Sociedad
Llegó desde Italia siendo niño, aprendió el oficio casi desde cero y convirtió su pasión por el helado artesanal en una historia que lleva cinco décadas en General Roca. A los 69 años, Antonio Priolo todavía sigue levantándose antes del amanecer para fabricar, uno por uno, los sabores que acompañaron a varias generaciones.