Sociedad
Esteban Bravo, vecino de Rincón del Sol a 50 km de Esquel en Chubut, sufre como sus vecinos las devastadoras consecuencias de las llamas que ya consumieron cerca de 7000 hectáreas del Parque Nacional. Debió salir al rescate de sus caballos mientras pumas, ciervos, vacas y jabalíes intentaban escapar del fuego: "Duele ver el bosque quemarse. Estoy agotado y tengo una bronca terrible".