El Hospital de Roca realizó una neurocirugía inédita con una técnica poco usada en el mundo

Detrás de la cirugía estuvo el doctor Leandro Ariel Vallejos Insegna, cuya formación internacional y experiencia en trauma craneal hicieron posible el procedimiento en el hospital público. La intervención se realizó mediante cisternostomía, una técnica que actúa directamente sobre el mecanismo de inflamación cerebral en los traumatismos graves de cráneo.

Por Martina Sehmsdorf

Eran la madrugada cuando el equipo de cirugía del Hospital Francisco López Lima en General Roca recibió a un paciente que sufrió un traumatismo grave de cráneo. Había sido consecuencia de un accidente sin casco. En medio de la urgencia, los profesionales ejecutaron una técnica quirúrgica innovadora, utilizada en pocos centros del mundo. Sin saberlo, marcaría un antes y un después en la historia del centro hospitalario.

El doctor Leandro Ariel Vallejos Insegna, neurocirujano de Adultos y Pediátrico, fue quien lideró la operación. Pero no fue un hecho fortuito. Estudió años en el país y en el exterior para llegar a encabezar esta cirugía inédita.

Vallejos nació en San Juan y se formó en la Universidad de Buenos Aires, realizó su residencia en el Hospital Militar Central y completó especializaciones en neurocirugía infantil en Alemania. En el 2020 se mudó a la región y desde entonces trabaja en General Roca.

En el hospital Francisco Lopez Lima encontró el escenario adecuado para volcar la experiencia acumulada. “Es un hospital que tiene una terapia intensiva de adultos con mucha experiencia en trauma de cráneo y unos excelentes profesionales”, destacó Vallejos.

Recientemente viajó a la India, donde participó en cirugías de base de cráneo y microcirugía en hospitales con una casuística superior a las locales.

“Allá se hacen cinco o siete cirugías por día, de lunes a sábado. Eso te cambia la cabeza”, recordó. Su destino fue Hyderabad, una ciudad de más de 13 millones de habitantes. “Es una sola ciudad con un cuarto de la población de Argentina”, graficó.

Fue así como conoció a neurocirujanos vinculados al desarrollo de la cisternostomía, la técnica aplicada luego en Roca, impulsada por el pionero Lype Cherian. “Ellos vienen trabajando esto desde hace más de diez años”, contó.

La cisternostomía, a diferencia de la técnica tradicional, que consiste en realizar una Craniectomía descompresiva para “dar espacio” al cerebro inflamado, se basa en la apertura microquirúrgica de las cisternas basales (espacios que contienen líquido cefalorraquídeo en la base del cráneo) y la colocación de un catéter que permite el drenaje de sangre y líquido, interrumpiendo el ciclo de inflamación cerebral.

Esto favorece una recuperación más rápida y fisiológica en comparación con la cirugía convencional, que no actúa directamente sobre el mecanismo inflamatorio.

La técnica requiere entrenamiento específico en cirugía de base de cráneo, experiencia en microcirugía y profundo conocimiento anatómico, además de la capacidad de aplicarse en un contexto de extrema urgencia, ya que los traumatismos graves de cráneo son cirugías que se realizan de emergencia y en cualquier horario. Además, demanda mayor tiempo quirúrgico que el abordaje convencional.

La experiencia no fue solo técnica, sino también conceptual. No se trató únicamente de ejecutar un nuevo procedimiento quirúrgico, sino de repensar el abordaje tradicional del trauma de cráneo. En algunos hospitales, la cisternostomía se aplica como primera opción en determinados traumas, incluso sin retirar parte del cráneo. “Eso requiere un cambio conceptual total”, reconoció.

«Estos conocimientos los trasladamos a Roca y se utilizaron como complemento«, explicó el cirujano.

“El trabajo del equipo fue clave. En una emergencia así, cada rol es fundamental”, destacó el neurocirujano. Participaron la anestesista Ayelen Schoeters, las instrumentadoras Monica Olate y Nora Vallejos, instrumentadoras, y el enfermero Luis Garcia.

Con el correr de las horas, los primeros resultados comenzaron a verse. Los estudios posteriores mostraron cambios positivos. “Hubo una mejoría clara en la tomografía respecto al inicio”, señaló Vallejos. Según explicó, el caso fue cuidadosamente seleccionado. “No es una cirugía para todos los traumas. Son casos puntuales, pero cuando se puede hacer, los resultados son muy alentadores”, afirmó.

La cirugía no solo cambió el curso de una guardia nocturna en medio de una emergencia. También marcó un hito en la historia del Hospital de Roca al ser el primero en llevar adelante este procedimiento. Este hecho abre una nueva puerta en el abordaje del trauma craneal grave en la región.


Eran la madrugada cuando el equipo de cirugía del Hospital Francisco López Lima en General Roca recibió a un paciente que sufrió un traumatismo grave de cráneo. Había sido consecuencia de un accidente sin casco. En medio de la urgencia, los profesionales ejecutaron una técnica quirúrgica innovadora, utilizada en pocos centros del mundo. Sin saberlo, marcaría un antes y un después en la historia del centro hospitalario.

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