8M Día de la Mujer: «Cada puntada es un grito», 14 mujeres que bordan rebeldía en Roca

Los nombres de todas las víctimas de femicidio de Río Negro están en una bandera. "Aguja Activa" encuentra en el bordado un canal de expresión y militancia frente a las injusticias. Historias de vida en tela, hilo y aguja.

“Cada puntada, al bordar sus nombres estaban llenas de tristeza, impotencia. Pensar en sus sueños truncados, niñeces que quedan sin sus madres. Cada puntada es un grito para visibilizar el Ni una menos”. El asesinato de Nicole en febrero estremeció en Roca y las agujas de 14 mujeres se aceleraron, por ella y por todas.

Los nombres de las víctimas de femicidio de Río Negro no se olvidarán. Quedarán para siempre estampados en una bandera bordada con dedicación y amor por un colectivo de Roca. “Al bordar los nombres de las mujeres asesinadas volvemos a traerlas al presente, pensamos en ellas, en sus vidas”. 

Las que hablan, son mujeres que bordan sentires y memoria. Motorizadas por sus vidas y sus causas, decidieron renacer todas en una. Con motivo del aniversario 50 del golpe cívico militar en Chile, se gestó la agrupación “Aguja Activa” en 2023 y hoy ya trascendió sus objetivos fundacionales.  

Lienzo, hilo y aguja pueden ser armas letales para transformar el dolor en lucha, para combatir la violencia y la injusticia, para construir abrigo y memoria. Para este grupo de mujeres, el bordado es herramienta de expresión y militancia por las luchas comunes, protección y defensa, un antídoto eficaz contra el olvido. 

“Aguja Activa” nació para bordar como forma de militancia social y este 8 de Marzo, en el Día internacional de la mujer trabajadora, su mensaje artístico trasciende en una vitrina y en la calle, mezclado con denuncia, con protesta por los derechos conquistados que se esfuman. 

En las telas, ellas cuentan historias, esbozan el mundo en el que quieren vivir, un futuro de colores y sueños cumplidos para sus hijos y así también dicen adiós. “Mi abuela materna falleció a finales de la pandemia, bordé su nombre y fue mi forma de despedirme. Me hice amiga de la aguja y los hilos, antes creía que era una manera de sometimiento femenino, como todas las prácticas manuales, de cuidados, o de la casa. En cambio, encontré una forma de expresión poderosa”, aseguró una de las referentes, Nadine Carreño Conejera a Diario RIO NEGRO. 

En el estallido social de Chile, las mujeres producían capuchas y pañuelos con aplicaciones y mostacillas, ojos bordados. “Hay una relación directa entre el bordado, la denuncia y la reivindicación, eso me cautivó. La forma en que las mujeres desde la práctica asignada socialmente la revierten en una herramienta de denuncia y de reivindicación de derechos”, agregó Nadine. 

“En toda  América Latina las presas políticas hicieron bordados, que en algunos casos los vendían y les servía de sustento. Las Madres de Plaza de Mayo bordaron los nombres de sus hijas e hijos y las fechas de detención en punto cruz en sus pañuelos»

Nadine Carreño Conejera, referente de Aguja Activa

“Tina” contó que para ella bordar es algo que la inspira. “Sale la magia plasmada en un trozo de tela o en un pequeño pañuelo. A través de las puntadas, dibujos y formas, puedo hablar”, contó. Gabriela Riquelme Lepiman recuerda las arpilleras de Violeta Parra. “Bordo como forma de rescate de la memoria, como forma de resistencia”, aseguró.

“Las mujeres generamos espacios colectivos de lucha para cuidarnos y denunciar los abusos que nuestra gente recibe tanto del gobierno actual como de los integrantes de sus propias familias. Juntas es posible frenar algo de las injusticias a las que nos enfrentamos»

Susana Vidal, una de las integrantes de Aguja Activa. 

Laura Weinberg borda desde chica. “El bordado es una forma de poner el cuerpo, de expresarme, y a la vez de interpelar con imágenes y palabras que se pueden tocar, que permanecen y tienen presencia (…) Bordando recordamos nuestra propia historia y rescatamos los silencios del olvido”, opinó. 

“La trama que nos une es ser mujeres cuestionadoras y valientes que no queremos retroceder en todo lo logrado y que queremos ir por más. Bordo por nosotras y por las que vienen generacionalmente”

Liné Rodriguez, integrante de Aguja Activa. 

Mónica Rubio, tiene 42 años y hoy borda para denunciar. “Es un modo de canalizar ante la avanzada de la extrema derecha en nuestro pueblo argentino. Peligran nuestros derechos que tanto tiempo y vidas nos han costado. En cada paño, expreso mis sentires que junto a los trapos de mis compañeras se convierten en memoria y lucha colectiva”, dijo.

“Las imágenes y las frases de mucho peso hablan de la necesidad de unirnos y luchar para sostenernos día a día. Fortalecernos a partir de la palabra y plasmarlo en la tela, es la consigna”, contó Silvia Gutiérrez. 

Textiles y el 8 de Marzo: la lucha de las obreras hace 115 años


Cada una le da un significado y llega al bordado por diferentes motivos e historias de vida, pero el hilo que las une es la rebeldía y la resistencia; como si fuera un correlato actual de las 129 trabajadoras textiles de Estados Unidos cuya lucha derivó en la conmemoración del 8 de marzo en todo el mundo. 

Fueron las textiles las que cambiaron la historia con su lucha por condiciones laborales y equidad de género, en 1908. Y a lo largo de la historia de la humanidad y sobre todo de latinoamérica, muchas mujeres encontraron en la práctica textil una forma de rebelarse a lo impuesto. 

Hoy, más de un siglo después y a tres días de un nuevo 8 de Marzo, las integrantes de «Aguja Activa» se preparan para exponer una muestra por el Día de la Mujer, “Puntada Urgente”, el viernes a partir de las 20 horas en Casa de la Cultura.

Bordar, por los Derechos Humanos


«Aguja Activa» surgió con el objetivo de bordar y enviar testimonios para la campaña “Todas las historias que caben en una historia” de “Mil Agujas por la Dignidad” por los 50 años del golpe en Chile. Participaron en las muestras de Santiago de Chile desde el 17 de octubre al 3 de noviembre de 2023.

El 11 de septiembre, día del aniversario, llevaron las piezas textiles al acto político – cultural “Cuando septiembre se llama Allende”, organizado por un grupo de exiliados chilenos de Neuquén, en la Universidad Nacional del Comahue. 

Participaron de la convocatoria de acción global por el acceso al aborto previo a las elecciones presidenciales. La consigna fue “Las libertades son nuestras” e hicieron un textil con esa frase y bordaron pañuelos verdes y violetas, en Roca.  

El 25 de noviembre, participaron en la “plaza activa” por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y Disidencias donde nació la consigna “Por una vida son violencias”. 

Las comunidades “Memorarte” de Chile y “Bordando Luchas” de Argentina sirvieron de inspiración para el grupo de Roca.  Todos los miércoles se reúnen para aprender y construir colectivamente en la Biblioteca Popular Lucía Epullán en el barrio Villa Obrera. 


Las integrantes son: Marisa Alberdi, Rosario Brandariz, Nadine Carreño Conejera, Claudia Castro, Mariza Conejera López, Silvia Gutiérrez, Claudia Iturbe, Mirta “Tina” Paz, Paula Penas, Gabriela Riquelme Lepiman, Liné Leticia Rodríguez, Mónica Rubio, Susana Vidal y Laura Weinberg.



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