Opinión
El fracaso de la ley Ómnibus desnuda la incapacidad del Gobierno para afianzar los lazos políticos con un sector que está muy dispuesto a colaborar con él. El presidente pareciera tener fuertes argumentos para avanzar con su ajuste. En Río Negro, Weretilneck usará fondos propios para reemplazar subsidios al transporte que perdió.