Domingos especiales, en Choele: el éxito de la feria que convoca a más de 100 productores y emprendedores

Este espacio se ha convertido en el símbolo de la agricultura familiar que caracteriza la economía y la cultura de Valle Medio. Los lazos con otras localidades convirtieron a esta feria en embajadora regional. Un fenómeno digno de admirar, vivir e imitar.

Redacción

Por Redacción

En Choele Choel los domingos se viven con un latido especial: es que hay un corazón que late con fuerza propia en la Feria Municipal de Productores, Emprendedores y Artesanos. Esta feria no es solo un espacio de comercialización; es una síntesis del Valle Medio, una expresión genuina de Río Negro y un lugar de encuentro que atraviesa generaciones.

Potenciar lo propio con el compre local: una consigna que inspira a la Feria de los domingos, en Choele.


Quien llega de visita lo entiende rápido. El domingo, la feria es el primer destino. Allí se va cuando vienen amigos o familiares de otras ciudades; allí se los lleva para que conozcan la esencia del lugar, para que prueben el sabor de la chacra directo a la mesa y para que se lleven algo más que una compra: una experiencia.
Con más de cien productores que participan de manera rotativa según la época del año y la diversificación productiva, la feria sostiene una regla que la vuelve singular y profundamente auténtica: solo se vende lo que se produce. No hay intermediarios, no hay reventa. Hay trabajo, tierra, tiempo y familia. Cada puesto es una historia y cada producto tiene nombre y apellido.

El consumo de lo local favorece a la economía choelense y regional, razonan los compradores.

Una forma de vivir y trabajar, la agricultura familiar


La feria es, además, agricultura familiar en su máxima expresión. Familias enteras trabajando juntas para sostener un lugar, cuidando la herencia del oficio y de la chacra como un patrimonio que se transmite. Hijos e hijas que aprenden desde chicos el valor del esfuerzo, del cultivo y de la producción local. En cada domingo se pone en juego algo más profundo que la economía: se afirma una forma de vivir y de trabajar.
Ese mismo espíritu explica su historia. La feria fue itinerante, ocupó durante años un tramo de la calle Alfonsina Storni y hoy se desarrolla en un predio propio sobre la avenida San Martín, con infraestructura consolidada: iluminación, riego permanente, sanitarios y conectividad. Un crecimiento que no perdió esencia, pero sí ganó condiciones para seguir expandiéndose.

Se potencia cada vez más, como tendencia, lo cercano, lo conocido y lo próximo.

¿Dónde? En el predio sobre la avenida San Martín


El predio sobre la avenida San Martin da el marco natural que la feria necesita, de grandes dimenciones para albergar a todos con el cesped de alfombra y el reparo de los arboles que generan un micro clima especial, un bucle en el centro de la ciudad.
La propuesta se completa con emprendedores y artesanos que encuentran en la feria un espacio para mostrar, ofrecer y vender lo que producen desde sus casas. Y como en toda feria de ley, los aromas también son protagonistas: panificados, tortas fritas, bolas de fraile, rosquitas y dulces caseros que forman parte del paisaje de cada domingo.

Escena típica de un domingo de Feria, sobre la avenida San Martín, en Choele.


Pero la feria también desborda sus propios límites. Acompaña activamente las iniciativas culturales de la Municipalidad y, durante el verano, se convierte en parte central de los Domingos Culturales, llevando su espíritu a distintos barrios de la ciudad. Así, la feria se mueve, se adapta y llega a cada rincón de Choele Choel, reforzando su carácter inclusivo y comunitario.

Una feria que es embajadora regional


La organización de los productores permitió, además, dar un paso más, salir al encuentro de otros territorios. A partir del trabajo colectivo se concretaron convenios con otras municipalidades para llevar los productos del Valle Medio a nuevos destinos, con experiencias recientes en Valcheta y San Antonio Oeste. La feria, así, se transforma también en embajadora regional.
Más que un espacio de venta, la Feria Municipal de Productores, Emprendedores y Artesanos expresa una forma de vivir y producir en el Valle Medio, sostenida por la organización y la participación responsable de sus feriantes, que domingo a domingo garantizan convivencia, orden y encuentro.

El consumo responsable, consciente, solidario y circular fomenta la economía familiar en Choele.


Por la cantidad de público que convoca, el espacio es elegido por numerosas instituciones para difundir actividades y campañas. Hospital, bomberos, organizaciones sociales y clubes encuentran en la feria un lugar estratégico para acercarse a la comunidad. Porque donde está la feria, está la gente.
La Feria Municipal es vecindad, es encuentro y es memoria viva. Es mate compartido, charla sin apuro y risa cruzada. Es identidad del Valle Medio, identidad rionegrina y, sobre todo, la certeza de que producir y vender de manera directa no es solo una forma de comercio, es una forma de construir comunidad.
Cada domingo, Choele Choel vuelve a decir quién es. Y lo hace, alrededor de su feria.


En Choele Choel los domingos se viven con un latido especial: es que hay un corazón que late con fuerza propia en la Feria Municipal de Productores, Emprendedores y Artesanos. Esta feria no es solo un espacio de comercialización; es una síntesis del Valle Medio, una expresión genuina de Río Negro y un lugar de encuentro que atraviesa generaciones.

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