Elon Musk instaló una base de Starlink en una ciudad Argentina: cuál es y por qué importa 

El servicio de Internet satelital de Elon Musk, que comenzó como un rumor de pasillo en el sector de las telecomunicaciones a mediados de 2024, se materializó en una realidad operativa en 2025. Para este año, la empresa planea instalar una base en Río Negro.

Mientras la mayoría de los usuarios argentinos asocia a Starlink, el servicio de Internet satelital de SpaceX, la empresa del magnate sudafricano-estadounidense Elon Musk, con la antena rectangular que se instala en el techo de un campo o una casa rural, la verdadera infraestructura ocurre en tierra firme, en puntos estratégicos que funcionan como el sistema nervioso central de la red. 

Uno de esos nodos vitales de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, se encuentra en el parque industrial de la ciudad bonaerense de Chivilcoy, a unos 160 kilómetros al oeste de Buenos Aires, por la ruta nacional 5. 

La noticia de la llegada de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, que comenzó como un rumor de pasillo en el sector de las telecomunicaciones a mediados de 2024, se materializó en una realidad operativa en 2025. 

Chivilcoy no es solo una ciudad más en el mapa de cobertura; se convirtió en el quinto «gateway» (estación terrestre) de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, en el país, integrándose a una red exclusiva que ya cuenta con puntos en las ciudades bonaerenses de Campana y La Plata y en las provincias de Salta y Río Negro

El factor estratégico: ¿Por qué eligió Starlink a Chivilcoy? 


La pregunta obligada es: ¿qué vio Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, en Chivilcoy que no vio en otras localidades de la zona núcleo agropecuaria bonaerense? La respuesta pasa por una combinación de tres pilares que la consultora VEC, brazo ejecutor del despliegue de infraestructura Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, identificó tras meses de estudios de factibilidad. 

Estabilidad energética de grado industrial 

Las bases terrestres de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, no son simples repetidoras. Alojan racks de servidores y una matriz de antenas que requieren un flujo eléctrico constante, sin fluctuaciones y con sistemas de respaldo de alta gama. 

El parque industrial de Chivilcoy ofrece una de las infraestructuras eléctricas más robustas de la provincia de Buenos Aires, un requisito no negociable para equipos que operan las 24 horas procesando tráfico de datos masivo como los de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk. 

Seguridad y control de activos 

Cada una de las 16 antenas parabólicas de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, instaladas en el predio tiene un costo que asciende a miles de dólares. El entorno cerrado, vigilado y con control de acceso del parque industrial minimiza los riesgos de vandalismo o sabotaje, un factor crítico para una empresa que opera bajo estándares de seguridad aeroespacial, como es el caso de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk. 

Triangulación geográfica 

Para que la Internet satelital tenga baja latencia, el satélite debe «ver» al usuario y a la base terrestre simultáneamente. Chivilcoy se encuentra en un «punto dulce» geográfico que permite optimizar la señal de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, en todo el centro y noroeste de la provincia de Buenos Aires, sirviendo de puente perfecto hacia el interior profundo y las zonas agrícolas que más demandan este servicio. 

Base de Starlink en Río Negro: qué se sabe


En la provincia de Río Negro, la base (o estación terrestre/gateway) de Starlink está confirmada y operativa, pero no se reveló públicamente una ubicación exacta o precisa.

Las gateways suelen ubicarse en sitios estratégicos con buena infraestructura eléctrica, visibilidad al cielo y bajo interferencia, a menudo en áreas semi-rurales o industriales, pero Starlink no publica mapas detallados de sus estaciones terrestres por razones de seguridad y operación.

Anatomía de la base: 16 antenas y un cerebro remoto 


La instalación de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, en Chivilcoy, aprobada tras una asamblea extraordinaria del consorcio de propietarios del parque, ocupa una parcela estratégica cedida en comodato. 

Visualmente, la base de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, rompe con la estética de las grandes torres de telefonía celular. Se trata de un conjunto de domos blancos que protegen las antenas de matriz en fase. La fotografía inicial corresponde a una base de Starlink en Brasil pero tienen el mismo aspecto en todo el mundo. 

Estas antenas de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, actúan como el enlace entre la red de fibra óptica submarina que llega a la Argentina y la constelación de satélites en órbita baja (LEO). 

Por ejemplo, cuando un usuario de Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk, en un campo de Pergamino envía un correo, la señal viaja al satélite, este la rebota hacia el gateway de Chivilcoy, y desde allí entra a la Internet convencional. La eficiencia de este «salto» es lo que permite velocidades de hasta 300 Mbps en lugares donde antes apenas llegaba el 2G. 


Mientras la mayoría de los usuarios argentinos asocia a Starlink, el servicio de Internet satelital de SpaceX, la empresa del magnate sudafricano-estadounidense Elon Musk, con la antena rectangular que se instala en el techo de un campo o una casa rural, la verdadera infraestructura ocurre en tierra firme, en puntos estratégicos que funcionan como el sistema nervioso central de la red. 

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