Servicios de vigilancia desbordados

Redacción

Por Redacción

PARÍS.- A raíz de los cruentos atentados cometidos esta semana en París, los servicios de inteligencia franceses deben vigilar ahora permanentemente a todos los miembros de los medios islamistas radicales, y corren el riesgo de verse desbordados, advierten los especialistas. Son cientos, si no miles, los nombres que desde el miércoles han engrosado las listas de sospechosos vigilados por policías y miembros de los servicios de inteligencia: los de todos los sospechosos o condenados, como los tres autores de los atentados de París, Said y Chérif Kouachi y Amedy Coulibaly, que estuvieron implicados alguna vez en movimientos islamistas radicales, pero que no eran considerados peligrosos o capaces de pasar a la acción. Las listas se habían alargado ya en los últimos meses al ritmo de los viajes de ida o de vuelta de yihadistas franceses a países en conflicto como Siria o Irak. “¿Sumergidos? Ya lo estamos”, reconoce en declaraciones un responsable de la lucha antiterrorista, que pidió el anonimato. “¿Cómo hacer? En vez de trabajar quince horas por día, vamos a trabajar 20, pero no basta. Así que priorizamos, con el riesgo de equivocarnos”. “Es imposible poner un policía detrás de cada persona. Tratamos de encontrar tiempo y gente para una vigilancia lo mejor posible, pero no puede ser una vigilancia absoluta. Es una vigilancia mínima, esencialmente técnica”, explica. Los servicios de seguridad elaboran listas de sospechosos, y clasifican por orden decreciente de supuesta peligrosidad: los primeros son sometidos a una vigilancia permanente (hay que contar unos 20 policías por sospechoso, para un control las 24 horas del día), y los siguientes son objeto de lo que los investigadores llaman “golpes de sonda”, unos días de escucha o seguimiento, para tratar de detectar actividades sospechosas. La dificultad es administrar correctamente las listas. “Si Francia acepta tener 40.000 personas en los servicios de inteligencia, lo lograremos, de lo contrario va a ser difícil…”, agrega la fuente. Los dos servicios concernidos, la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) y la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE) tienen respectivamente 4.000 y 5.000 agentes aproximadamente. Como muchos expertos, Claude Moniquet, exmiembro de la DGSE, aboga en favor del refuerzo de los medios de vigilancia. Y estima que tal refuerzo sólo podrá hacerse en detrimento, en cierta medida, de las libertades públicas. (AFP)


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