Contra el viento y el olvido, la marcha de los Jueves de las Madres del Alto Valle se hizo en Neuquén

Lolín Rigoni encabezó la marcha de los jueves en Olascoaga, en el monumento a La Madre. Inés Ragni declarará mañana en el juicio contra los responsables civiles que actuaron en la dictadura

Los cabellos blancos y grises se escapaban rebeldes con el viento, debajo del pañuelo sobre la cabeza de Lolín Rigoni, que encabezó la marcha de los jueves en Olascoaga y el monumento a la Madre en la capital neuquina. Por el alerta meteorológica, la presencia en la ronda de los jueves se restringió a media hora, en tanto Inés Ragni se resguardó para declarar mañana, en una nueva audiencia del juicio por delitos de lesa humanidad.

«Seguimos marchando porque una vez lo dijimos y hay que cumplirlo: esta marcha, no tiene fin. Tenemos que marchar por los 30 mil que no sabemos aún dónde están y por las generaciones presentes y futuras, para que defiendan la vida. Y que lo que nos pasó, no vuelva a ocurrir», dijo Lolín.

Explicó la importancia de ejercitar la memoria, en tanto insistió en que «si no tenemos memoria, no existimos y si la tenemos y no la responsabilidad de difundirla, menos merecíamos vivir dijo Saramago», parafraseó. Aseguró que aunque no estaba Lolín en este encuentro en la calle para la marcha «yo hablo en nombre de las Madres: estuvo Beba, Susana, otras madres y hoy tengo el privilegio de seguir en nombre de todas».

A pesar del viento y el alerta meteorológica, Lolin estuvo acompañada por la militancia y encabezó la marcha de los jueves, descansó un poco y volvió a dar vueltas porque «no tiene fin esta marcha», insistió (foto Matías Subat)

La impunidad no es eterna y hay que luchar mucho»

dijo Lolín Rigoni respecto al enjuiciamiento del ex juez Pedro Duarte y el ex fiscal Víctor Ortiz

Dijo estar contenta por el juzgamiento a los civiles en el octavo juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en la sede del Tribunal Oral Federal.

A paso nonagenario, Lolín dijo varias vueltas en la ronda de los jueves. Descansó un poco en los asientos remozados del lugar y volvió a marchar con nuevos brazos que la asistieron para seguir la marcha.

«Los militares hicieron su parte horrorosa y despreciable, pero los civiles también y estos dos, son responsables. Cuando mi marido fue a lo de Duarte, no lo atendía, lo destrató y cajoneó los habeas corpus: dijo que se iba a ocupar y no se ocupó nada, me parece muy bien que esté en juicio y se lo condene. La impunidad no es eterna y hay que luchar mucho para que salga», sostuvo.


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