Agricultura familiar: la contracultura para la alimentación

Un proyecto rural integrador une a decenas de familias de la región a través de una granja biodinámica. En tiempos de la hiperconectividad buscan volver a conectarse, pero con la tierra.

04 ago 2018 - 00:00

Volver a lo básico y reivindicar las tradiciones agrícolas de nuestros abuelos es uno de los motores que impulsaron hace casi 10 años a Jorge Aragón y su esposa Cecilia a vivir en el campo y fundar Janus, un proyecto rural integrador bajo las bases de la agricultura biodinámica. La granja está ubicada en Contralmirante Cordero pero sus productos biodinámicos, saludables y, sobre todo, estacionales llegan a más de 25 mesas de toda la región.

El método biodinámico tuvo su origen en la década del veinte cuando la agricultura en Europa comenzaba a sufrir las grandes pérdidas de fertilidad y el aumento de plagas.

Es así que las teorías de Rudolf Steiner trajeron la solución. Steiner es el padre de la antroposofía y fundador de esta práctica agroecológica que propone revitalizar la tierra, los cultivos, los animales y buscar un equilibrio y conexión de estos con las personas.

“Es volver a las bases, es la contracara de la agricultura industrial que produce todo de forma masiva y sin escalas. En este sentido, nosotros nos proponemos no sólo producir productos que sean naturales y saludables (sin agroquímicos ni preservantes) sino que además buscamos generar un vinculo profundo entre productor y consumidor final”, comienza Jorge Aragón quien es ingeniero Agrónomo y alma matter del proyecto.

Agricultura Asociativa

El modelo productivo adoptado se basa en la agricultura biodinámica se sostiene con el apoyo de la comunidad; un sistema conocido como CSA (Comunidad que Sostiene al Agricultor) por el cual se vinculan de forma asociativa con veinticinco familias que reciben todas las semanas una parte proporcional de lo que en Janus se produce .

A tres años de la apertura, esos veinticinco hogares degustan semanalmente una amplia variedad de vegetales, quesos, conservas, fermentados, deshidratados, entre otros.

Los productos, al ser estacionales, van variando cada semana y por estación. Es así que “la bolsa de Janus” contiene semanalmente veinte productos entre frescos y elaborados.

“Para nosotros es un modelo de producción sustentable y para las familias asociadas, el usuario, es un modelo de consumo responsable”, remarcó Aragón.

La biodinámica contempla a las chacras como un “organismo agrícola”, en el que cada componente –ya sea la tierra, el suelo, las plantas, los animales y/o los humanos que están en ella– reciben la influencia de los astros e interactúan de forma permanente.

“Al estar conectados con los movimientos de la naturaleza
–no sólo el sol y la luna– ayudamos a que ese organismo agrícola saque lo mejor de sí, siempre, de forma natural”, aportó Aragón.

“Nosotros no vendemos. Compartimos lo que hacemos y prestamos nuestro espacio a visitantes y a personas que quieran venir a aprender. Lo que buscamos es que nos visiten, nos comprendan y multipliquen el sistema en la infinidad de terreno sin uso que hay en este momento en el valle”, concluyó Aragón.

Un refugio para visitantes

Jorge y Cecilia residen allí en su casa circular de barro con una increíble vista a las orillas del río Neuquén y son los anfitriones ideales para ir a pasar unos días en Janus.

Como si fuera poco, el visitante puede participar de la cosecha y/o producción de mermeladas, jugos, pan integral, kéfir, snacks saludables, sidra, quesos, entre otros y visitar la producción de hongos en sustrato de álamos, las 35 gallinas que producen huevos y una vaca lechera con la que fabrican sus quesos. Asimismo, en verano hay una zona de acampe habilitada, una cabaña para hasta 5 personas y ahora a finales de año inaugurarán un hostel para recibir voluntarios y turistas. Sin dudas, no serás el mismo después de visitar Janus.

Los tres pilares de un cultivo con pertenencia

El proyecto tiene tres aristas fundamentales y que fueron decididas después de que este matrimonio pasara, como ellos cuentan, casi “toda su vida” en la ciudad, viendo las problemáticas de la tierra, de la alimentación en el mundo moderno y más.

Esas aristas son:

1. Darle pertenencia al dueño de la tierra con esquemas diferentes de producción como es la agricultura familiar, biodinámica, local y estacional, que tenga sustentabilidad en sus propios hogares. Es decir, que todos puedan cultivar, alimentarse sanamente y compartir sus excedentes con residentes urbanos de las cercanías.

2. Cortar con el proceso de migración desde el campo hacia la ciudad. Generar trabajo para los residentes de las localidades vecinas e “impedir” esa migración a las ciudades que terminan generando cordones de pobreza.

3. Como si fuera poco, con el sistema asociativo, ofrecerle a la gente urbana, la posibilidad de comer alimentos sanos, con un sentido de pertenencia e identidad y que sepan que lo que les llega a sus mesas son productos de calidad, saludable y sustentable en cuanto al uso de los recursos naturales afectados a la producción.

“Es volver a las bases, la contracara de la agricultura industrial que produce todo de forma masiva. Proponemos hacer productos naturales y saludables ”.
“No vendemos. Compartimos lo que hacemos y también prestamos el espacio a los visitantes y a quienes quieran venir a aprender”.
Jorge Aragón es el impulsor del proyecto Janus, que sigue la teoría de Steiner.
Quienes visiten la granja o quieran aprender de esta forma de cultivo podrán además participar de la cosecha y la elaboración de dulces.
En números
20
son los productos que integran la canasta semanal que genera la granja. Varían según las épocas de cultivo.
Asociativismo
25
son las familias que forman parte de la comunidad que lleva adelante el desarrollo de la granja Janus.

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