafío se presentó como una oportunidad única: aplicar contenidos técnicos en un problema real del territorio, trabajando con especialistas en sanidad animal. Durante cinco meses, dentro de la materia Prácticas Profesionalizantes, avanzaron en el diseño, planificación y construcción del prototipo.
Uno de los aspectos distintivos del diseño es su modularidad: el bañadero cuenta con partes desmontables que permiten transportarlo en la caja de una camioneta.
El proceso incluyó la elaboración de planos, una maqueta a escala y un presupuesto detallado. La propuesta fue presentada al Ministerio de Producción y Agroindustria de Río Negro y luego evaluada por la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA), que otorgó el aval técnico y el financiamiento a través de la Ley Ovina. Con los materiales adquiridos, la fabricación se llevó adelante en la estación experimental del INTA Bariloche.
Uno de los aspectos distintivos del diseño es su modularidad: el bañadero cuenta con partes desmontables que permiten transportarlo en la caja de una camioneta. Esta característica resulta fundamental para una región donde los establecimientos suelen estar alejados entre sí y donde muchos productores no disponen de infraestructura fija. La capacidad del equipo —1.600 litros— y su rendimiento operativo —entre 30 y 40 ovejas por hora— permiten tratar hasta 300 animales por día, respetando los tiempos de inmersión recomendados por SENASA.
Una vez terminado, el equipo fue entregado a la COPROSA, organismo responsable de su uso en el territorio. Según detalló Jorge Martínez, director de Sanidad Animal de la provincia, el bañadero ya fue utilizado en zonas muy distintas como Comallo Abajo y Coronel Belisle y actualmente se encuentra en Ingeniero Jacobacci, donde se realizan pequeños ajustes para mejorar la medición del volumen y facilitar el mantenimiento general.
Dato
- 300
- Animales por día es la capacidad del bañadero.
Para los técnicos que operan en zona, contar con una herramienta móvil representa un avance significativo, ya que evita el desplazamiento de largas distancias de los animales y permite intervenir rápidamente ante la detección de focos.
Más allá del impacto productivo y sanitario, el proyecto dejó un fuerte componente educativo. Para los estudiantes del CET Nº 2, la experiencia significó trabajar con un propósito concreto, enfrentarse a decisiones de diseño, resolver problemas y vincularse con instituciones que inciden directamente en la realidad productiva regional. Desde INTA destacan que este tipo de experiencias no solo fortalecen capacidades técnicas, sino también habilidades vinculadas al trabajo colaborativo, la planificación y la responsabilidad profesional.
La propuesta también abre la puerta a nuevas innovaciones. Actualmente, INTA Bariloche trabaja junto al INTI y a la comunidad Wefü Wecü en el desarrollo de un nuevo bañadero, adaptado a las características productivas de la zona. La idea es seguir avanzando hacia soluciones tecnológicas que respondan a la diversidad de sistemas productivos presentes en la Patagonia, donde las distancias, el acceso al agua, la geografía, el clima y la infraestructura disponible obligan a pensar alternativas prácticas y accesibles.
En un contexto donde la salud animal es clave para sostener la producción y la calidad de vida rurales, el bañadero móvil aparece como una herramienta que combina innovación, cooperación y formación técnica, mostrando el valor de las alianzas territoriales para enfrentar desafíos sanitarios que afectan a toda la región.
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Un bañadero móvil que busca controlar la propagación de sarna ovina en distintas localidades de Rio Negro se puso en funcionamiento logrando muy buenos resultados entre los productores de pequeña y mediana escala en la región. La innovación fue desarrollada tras la reaparición de brotes de sarna ovina que volvió a poner en alerta a los productores de Río Negro.
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