Tan cerca, tan lejos
Juan José Larrondojuanjolarrondo@hotmail.comLos problemas para conseguir entradas, por la escasez y el costo, dificultan el viaje a la ansiada Copa del Mundo en el país vecino. En esta nota, todos los datos para hacer posible el sueño.
El sorteo de grupos realizado el pasado 8 de diciembre en Costa Do Sauipe trajo excelentes noticias para la selección Argentina: deberá recorrer pocos kilómetros entre las sedes donde jugará en primera fase, se enfrentará a equipos a priori inferiores y el camino hasta la semifinal parece en principio accesible. En este contexto, donde disputará el tercer partido en Porto Alegre, el estadio más cercano a nuestro país, el sueño de alentar a Messi y compañía en tierras del archirrival se tornó aún más deseable. Sin embargo, ser vecinos a la nación verde amarela es una espada de doble filo. Los argentinos están a un paso, pero por eso mismo son tantos que cada uno compite con muchísimos por un lugar.
La clave es conseguir los asientos mundialistas y a esta altura hay dos maneras de hacerlo. Una, para bolsillos cinco estrellas, es recurrir a las agencias de viajes autorizadas por FIFA en el país: MundoReps, Turicentro y Rotamund. Las localidades que venden incluyen alojamiento y algunas abarcan también pasajes y traslados.
MundoReps ofrece a 700 dólares cada partido de la rueda inicial (sólo incluye entradas, hotel y traslados a cada estadio); el combo de los posibles siete partidos con los mismos servicios crece a 13.500 dólares. Otros niveles de hospitalidad (comida y bebida, salas, regalos, estacionamiento, ubicaciones preferenciales) disparan los valores hasta 2.550 dólares por encuentro de la etapa de grupos.
Mientras que para estar en Brasil del 13 al 27 de junio, durante los tres partidos de la primera fase, con entradas, alojamiento, vuelos y acceso a los estadios hay que desembolsar 13.300 dólares. Si el sueño es estar en todo el campeonato hay que pensar en el doble. Atención, a todo esto se debe sumarle el 35% del impuesto a los viajes y compras en el exterior si se paga con tarjeta de crédito.
Con estas cifras, más que el soñado mundial en el patio del vecino, esta será la Copa del Mundo de los ejecutivos y los regalos empresariales.
tickets fifa
Los bolsillos más flacos no deben perder la calma. Hay una opción más alcanzable, pero depende de la diosa fortuna: la venta de FIFA por internet. A través de ella, ingresar a las canchas para cada choque de primera ronda cuesta entre 90 y 175 dólares, según el nivel de ubicación. Y acompañar a Argentina hasta la final, llegado el divino caso, 1.386 dólares en la categoría de entradas más económica. El gran problema es que, por la altísima demanda, los tickets se adjudican en cinco etapas distintas. Dos por sorteo y tres por orden de solicitud. En ambos casos es muy difícil obtenerlos. Trescientos mil argentinos los quieren y hasta ahora la FIFA sólo se los concedió a cinco mil. Se especula que quince mil entradas aproximadamente serán otorgadas por esta vía. El resto tendrá que acudir a los paquetes o a la reventa, que ya se puede conseguir en la web.
El sitio tickets.org ofrece asientos para el partido Argentina vs Bosnia en la categoría 3, es decir, las de peor ubicación, a 937 dólares, unos 7.936 pesos ya con el impuesto del 35% incluido. Aclaran que las entradas estarán disponibles para ser enviadas a partir del 10 de junio. La reventa es lícita sólo por medio del sitio FIFA, que alienta a denunciar a quienes estén en el costado ilegal del negocio…
Alojamiento y transporte
La ilusión Mundial es tan grande que no se acaba con la dificultad por el acceso a las entradas. Muchos argentinos pugnarán por un lugar hasta último momento y hasta llegarán a Brasil sin la butaca asegurada. Y para ello hay diferentes propuestas tanto en transporte como en alojamiento, que satisfacen distintas posibilidades económicas.
Los que prefieran la comodidad e inmediatez que ofrecen los aviones, deberán apurarse y cancelar los vuelos que aumentan día a día. Con $14.006 podrán viajar desde la región hasta Río de Janeiro, Belo Horizonte y Porto Alegre para disfrutar el país tropical y la pasión futbolera en su máxima expresión, durante los partidos que juegue Argentina en primera fase.
Quienes tengan más paciencia y tiempo, pero menos dinero, pueden optar por los traslados terrestres. Partiendo desde Neuquén, en auto, hay que recorrer 8.789 km para alentar en los tres primeros partidos y regresar a casa. El costo en combustible es de $7.409, considerando un vehículo naftero que consuma un promedio de 10 litros cada 100 km. Esta opción permite compartir gastos con familiares o amigos que acompañen y tener movilidad allá. La desventaja es la necesidad de contar con lugares donde estacionar el auto en Brasil. La otra opción gasolera es el colectivo, que cuesta $6.016 para seguir a Argentina durante la fase de grupos, partiendo desde Neuquén. Son 119 hs dentro del micro pero permite ahorrarse el estrés de manejar por las sinuosas rutas brasileñas.
En cuanto al alojamiento, no va a ser fácil conseguir precios razonables. Un reciente estudio de Embratur (el ente que promociona el turismo del país vecino) indicó que Río de Janeiro es actualmente la tercera ciudad con hoteles más caros del mundo, con precios promedio de 246 dólares, contra 245 en Nueva York y 196 en París. Encima, durante el Mundial, los precios de los hoteles aumentan considerablemente.
Un ejemplo es el Hotel Fluminense, de tres estrellas, en Río de Janeiro, donde una habitación doble con desayuno durante este mes de diciembre cuesta $635, mientras que para el 14 de junio, la noche anterior al debut de Argentina contra Bosnia sale $1.605.
Si se piensa en hoteles lujosos los precios se disparan. El Royal Río Palace hotel, de cuatro estrellas, ofrece la habitación doble con desayuno a $2.762, casi el triple de lo que cobra hoy. Porto Alegre es la sede más económica para dormir. Un digno hotel tres estrellas como el Continental Business cuesta $853 con desayuno, para dos personas.
Los que van con la idea de alojarse en hostales, habitualmente económicos, no se van a encontrar con un panorama mejor. El Hostel Belo Horizonte cobra $1.839 la habitación doble con baño compartido durante el mundial. Hoy esa misma estadía cuesta $294. En Río de Janeiro el Hostel Zé Carioca ofrece dos camas en habitación a compartir a $919 en junio.
comidas, bebidas, taxis
Cuando se habla de gastos en comidas, bebidas y servicios los precios parecen darles un alivio a los hinchas. Un taxi del aeropuerto al centro de Río de Janeiro cuesta 120 reales, unos 325 pesos, similar al valor de un traslado desde Ezeiza al corazón de Buenos Aires. Un combo en conocida cadena de hamburgueserías cuesta 18 reales, casi 50 pesos, igual que en Argentina. Mientras una comida de tres platos para dos personas en un restaurante gama media sale 94 reales, unos 250 pesos, similar a nuestro país. En el rubro bebidas y ocio Brasil es más económico ya que un porrón de cerveza en un bar cuesta 5 reales, casi 14 pesos, mientras que en la playa sale 2,5 reales, unos escasos 7 pesos.
La afamada caipirinha ronda los 14 reales, solo 38 pesos, y una entrada al cine se paga 20 reales, 54 pesos.
Fan Fest
La fiebre mundialista llevará a muchos argentinos a Brasil sin entradas. Algunos las conseguirán allá con ingenio y perseverancia. Otros tendrán la opción de ver los partidos del Mundial en los Fan Fest organizados por la FIFA. En las 12 sedes habrá pantallas gigantes instaladas en lugares públicos donde, además de ver los encuentros, turistas de todo el mundo y lugareños se reúnen para disfrutar de buena música y otras actividades culturales.
En las sedes donde juega la selección los Fan Fest estarán en la Praça da Estaçao (Belo Horizonte); Praça Glenio Perez (Porto Alegre) y en la fantástica Praia de Copacabana (Río de Janeiro). Si Messi levanta la Copa del Mundo en tierras cariocas el 13 de julio la recompensa por haber estado allí será inolvidable, con entradas o sin ellas.
Dónde ir/ Río de Janeiro
El poder de seducción de Río de Janeiro puede causar en el viajero un caso grave de saudade (nostalgia indescriptible) en el momento de partir. Enclavada entre exuberantes montañas cubiertas de bosques e impresionantes playas, la Cidade Maravilhosa es la más atractiva y tentadora de las tres sedes donde jugará Argentina la primera fase del Mundial.
Pasear, tomar sol y bañarse en las animadas playas de Copacabana, Ipanema y Leblon son las actividades preferidas por los visitantes. Los que se animen pueden jugar su propio Mundial en las rodas de altinha, un círculo de jugadores donde el objetivo es hacer la mayor cantidad de pases con el pie sin que la pelota toque la arena.
No se puede dejar de subir al Cristo Redentor, la gran estatua de 38 m que observa la ciudad desde los 710 m de altura del Cerro Corcovado, situado dentro del Parque Nacional da Tijuca. Ofrece un panorama espectacular de Río y sus alrededores. Se puede llegar en auto o en taxi (100 pesos ida y vuelta con un tiempo de espera), aunque una de las maneras más atractivas de subir es en el Trem do Corcovado (130 pesos ida y vuelta incluye el acceso al Cristo, conviene comprar por la web).
Otra visita imperdible es el ascenso al cerro Pan de Azúcar. Vista desde su cima, Río es, quizá, la ciudad más bella del mundo. El atardecer de un día soleado puede ser el momento ideal para realizar la ascensión. Para ello hay que tomar el bondinho, un tranvía antiguo, en Praia Vermelha, que parte cada 30 minutos. Entrada y viaje, 150 pesos.
Quienes quieran explorar más allá de Río pueden deleitarse con Paraty. Está situada entre salientes penínsulas y playas escondidas, con un fondo de montañas selváticas, que se sumergen en una mágica bahía salpicada de pequeñas islas. Es una de las joyas históricas más atractivas y exquisitamente conservadas de Brasil. Se ubica a 250 km de la Cidade Maravilhosa y es uno de los lugares más destacados de la llamada Costa Verde brasileña.
Dónde ir/ Belo Horizonte
Belo Horizonte recibe su nombre por las magníficas vistas que tiene desde las montañas que la rodean. Es la capital del estado de Minas Gerais y la elegida por el cuerpo técnico de la selección como lugar de concentración: el complejo Cidade do Galo, en el barrio Jardín de Gloria, de la localidad de Vespasiano.
Es una ciudad moderna, universitaria, ícono urbanístico, con el sello inconfundible de Oscar Niemeyer, el arquitecto que hizo famosa a Brasilia. Su principal obra es el barrio de Pampulha, diseñado en los años 40, y rodeado por una laguna artificial de 18 km de diámetro. La iglesia de San Francisco de Asís, con paredes y techos pintados por Cándido Portinari, es otra de sus famosas obras. Este paseo a puro diseño lo completan el museo de Arte de Pampulha (su estilo delata la influencia modernista de Le Corbusier) y la Casa de Baile.
Los mineiros (habitantes de Minas Gerais) son descendientes de africanos, indígenas y portugueses, un mix de influencias que hizo que su gastronomía tenga fama internacional.
Si hay que festejar Belo Horizonte es el lugar indicado: es la ciudad brasileña con más bares, uno por cada 200 personas. Y Savassi es el barrio bohemio por excelencia con 40 bares en 10 cuadras.
Si se piensa en escapadas cercanas, no se puede dejar de visitar Ouro Preto (Oro Negro, porque las pepitas aparecían cubiertas por óxido de hierro), que es la joya de todas las ciudades coloniales que salpican Minas Gerais. Posee uno de los conjuntos arquitectónicos más completos del arte barroco mundial, donde el siglo XVIII se detuvo para siempre. Otro gran atractivo son sus iglesias coloniales, como la de San Francisco de Asís, construida en la parte alta de la ciudad y una de las más bellas del país.
Dónde ir / Porto Alegre
En la orilla de Lagoa dos Patos, la laguna más grande de Brasil, se encuentra Porto Alegre la ciudad más importante del sur del país. También es, gracias a su población educada y progresista, una de las urbes más sofisticadas.
Un lugar que hay que recorrer es el Mercado Público, punto neurálgico de la ciudad, que fue inaugurado en 1869.
El viejo edificio bulle de actividad durante el día, con los puestos de productos frescos, carnes y pescados. Un paseo peatonal conduce a la Praça Alfandenga, una arbolada plaza que alberga el Museu de Arte do Rio Grande do Sul. El edificio neoclásico, una construcción suntuosa con vitrales, mármoles y ornamentos, es un escenario impresionante para los artistas regionales e internacionales.
Para los amantes de la arquitectura histórica, la Iglesia Nossa Senhora das Dores (demoró 97 años de construcción) es el edificio más importante de la ciudad. Por la noche, hay que dirigirse a la calle Padre Chagas o al barrio Cidade Baixa, sede de bares, pubs, restaurantes y discotecas.
En los días libres entre partido y partido o en el camino hacia Porto Alegre para los que vayan en auto no hay que perderse la misión jesuítica brasileña más conmovedora y mejor conservada: São Miguel Arcanjo, ubicada en São Miguel das Missões, 486 km al sudeste de Porto Alegre. Su elegante iglesia fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco.
Blog: A volar!
El sorteo de grupos realizado el pasado 8 de diciembre en Costa Do Sauipe trajo excelentes noticias para la selección Argentina: deberá recorrer pocos kilómetros entre las sedes donde jugará en primera fase, se enfrentará a equipos a priori inferiores y el camino hasta la semifinal parece en principio accesible. En este contexto, donde disputará el tercer partido en Porto Alegre, el estadio más cercano a nuestro país, el sueño de alentar a Messi y compañía en tierras del archirrival se tornó aún más deseable. Sin embargo, ser vecinos a la nación verde amarela es una espada de doble filo. Los argentinos están a un paso, pero por eso mismo son tantos que cada uno compite con muchísimos por un lugar.
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