El PRO propone que en Neuquén se regule el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas

La iniciativa busca, dijo su autora, que no se le entreguen textos a estudiantes en los que se utilice la x, la e o el @ para que "no se desvirtúen las palabras". "El los y las creo que nos incluye, por lo menos a la mayoría", agregó. Desde Educación afirmaron que nunca fueron consultados por el tema.





La diputada de Juntos por el Cambio, Leticia Esteves (PRO), presentó un proyecto de ley en el que propone la regulación del uso del lenguaje inclusivo en las escuelas de Neuquén, una iniciativa calcada a la del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. La autoridad de aplicación sería el Consejo Provincial de Educación (CPE) que dijeron no haber sido consultadas por el tema.

En su articulado plantea que en los establecimientos educativos de nivel inicial, primario y secundario, tanto de gestión pública como privada, debe hacerse uso «exclusivo del idioma español con su normas gramaticales y lineamientos oficiales.» Deberá ser aplicado «en las actividades de enseñanza, dentro y fuera del aula, en todo el material de entrega a los alumnos, así como en las comunicaciones institucionales internas y externas del establecimiento educativo.»

Esteves afirmó, en diálogo con RÍO NEGRO, que la prohibición se circunscribe a los textos para que no «se desvirtúen las palabras», y manifestó que no está en contra de que estudiantes lo usen en sus conversaciones. Libros como «Vikinga Bonsai» de Ana Ojeda, una novela escrita en lenguaje inclusivo, quedaría totalmente relegada de una biblioteca escolar, por ejemplo.

La legisladora fundamentó su iniciativa en base a los resultados del operativo Aprender, que es un dispositivo nacional de evaluación de los aprendizajes del estudiantado, y que indica que en Neuquén, en sexto grado, en lengua, hubo desempeños satisfactorios y avanzados en el 54% de los alumnos, diez puntos porcentuales por debajo de la primera edición. Un dato a considerar es que la muestra que se tomó en la provincia es inferior al 50%, por lo que su representatividad también podría ser criticada.

«Yo sé que genera mucha polémica, pero está orientado a que solo en los textos que dan los docentes no puedan incluir el idioma inclusivo, es decir que no puedan poner el arroba, la equis o la e. Después el los, las por supuesto que si. Pero es no modificar las palabras con el arroba o con la equis, porque hemos tenido reunión con varios padres que nos han contado que les ha sucedido y la realidad es que los chicos no saben ni siquiera interpretar textos. Entonces contaminarles todavía más el texto con este tipo de palabras o inclusive del arroba, entorpece aún más la comprensión del texto», aseguró.

Consultada sobre si había alguna investigación que determinara una relación entre las dificultades en el aprendizaje o en la lecto-escritura del estudiantado en todos los niveles y el uso del lenguaje inclusivo, la diputada respondió: «en Argentina no, en Argentina es algo que recién se está empezando a evaluar, si se ve que los adolescentes tienen el principal problema con la lecto-escritura y con la comprensión de texto, con lo cual podríamos ahí hacer alguna asociación. Sí tenemos antecedentes en otros países donde ya se lo ha limitado».

En cuanto a las sanciones, quedarían en manos del CPE, que debería «controlar los textos».

Respecto del uso que hacen las personas no binarias y trans del lenguaje inclusivo para representar otras existencias, que no están vinculadas con el par binario varón/mujer, la legisladora señaló: «habrá que trabajarlo, insisto: hoy necesitamos que los chicos aprendan a leer, a escribir y a interpretar textos, ¿con qué lengua? con la lengua madre que aprendimos todos. El los y las creo que nos incluye, por lo menos a la mayoría. Después trabajaremos en alguna forma de que ellos también se puedan sentir incluidos, pero el los, las me parece que incluye a la mayoría de las personas.»

La ley de identidad de género, que permite el cambio registral, lleva una década de vigencia en Argentina. Foto Matías Subat.

Esteves consideró que el proyecto «importante» es el que presentó en paralelo a este, que declara la reparación del sistema educativo en todos sus niveles y que entre las medidas sostiene la extensión del horario de cursado semanal, incluso incorporando los sábados.

Desde el ministerio de Educación manifestaron que ni siquiera se le remitió un pedido de informe sobre el tema, por lo que no se expresarán oficialmente por ahora.

Quienes sí sentaron su postura fueron las representantes en el CPE del sindicato docente ATEN. Marisabel Granda, vocal de rama media, subrayó que la propuesta «atrasa muchísimo». «No nos sorprende, aunque si nos hace estar atentas y atentos. El primer órgano que debería haber sido consultado es el Consejo Provincial de Educación y esto no sucedió», indicó.

Remarcó: «no hay ninguna investigación educativa que de cuenta que las dificultades en la comprensión de textos, las dificultades en el aprendizaje tiene que ver con el uso del lenguaje inclusivo. Ellos instalan consignas, instalan posiciones que no tienen ningún argumento teórico. Este proyecto que surge en el país, primero en CABA, surge en una jurisdicción donde la derecha es gobierno hace muchísimos años, entonces es una manera también de no hacerse responsable de las políticas públicas que implementaron».

ATEN, además, rechaza la forma en que está pensado el operativo Aprender, porque considera que que “no aporta nada a los procesos de enseñanza y aprendizaje que se construyen en las escuelas”. 

Alejandra Rodríguez Carrera, directora provincial de Políticas por la Igualdad, le respondió vía Twitter: «El nivel de aprendizaje no va a mejorar por desterrar el lenguaje inclusivo, por el contrario, cuando una infancia o adolescencia diversa no encuentra contención y respeto en la escuela puede terminar abandonando sus estudios y hasta atentando contra su vida»


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