Siglo XXI: el turismo y sus espacios geográficos competitivos
COLUMNISTAS
Como sostenía Einstein, es imposible conseguir resultados grandes con ideas pequeñas. Menos aún en lo moderno espacial del turismo. La evolución de la velocidad de las comunicaciones cambió el espacio donde se desarrolla la actividad turística. En la Argentina, la visión de dividir las jurisdicciones en “partidos”, como la provincia de Buenos Aires, fue llave de éxito sostenido. Pero poco se ha repetido en la búsqueda de estructurar un país federal donde en la suma surja la posibilidad de competir. El Ministerio de Turismo, gestión Enrique Meyer, con mucho éxito ha procurado desde el 2003 potenciar el país en sus homogéneas regiones, las que vertebradas por corredores turísticos potencian valores que fortalecen productos competitivos en sus comarcas.
Comarca turística: es la unidad menor del planeamiento turístico. Unidad turística homogénea de extensión generalmente reducida y enclavada en una región natural que, por tener alguna o algunas peculiaridades (ríos, flora, cultivos), se diferencia de los territorios colindantes. Por ejemplo: Viedma-Carmen de Patagones (Río Negro, Buenos Aires); Comarca Andina del Paralelo 42° (Chubut, Río Negro); San Antonio Oeste, Este y Las Grutas; Península Valdez (Trelew-Madryn-Rawson).
Producto turístico: conjunto de prestaciones materiales e inmateriales que se ofrecen al mercado con el propósito de satisfacer los deseos o la expectativas de los turistas. Por ejemplo, producto sol y playa: es la modalidad de turismo, hoy gravitante, que aprovecha las ventajas de la naturaleza (litoral costero en mares, ríos y lagos) y las buenas condiciones climáticas. El turismo náutico se ha convertido en el mundo en su principal aliado, por la diversificación calendaria.
Región turística: es el espacio mayor para el planeamiento o la integración que lleve al desarrollo turístico. Conjunto de provincias cuya composición espacial se estructura de acuerdo a una oferta turística homogénea, por productos, que permita coordinar políticas y estrategias para un mejor desarrollo. Ejemplos: Norte, Litoral, Cuyo, Centro, Bonaerense y Patagonia.
Corredor turístico: subregión turística, espacio homogéneo en el que por la cercanía de los atractivos y servicios se llega a una natural complementariedad. Por lo general se agrega que rutas troncales efectivizan su integración y la jerarquía de los atractivos y productos determinan el rango de convocatoria. Suelen estar integrados por comarcas turísticas, por caso el tramo del Corredor del Camino de la Costa El Cóndor-San Antonio-Las Grutas-Playas Doradas, por ejemplo el Río Negro Atlántico.
En 1988, producto de una conclusión participativa y unánime del Consejo Federal de Turismo (Encuentro de Esquel) se puso en marcha un trabajo consensuado en más de dos décadas por las 24 jurisdicciones de la república, por el cual se procuró unificar la terminología del turismo. Como conclusión superadora desde el 13/2/2012, por resolución Nº 31/12 del Ministerio de Turismo de la Presidencia de la Nación, se ha oficializado la terminología del sector. También se constituyó la Junta Académica que, asociada a universidades públicas y privadas, a la Cámara Argentina de Turismo y la Federación de Profesionales del sector, serán quienes completen y encaucen su ordenamiento sostenido.
Todo este avance quizá para los 450 millones de hispanoparlantes poco serviría si no buscamos componer un perfeccionamiento de cómo deben funcionar las partes chicas, las medianas y las grandes en la Argentina. Coincidiendo que turismo es el complejo de actividades originadas por el desplazamiento temporal y voluntario de personas fuera de su lugar de residencia habitual, invirtiendo en sus gastos recursos que no provienen del lugar visitado. Y turista, toda persona que se desplaza hacia un lugar fuera de su residencia habitual, pernocta y permanece en él más de 24 horas.
El espacio físico donde transcurría la vida de los humanos (peatón) hasta la popularización del automotor era de 18 km/h. De allí la determinación política de circunscribir la administración política, términos urbanos que en la vieja Europa iban de 10×15 km de ejido. Eso se repitió en las Américas. Hoy, con vehículos que en su ritmo superan los 100 km/h, la vida transcurre en espacios que turísticamente llamamos “comarcales”, que ofrecen la oferta de ese tipo de espacios, sin competir en lo interno de una oferta “producto”, sino que suman sus homogeneidades o cercanas diversidades. Todo facilitado por un sistema de teléfonos celulares o GPS que nos ayudan en la anticipación de distancias.
Nos parece poco lógica la intención de una provincia como Río Negro, que ha dado muchos ejemplos de moderna racionalidad en lo estructural (ley de Municipios Colindantes) que, por especulaciones desde lo político a lo especulativo individual, alguien intente “balcanizar” (dividir arbitrariamente) espacios homogéneos como el de San Antonio, dominando un estratégico rincón del golfo San Matías, en tiempos, de unión, competitividad, diversificación a partir de lo cercano, etc.
Dios ilumine a los funcionarios políticos, que estén en la posibilidad de producir los cambios. Ya que basta observar, a la larga, lo que se da en el mundo ante arbitrarias balcanizaciones. Los profesionales estamos en la responsabilidad de advertir. Si queremos que se nos respete profesionalmente.
Antonio Torrejón
Exsecretario y exministro de Turismo de Río Negro. Integró el Comité Mundial de Ética Turística de la Organización Mundial del Turismo. Asesor honorario del Ministerio de Turismo de la Presidencia de la Nación
Antonio Torrejón
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