Sauce exótico y especies invasoras: cómo los drones revolucionan el cuidado de los ríos en Neuquén
Científicos de Neuquén utilizan drones para frenar el avance del sauce exótico y monitorear el ingreso de salmones en los ríos patagónicos. Esta tecnología permite relevamientos de alta precisión que optimizan meses de trabajo de campo y abren una nueva etapa en la protección de los ecosistemas acuáticos.
Los drones, además de captar imponentes imágenes de los paisajes, sirven como una potente herramienta para el estudio de los ecosistemas acuáticos. «Nosotros tenemos un proyecto bastante grande de control de sauce exótico y, en ese caso, lo usamos todo el tiempo», indicó el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y el Centro de Ecología Aplicada de Neuquén (Cean). Señaló que, además, sus colegas lo utilizan «para mapear salmones, una especie exótica que está ingresando a los ríos».
El Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medio Ambiente (Inibioma) coordinó la charla, junto con la Universidad Nacional del Comahue y el Cean en San Martín de los Andes, para difundir los usos del dispositivo dentro de la ciencia. Cada dos semanas se reúnen para socializar saberes, pensar proyectos e identificar nuevas preguntas y conexiones sobre los desafíos ambientales de la provincia.
Pascual remarcó que la integración de drones dentro de las investigaciones marca una nueva era en el análisis de los recursos naturales de la región. Su capacidad para obtener datos locales precisos supera la visión de los satélites tradicionales y optimiza los tiempos de las patrullas terrestres.
Casos de estudio: la versatilidad del dron en el estudio de los ecosistemas en Neuquén
El investigador indicó que la utilidad de estas aeronaves se divide en diversos niveles de complejidad técnica. El escalafón inicial consiste en la exploración visual y la documentación de actividades. «Podemos tener una resolución de dos centímetros dentro del detalle del suelo», detalló Pascual. Los científicos observan el avance de las plantas invasoras con una claridad asombrosa, casi como si estuvieran parados allí mismo, pero con la ventaja de una vista aérea completa que abarca toda la costa.

En el caso del sauce exótico, el dron recorre el río y graba todo el trayecto. Como el dispositivo posee referencias geográficas, el equipo toma notas y observaciones directamente desde la pantalla. «Es una herramienta que permite relevar muchísimo territorio que, si tuviéramos que recorrer a pie, nos llevaría demasiado tiempo», resaltó el experto. Así, lo que antes era una tarea de semanas de caminata, ahora se resuelve con vuelos programados que cubren grandes extensiones en minutos.
También se utilizó para medir cuánta basura entra en el vertedero de Junín de los Andes. Pascual explicó que el software crea un mapa en tres dimensiones que calcula el tamaño de las montañas de residuos de forma automática.
Lo mismo sucede con los restos de madera tras una limpieza en el bosque: el dron ayuda a saber cuántos camiones harán falta para retirar el material. Esta capacidad de cálculo ahorra recursos y mejora la organización del trabajo en el campo.
A pesar de estas ventajas, Pascual advirtió que la tecnología exige un compromiso serio tras el regreso del campo. «El vuelo es un 20% del trabajo», remarcó. La mayor parte de la carga horaria se concentra en el procesamiento de las imágenes y en el aprendizaje de software especializado.
En ciertos casos, ante la falta de herramientas comerciales accesibles, los científicos desarrollan sus propios códigos de programación para registrar eventos biológicos complejos que desde el suelo pasan desapercibidos.

Proyectos a la vista: el uso del dron para estudiar los peces del Chimehuin
El próximo paso tiene como objetivo a los peces bajo el agua. Durante la próxima temporada, el equipo planea sobrevuelos en el río Chimehuín para detectar sitios de desove. «Si las truchas se vieran bien, el dron sería una herramienta genial para registrar esos sitios de baja profundidad», afirmó el investigador.
Esta iniciativa busca aprovechar la claridad del agua en otoño e invierno para proteger los ciclos reproductivos de las especies de interés ecológico y deportivo.

Los drones, además de captar imponentes imágenes de los paisajes, sirven como una potente herramienta para el estudio de los ecosistemas acuáticos. "Nosotros tenemos un proyecto bastante grande de control de sauce exótico y, en ese caso, lo usamos todo el tiempo", indicó el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y el Centro de Ecología Aplicada de Neuquén (Cean). Señaló que, además, sus colegas lo utilizan "para mapear salmones, una especie exótica que está ingresando a los ríos".
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