Un hombre admitió haber abusado de cuatro hermanas por más de una década en Viedma: una clase de ESI fue clave
Durante un taller de Educación Sexual Integral y abordando la canción "Mi cuerpo es mío; yo sé cuidarlo", una de las víctimas expuso los ataques a los que era sometida.
En una audiencia de alto impacto para la justicia de Viedma, un hombre reconoció este lunes su culpabilidad por haber abusado sexualmente de cuatro hermanas a lo largo de más de una década. El imputado, que cumplía funciones de cuidado sobre las menores durante los fines de semana, aceptó la responsabilidad de los hechos tras un acuerdo entre la Fiscalía y la Defensa Pública.
El rol clave de la Educación Sexual Integral (ESI)
El caso salió a la luz gracias a la implementación de políticas públicas en el ámbito educativo. Durante un taller de ESI en una escuela primaria, una de las niñas —que en ese momento cursaba tercer grado— se sintió en un espacio de confianza tras trabajar con la canción «Mi cuerpo es mío; yo sé cuidarlo».
La menor relató que una persona a quien el entorno familiar consideraba un «tío» abusaba de ella. Esta confesión activó los protocolos escolares: la dirección convocó a la madre y, casi de inmediato, una segunda hermana menor de edad también pudo romper el silencio. Tras la denuncia penal radicada en 2024, la investigación permitió descubrir que otras dos hermanas, hoy ya mayores, también habían sido víctimas años atrás.
Los hechos: dos periodos de ataques sistemáticos
La Fiscalía detalló que los abusos perpetrados por el acusado, quien mantenía un fuerte arraigo con el círculo íntimo de la progenitora, se dividieron en dos bloques temporales.
Por un lado el periodo entre 2012 y 2018 en el que las víctimas fueron las dos hermanas mayores del grupo familiar. Por el otro, en el lapso que va desde el 2021 y 2024: Ataques contra las dos hermanas menores, que desencadenaron la denuncia actual.
El imputado fue declarado culpable de abuso sexual simple y agravado por acceso carnal, con el agravante adicional de su condición de guardador (conforme a los artículos 45, 55 y 119 del Código Penal).
Pruebas contundentes: del club deportivo a la Cámara Gesell
Para sostener la acusación, el Ministerio Público Fiscal presentó un sólido cuerpo probatorio que incluyó los testimonios del entorno con declaraciones del padre de dos de las niñas y de docentes de gimnasia artística.
La causa integró también el contexto geográfico, en este punto el asesor legal y referentes del club donde el hombre residía y trabajaba aportaron croquis, fotos y horarios que corroboraron los relatos de las víctimas sobre dónde y cuándo ocurrían los ataques.
De igual forma se incorporararon pericias científicas con los informes médicos que constataron lesiones físicas y evaluaciones psicológicas que registraron el padecimiento de las hermanas.
Por último, se sumó como prueba las Cámara Gesell con las entrevistas en las que las menores brindaron precisiones fundamentales sobre las agresiones sufridas.
Próximos pasos: el juicio de cesura
Luego de que el acusado admitiera formalmente haber perpetrado los hechos ante el juez interviniente, la Defensa de Niños, Niñas y Adolescentes manifestó la conformidad de la madre y las víctimas con la resolución parcial del proceso.
Habiendo quedado firme la declaración de culpabilidad, el proceso judicial entra ahora en su etapa final. En los próximos días se llevará a cabo el juicio de cesura, instancia en la que las partes debatirán y el magistrado fijará la pena de prisión efectiva que deberá cumplir el condenado.
En una audiencia de alto impacto para la justicia de Viedma, un hombre reconoció este lunes su culpabilidad por haber abusado sexualmente de cuatro hermanas a lo largo de más de una década. El imputado, que cumplía funciones de cuidado sobre las menores durante los fines de semana, aceptó la responsabilidad de los hechos tras un acuerdo entre la Fiscalía y la Defensa Pública.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios