Acuerdo Mercosur-UE: el oficialismo apura la ratificación en el Congreso ante una oposición dividida
El oficialismo busca que la Argentina sea el primer socio del bloque en ratificar el tratado para obtener ventajas comerciales antes que Brasil. La celeridad del trámite es cuestionada por el peronismo, que se debate internamente entre el rechazo por el impacto industrial y la necesidad de una integración técnica.
El Gobierno nacional busca imprimir una velocidad a la agenda legislativa con el objetivo de convertir a la Argentina en el primer socio regional en ratificar el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.
En la sesión maratónica prevista para este jueves, que incluye también la baja de la edad de imputabilidad, La Libertad Avanza (LLA) apuesta a obtener el aval parlamentario para posicionar al país en la negociación de cuotas de exportación antes que sus vecinos del bloque.
La urgencia responde a una oportunidad estratégica: mientras el capítulo político del tratado sigue bajo revisión en Europa, las facultades económicas ya permiten que los países que den su aprobación comiencen a gestionar beneficios comerciales, como el acceso de la carne argentina a nuevos mercados.
La apuesta por la competitividad y el factor regional
El cronograma oficialista busca «primerear» a Brasil, donde el Congreso recién retomará el tema después del Carnaval. Para lograrlo, el Gobierno conformó este martes las comisiones clave:
- Visión oficial: la diputada Juliana Santillán (Relaciones Exteriores) sostuvo que el acuerdo es una señal de «credibilidad internacional». Por su parte, Damián Arabia (Mercosur) destacó que la integración creará una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, con un mercado potencial de 750 millones de personas.
- El «trámite exprés»: el oficialismo confía en que, al ser un tratado impulsado por administraciones de distintos signos políticos a lo largo de 20 años, la oposición dialoguista acompañará la medida a pesar de la celeridad del debate.
El debate en el peronismo: entre el rechazo y la cautela técnica
La velocidad de la maniobra generó críticas en Unión por la Patria (UxP), donde su jefe de bloque, Germán Martínez, cuestionó la aprobación de un acuerdo histórico en apenas cuatro días hábiles. Sin embargo, el bloque opositor enfrenta una fractura interna respecto al contenido del tratado:
- Postura de rechazo: sectores vinculados a Juan Grabois consideran que el acuerdo perjudica la soberanía argentina y condena al país a un rol meramente agroexportador.
- Postura técnica: diputados cercanos a Sergio Massa, representados por Guillermo Michel, solicitan la creación de una comisión bicameral para evaluar el impacto real en las cadenas de valor industriales.
- Preocupación laboral: otros legisladores advierten sobre una «integración asimétrica» que podría poner en riesgo empleos en sectores de productividad media frente a la competencia europea.
Pese a las visiones encontradas, el oficialismo se muestra optimista. La estrategia de LLA es capitalizar el consenso histórico que el acuerdo ha tenido en sectores de la política tradicional para asegurar los votos, mientras que la oposición se debate entre el cuestionamiento a las formas del Ejecutivo y el análisis de las consecuencias económicas a largo plazo.
El Gobierno nacional busca imprimir una velocidad a la agenda legislativa con el objetivo de convertir a la Argentina en el primer socio regional en ratificar el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.
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