Scioli aspira a convivir críticamente con Cristina



BUENOS AIRES (ABA).- Dicen cerca suyo que ya rompió mentalmente con el esquema kirchnerista, pero que sigue manejando los tiempos políticos como un equilibrista sin red. En la Rosada hablan de él con desprecio y pasan el tiempo planificando nuevas zancadillas. El decreto de revalúo a los campos fue bajo presión de Cristina que instruyó a La Cámpora para que no prestara el quórum y así hacerle pagar un alto costo político a la figura de Scioli. La ley refrendó el decreto en medio de fuertes rumores de compra de votos. La orden de tratar de licuar la imagen del gobernador bonaerense emanó al conocerse nuevas encuestas que lo tienen liderando por encima de Cristina la imagen positiva en el territorio nacional. La última, fue encargada por el propio Scioli, a la consultora Poliarquía y los números sorprendieron: Scioli 54%, Massa 53% y Cristina 50%. La evaluación sigue siendo muy positiva para la presidenta pero el problema es que le han surgido dos competidores con posibilidades reales en el 2015, que si además se unen pueden abortar sus negadas pretensiones reeleccionistas. Además en el gobierno creían que la jugada de nacionalizar YPF les iba a traer mejor rédito con el electorado. La imagen de la presidenta creció, tras ese anuncio, sólo 5 puntos, que luego los fue perdiendo en el camino ante medidas como la restricción a la compra de dólares. Al compás de esta relación traumática surgen tres escenarios posibles. En primera instancia los sciolistas pretenden que la “victimización” siga sin poner en riesgo una convivencia crítica. El modelo económico bonaerense está íntimamente ligado a la suerte de la Nación. En este esquema el momento de quiebre se lo imaginan el año próximo, tras las legislativas, en cuanto Cristina advierta que no puede forzar una reforma constitucional. En estos momentos la reforma presenta un clima adverso social y también una imposibilidad sobre la cantidad de votos que necesitaría el kirchnerismo. “Están 60 a 40 abajo”. Deberían tener una relación de fuerza muy contundente en las legislativas del 2013. Cristina ya tiene decidido que su cuñada, Alicia K, será la cabeza de lista en las candidaturas a diputado por la provincia de Buenos Aires. El apellido y el peso del trabajo social en este distrito obliga a Scioli a disciplinarse o dar pelea. Un segundo escenario es que tras las legislativas si van juntos y a Alicia K le va bien, la ministra de Desarrollo Social termine secundando en una fórmula a Scioli: se estaría ante un candidato a presidente condicionado por el kirchnerismo. El tercero es la ruptura antes de que se apague el 2012. Se especula con que hasta Karina Rabolini puede llegar a ser candidata a legisladora. Éste es un esquema de quiebre del peronismo y alta conflictividad. Moyano, ya volcado a la oposición, coquetea con esta opción y trata de convencer al gobernador. Sólo él sabe que camino tomará y si para cuando lo decida, podrá tener la oportunidad de ser.

Horacio Caride


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