ADN forense: la nueva herramienta para desarticular redes de tráfico de fauna silvestre
Más de 50 integrantes de fuerzas federales, funcionarios judiciales y especialistas en delitos ambientales participaron de una capacitación inédita en el país. Fue impulsada por WCS Argentina, con la colaboración de Conicet.
El tráfico ilegal de fauna silvestre no solo afecta a los ecosistemas, sino que también forma parte de redes criminales transnacionales. En Argentina, más de 140 especies son impactadas por este delito y al menos 30 se encuentran amenazadas. Aves, reptiles y mamíferos son extraídos de su hábitat para ser vendidos como mascotas, utilizados en productos o incorporados a circuitos de coleccionismo ilegal.
Para combatir este delito, más de medio centenar de integrantes de fuerzas federales, funcionarios judiciales y especialistas en delitos ambientales participaron de una capacitación nacional sobre el uso de ADN forense aplicado a la investigación del tráfico ilegal.
La iniciativa busca fortalecer las herramientas científicas en causas judiciales y mejorar la respuesta del Estado frente a un delito que crece y amenaza la biodiversidad.

El encuentro se realizó el 10 de marzo en el Departamento Central de la Policía Federal Argentina y fue impulsado por la organización no gubernamental WCS Argentina, con la colaboración del Conicet, a través del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, el Ministerio de Seguridad de la Nación y la propia Policía Federal. Además, contó con el apoyo de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Gobierno de Estados Unidos.
El objetivo central fue capacitar a quienes intervienen en investigaciones judiciales en el uso de evidencia genética: desde su correcta recolección y preservación hasta su análisis en laboratorio y su presentación en tribunales.
Según explicaron los organizadores, incorporar estas herramientas permite mejorar la calidad probatoria y avanzar con mayor eficacia en causas complejas vinculadas al crimen organizado.
Tráfico ilegal de fauna: quiénes participaron de la capacitación
La capacitación se dividió en un módulo teórico y otro práctico. Durante la jornada, especialistas del Conicet abordaron los fundamentos del ADN forense y su aplicación en causas judiciales, mientras que efectivos de la Policía Federal presentaron casos concretos en los que ya se utilizó evidencia genética. También se trabajó en la toma de muestras biológicas, un paso clave para evitar la contaminación o pérdida de evidencia.

Desde WCS Argentina remarcaron que la articulación entre ciencia, justicia y fuerzas de seguridad es clave. “La utilización de metodologías forenses constituye un avance estratégico en la identificación de especies protegidas y en la calidad de las pruebas judiciales”, señalaron desde la organización.
Por su parte, autoridades del Ministerio de Seguridad destacaron que este tipo de delitos suele estar vinculado con otras economías ilegales como el narcotráfico o el lavado de activos, lo que refuerza la necesidad de incorporar tecnología y conocimiento científico para desarticular estas redes.
Tráfico ilegal: creación de protocolo para recolección de evidencia
Uno de los avances más relevantes fue la presentación de un protocolo técnico para la recolección y preservación de evidencia genética en casos de tráfico de fauna. Este documento busca estandarizar procedimientos y garantizar que las pruebas puedan ser utilizadas de manera efectiva en el ámbito judicial.
El protocolo fue desarrollado de manera conjunta por especialistas del Conicet-MACN y de WCS Argentina, como un aporte concreto para fortalecer las investigaciones y mejorar la calidad de la evidencia en causas vinculadas al tráfico ilegal.
La iniciativa marca un paso importante hacia la profesionalización de las investigaciones ambientales en el país. En un contexto donde el delito se vuelve cada vez más sofisticado, la incorporación de herramientas científicas como el ADN forense aparece como una pieza clave para proteger la biodiversidad y fortalecer el sistema de justicia.
El tráfico ilegal de fauna silvestre no solo afecta a los ecosistemas, sino que también forma parte de redes criminales transnacionales. En Argentina, más de 140 especies son impactadas por este delito y al menos 30 se encuentran amenazadas. Aves, reptiles y mamíferos son extraídos de su hábitat para ser vendidos como mascotas, utilizados en productos o incorporados a circuitos de coleccionismo ilegal.
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