Veredas peligrosas en Roca: una persona ciega cayó a un pozo de una obra sin terminar

El hecho ocurrió minutos antes de las 12 sobre una vereda ubicada en calle 25 de Mayo a metros de la comisaría Tercera. La persona afectada tuvo que recibir asistencia por los golpes recibidos.

La presencia de veredas peligrosas y poco cómodas para el tránsito provocaron otro accidente en la ciudad de Roca, cuando una persona ciega cayó a un pozo abierto de una obra sin terminar. Si bien habían bandas y carteles, las mismas reflejaron la falta de inclusión para personas que tienen discapacidad visual.

El accidente ocurrió minutos antes del mediodía en una vereda que se ubica sobre calle 25 de mayo, a pocos metros de la comisaría Tercera de Roca. La víctima fue Marcelo Morales, presidente de la Asociación de Ayuda al No Vidente (ANNOVI), quien se encontraba caminando con ayuda de su bastón cuando se encontró con una zanja abierta y cayó dentro recibiendo algunos golpes por los cuales tuvo que recibir asistencia médica.

Foto: Juan Thomes

Según lo explicado por Morales, le informaron que el pozo está hace aproximadamente dos meses en el lugar pero desconoce quienes son los responsables de la obra. «Por suerte fueron golpes nada más, pero me pude haber fracturado o haber roto el bastón», indicó.

Si bien la obra presenta un cartel de prohibido pasar y bandas de peligro para advertir a los transeúntes, esta obra carece de una barrera o malla para vereda que pueda advertir a las personas no videntes de que es una zona peligrosa. «La verdad que en otras ocasiones me ha pasado pero como suelen tener una malla que las cubre, llegaba a darme cuenta antes, pero hoy me percaté de que era un pozo cuando ya estaba cayendo. No pude hacer nada», señaló.

«Desconozco a quién pertenece la obra pero la policía está al tanto y llame a la municipalidad para dejar constancia de lo que me pasó», dijo Morales y a su vez señaló que es una situación triste porque todas las advertencias son visuales y no hay referencias para personas en su misma condición. «Me di cuenta que estaba la cinta de peligro porque cuando me ayudaron a salir la tenía enredada en el cuerpo», manifestó.

En este sentido apuntó a que es necesario que quienes realizan este tipo de obras tomen conciencia y puedan mejorar sus medidas de seguridad como colocar una malla que rodee el pozo para que quienes andan con bastón, este pueda anticiparlos de la situación. «En este caso yo pense que era una escalon cuando bajó el bastón y resulta que era un pozo, ya no podía frenar«, concluyó.


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