Sociedad
La nadadora de
Cipolletti recibió el
diagnóstico en 2016. Su hijo
quedó ciego a los seis años por la misma enfermedad. Con su ejemplo, la mujer se reinventa y fluye junto a la corriente del
emblemático río de Neuquén, el
Limay. “Volver a nadar me llevó a encontrarme conmigo misma”, aseguró.