Bio, por el derecho a la ciencia
Científicos del CONICET estudiaron las prácticas de familias rurales de Villa Llanquín y El Manso y encontraron formas de cuidado del entorno que la ciencia convencional nunca había registrado: protegen manantiales, dejan sapos en los invernaderos para combatir plagas y se niegan a comer a los animales que tienen nombre.